¿Qué hacer con el paraguas cuando entramos en un establecimiento? Consejos para el uso del paraguas al entrar en un sitio cerrado
El paraguas puede dejarse en un paragüero o llevarlo con nosotros. Todo depende del tipo de establecimiento al que entremos

protocolo.org - FP Pro
Un día de lluvia nos decidimos a entrar en un establecimiento. ¿Qué hacemos con el paraguas?
Lo primero que debemos tener en cuenta es el tipo de establecimiento al que entramos. No es lo mismo entrar en supermercado, gran almacén, centro comercial, etcétera, que entrar en una tienda o pequeño establecimiento.
En el primer caso, tendremos que llevar el paraguas con nosotros. En el segundo caso, lo dejaremos en el paragüero de la entrada, si hay uno.
En ambos casos, establecimiento grande o pequeño, debemos hacer algunas antes de entrar:
1. Sacudir el paraguas antes de entrar para quitarle la mayor cantidad de agua posible. Hay que hacerlo con mucho cuidado para no mojar a otras personas. Si es necesario, nos retiraremos ligeramente a un sitio más apartado.
Te puede interesar: El uso del paraguas y sus reglas de cortesía
2. Cerrar el paraguas. Debemos cerrar el paraguas antes de entrar. No es muy correcto hacerlo dentro del establecimiento.
En los establecimientos pequeños debemos dejar el paraguas el el paragüero. Si no lo vemos, preguntaremos dónde está. Si no hay un paragüero, preguntaremos qué hacer con el paraguas. Seguramente que nos dirán que lo dejemos a la entrada, apoyado en algún sitio.
Cuando entramos en un establecimiento grande, llevaremos el paraguas con nosotros. Pero debemos mirar porque ahora hay una especie de empaquetadores de paraguas a la entrada de estos establecimientos que lo que hacen es 'envolver' el paraguas en un plástico o enfundarlo en una bolsa.
Cuando llevamos el paraguas con nosotros debe llevarse a modo de bastón y no de "lanza" pudiendo hacer daño a otras personas con él. Si el paraguas es plegable, lo mejor es doblarlo y plegarlo para que estorbe lo menos posible.
Aunque no seamos supersticiosos, a la hora de salir a la calle, debemos procurar no abrir un paraguas dentro de una casa o de un lugar cerrado, al menos en la casa o en el establecimiento donde hemos entrado, pues puede que a los anfitriones de la casa o dependientes del comercio no les guste demasiado este gesto.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Hablar en un transporte público es algo habitual, aunque no siempre lo hacemos de forma correcta y educada. Es relativamente habitual escuchar tonos de voz muy altos
-
Siempre. Hay que contestar, afirmativa o negativamente, a cualquier tipo de invitación aunque sea telefónica. Es de muy mala educación no contestar a las invitaciones
-
Aceptar o declinar una invitación. Cómo hacerlo de la forma más correcta posible
-
Una cosa es "relajar" ciertas normas de educación; otra cosa es perder los buenos modales, o dejarles en casa de vacaciones. Los buenos modales no se van de vacaciones
-
Una invitación a una boda conlleva, por parte del invitado, a corresponder a esa invitación con un obsequio para los novios.
-
La primera impresión es muy importante, y el vestuario es uno de los puntos más importantes para causar una buena impresión.
-
Hacer la lista de invitados puede ser una tarea complicada si hay que seleccionar pocas personas. Incluso, si son muchas, hay que saber escoger bien
-
Cuando bebemos una copa de vino, hay que saber sujetarla de forma correcta. Cómo hay que tomar una copa de vino de forma correcta
-
El lugar de la celebración de una boda es elegida, por regla general, por los novios.
-
El comportamiento en público de los niños nos da la medida de su buena o mala educación. Cuando son pequeños es recomendable que vayan acompañados de algún adulto
-
Los niños deben estar atentos a las indicaciones de sus padres sobre las normas establecidas a la hora de bañarse, así como a las normas generales que haya para todos los bañistas
-
Cambiar un regalo no debe ser un acto de puro capricho. Los regalos se pueden cambiar siempre que haya una buena razón











