Quantcast

 

Logo Protocolo y Etiqueta

Deberes entre la persona que exige un servicio, y aquella a quien se exige.

Deberes respectivos entre la persona que exige un servicio, y aquella a quien se exige.

 

Novísimo Manual de Urbanidad y Buenas Maneras para uso de la juventud de ambos sexo.
Imagen Protocolo y Etiqueta
Imagen Protocolo y Etiqueta protocolo.org

De los deberes respectivos.

Entre la persona que exige un servicio, y aquella a quien se exige.

El hombre delicado cuando se ve obligado a solicitar el favor de otro, se dirige siempre a sus amigos mas íntimos.

Las exigencias indiscretas no son propias de gentes bien educadas, y nunca nos propasaremos a pedir lo que ha de costar un sacrificio a la persona a quien se pide.

Justo es agradecer y demostrar su agradecimiento a los que se incomodan por complacernos.

A la persona a quien recientemente se ha hecho un servicio no se le puede exigir otro sin faltar a la delicadeza.

La que está en el caso de acceder a nuestra petición y nos sirva, lo hará con tal delicadeza que parezca cumplir un deber, o se excusará con razones sólidas, mostrando su imposibilidad de satisfacernos.

El que encarece y echa en cara un servicio, libra del agradecimiento a quien lo recibe, y muestra que es muy poco amable y delicado.

Nada hay más innoble que hacer un servicio por el interés de verlo recompensado, ni nada más grosero que abusar de la posición de aquel a quien se ha obligado.

 

contentG Stats

¡Ayúdenos a mejorar!

¿Le ha parecido útil o interesante el artículo?

  • Nada
  • Poco
  • Algo
  • Bastante
  • Mucho

Nota

  • 10852

    Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia

    Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo

Su opinión es importante.

Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.

Contenido Relacionado

  • Imagen Protocolo

    Reglas de urbanidad estando en la mesa. Si por desgracia sucediere que el niño se quemase con algún bocado , es menester sufrirlo un poco, y no darlo a conocer; pero si fuere tanto que no lo pueda sufrir, arrimará el plato a la boca, y cubriéndose con

  • Imagen Protocolo

    Una de las dotes principales de la conversación es el decoro ; guardándolo a todas las cosas y a todas las personas, nos granjearemos la reputación de atentos y delicados. Hay frases que repugnan a la piedad de las personas religiosas, hay nombres propios

  • Imagen Protocolo

    De la sociedad de buen tono. Difícil es determinar el sentido exacto de este nombre. Duclós piensa que la compañía de buen tono no es sino una quimera parecida a una república dispersa , cuyos miembros se hallan en todas las clases; y tanto más espontáneamente

  • Mesa preparada para celebrar una fiesta.

    Comportamiento sentados a la mesa Aquella urbanidad 1. En la mesa no debemos ser los primeros en sentarnos, en desdoblar la servilleta ni en poner las manos en los platos , y hemos de aguardar a que las personas superiores nos den ejemplo. 2. La silla

  • Cartas amorosas

    Las cartas de amor: las declaraciones amorosas en las cartas de época Aquella urbanidad La pasión que más generalmente domina al género humano es la del amor . Un tiempo hay en que el hombre delira por amoríos, y hay quien jamás en su dilatada vida puede

  • Imagen Protocolo

    De la mesa. La gente civilizada no se alimenta como los salvajes. Existe un decoro particular que se guarda en la mesa y que sería vergonzoso ignorar. Las personas convidadas se hallan por lo común reunidas en el salón principal. Cuando se entra a dar

  • Imagen Protocolo

    Los chistes. Las bromas que gustan al vulgo, suelen ser por lo menos insípidas para las personas sensatas . Poco honestas pueden parecer a las matronas graves aquellas bromas que dichas en una reunión de hombres no pasarían por tales. Y he aquí una de

  • Imagen Protocolo

    211. En el Cielo todo es contento, en el Infierno todo es pesar. En el mundo, como en medio, uno y otro. Estamos entre dos extremos, y así se participa de entrambos. Altérnanse las suertes: ni todo ha de ser felicidad, ni todo adversidad. Este mundo es