¿Cómo debe dejar el plato un comensal? ¿Con un poco de comida?
Lo que sirve en un plato es para comer y no se suele dejar en plato comida, salvo alguna parte no comestible del alimento

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Terminar un plato ¿Dejamos algo de comida? ¿Lo dejamos limpio como si estuviera sin utilizar?
Como la propia palabra indica se debe terminar -consumir completamente una cosa- todo lo que sea comestible y que encuentre dentro del plato.
La leyenda urbana de dejar algo de comida en el plato es falsa. Los alimentos servidos en un plato están para comerlos. Solo se debe dejar las partes no comestibles de los alimentos. O bien, cualquier posible 'adorno' o floritura que acompañe al alimento como elementos decorativo. Aunque, como dicen los buenos cocineros o chefs, todo lo que se pone en el plato se debería poder comer.
Si dejamos algo de comida en el plato...
Dejar algo de comida en el plato puede tener varias interpretaciones:
1. Nos han servido demasiada cantidad y no podemos terminarlo. Tendremos que dar una excusa creíble para justificar la falta de apetito.
Te puede interesar: Cantidades aproximadas de alimentos y bebidas por comensal. Ración por comensal
2. No nos ha gustado. Lo correcto sería hacer un pequeño esfuerzo por terminarlo. O bien, en el momento del servicio pedir poca cantidad o indicar que no puede tomar ese alimento.
3. Nos han dicho que es de buena educación. Falso. Una de tantas leyendas urbanas sobre los buenos modales y que se 'infiltran' poco en la sociedad. Lo mismo, por ejemplo, que lo glamuroso que resulta llegar tarde a una fiesta, según la creencia popular.
4. Dietas y otras razones. No se puede 'juzgar y condenar' a una persona por dejar algo en el plato. Puede tener sus razones de tipo personal -creencias-, médicas, etcétera. Debemos tener mucho tacto antes de poner en evidencia a la persona que deja algo de comida en el plato.

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Un plato que no hace falta meterlo en el lavavajillas
Todos los extremos son malos. No es muy correcto dejar un plato demasiado limpio -lo que se conoce como rebañar el plato-. Este gesto puede dar sensación de glotonería, de voracidad, o bien puede sugerir al anfitrión que nos hemos quedado con hambre -que las raciones han sido escasas-.
Resumiendo, lo que se sirve en un plato debe comerse en su totalidad, dejando los restos normales que pueden quedar en cualquier tipo de preparación. Un hueso, un trocito de grasa, un tallo un poco más duro, etcétera. Pero no hay que dejar una cantidad de alimento que aún pueda ser comestible. Por eso a la hora de servirse hay que hacerlo con cierta moderación para no dejar nada en el plato.
Además, lo que nos han enseñado desde pequeños es "no se deja nada en el plato". Y hay que ser obedientes.
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