De los entierros.
Después de la ceremonia religiosa, se debe saludar con un aire respetuoso, y que manifieste sentimiento a las personas que hacen el duelo.

De los entierros.
Cuando se ha tenido la desgracia de perder a alguno de sus parientes, se envían esquelas impresas. Recibida una de éstas, asistid a la casa mortuoria y seguid el acompañamiento a pie hasta la iglesia. Allí, después de la ceremonia religiosa, se debe saludar con un aire respetuoso, y que manifieste sentimiento a las personas que hacen el duelo, empezando por la más interesada o cabeza de él.
Se ha de hacer una visita a los interesados durante el novenario, que debe ser corta y seria, como lo hemos apuntado en el capítulo de las visitas.
-
7263

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
La imitación cuando es burla no es un comportamiento correcto ni educado. Hay que imitar a las personas urbanas y de buena crianza.
-
La mentira es indigna de un hombre de honor, se descubre muy fácilmente en el mundo, y expone a un bochorno y la ridiculez.
-
La correspondencia, bien personal o empresarial, debe ser escrita con arte y estilo, a la vez que con corrección y limpieza.
-
Hay hombres instruidos que hacen vanidad de su saber, hablando siempre en tono magistral, y decidiendo sin apelación.
-
Comportamientos vulgares y poco políticos en la vida cotidiana.
-
En el juego y en la diversión es donde una persona manifiesta su buena o mala educación.
-
El servicio de mesa es una cuestión importante a tener en cuenta en cualquier tipo de comida.
-
La descortesía sube de punto a medida que la parte que nosotros nos llevamos excede a la que queda individualmente para los otros.
-
Los modales en la mesa son como los cubiertos, hay que saberlos utilizar de forma correcta.
-
La honradez no puede sufrir que se diga algo falso; quiere al contrario que, según el consejo de san Pablo, diga cada uno la verdad al hablar con su prójimo
-
Ver todas las cosas con claridad perfecta, descubrir los móviles reales que se ocultan tras apariencias engañosas, encontrar el odio bajo la lisonja, la ruindad bajo mentida nobleza...
-
No hay que tener la mano sobre la empuñadura de la espada cuando se hable con alguien, o al pasear; es suficiente hacerlo cuando hay obligación de sacarla


