Quantcast

 

Logo Protocolo y Etiqueta

Hospitalidad y comportamiento de los huéspedes.

Hay que destinar a los huéspedes habitaciones confortables, con todos los objetos necesarios de uso cotidiano.

 

Arte de Saber Vivir - Prácticas Sociales. Ed. Prometeo.
Imagen Protocolo y Etiqueta
Imagen Protocolo y Etiqueta protocolo.org

La hospitalidad.

Algunas veces, en la misma intimidad de la casa, nos vemos obligados a praticar las fórmulas sociales cuando tenemos un huésped.

La hospitalidad no es tán fácil de practicar como se cree. Si las condiciones de la casa o de la familia no ofrecen la suficiente garantía de que se encontrarán bien atendidos y con toda tranquilidad, es mejor no hacer invitaciones.

Hay que destinar a los huéspedes habitaciones confortables, con todos los objetos necesarios: toallas, objetos de limpieza, papel, sobre, libros, etc.

Si se trata de señoras, hay que disponer aún con más cuidado los objetos de la toilette, que en ningún caso han de faltar, y que tengan polvos para el cutis, perfumes y todo lo necesario.

Para ser agradable a los huéspedes, se procurará organizar fiestas y excursiones, así como recibir en casa y que las horas pasen con el menor fastidio posible. Pero ante todo, se dejará a los invitados en libertad de acostarse o levantarse a las horas que tengan por costumbre, sin imponerles obligaciones ni un régimen de vida contrario al que les sea habitual.

Por su parte, los convidados se mostrarán muy comedidos, evitando inmiscuirse en los asuntos de sus huéspedes, y si hay desavenencias entre los individuos de la familia, no aparentar notarlas ni tomar parte en favor de unos o de otros.

Usarán con moderación de los servicios de los criados, sin exigencias ni mandatos imperiosos. Al salir de la habitación debe dejarse todo con el mayor orden posible.

La persona que se encuentra en una situación de fortuna modesta haría bien en no aceptar la hospitalidad de los amigos opulentos o en una casa donde hay un gran lujo, pues aunque los dueños sean generosos y atentos los criados, no deja de hacer sentir alguna humillación si ven que no se les han de recompensar sus servicios. En estas casas es mejor no aceptar una hospitalidad a la que no se puede dignamente corresponder.

"Delante de los huéspedes no se discute ni se tienen querellas"

Si un invitado lleva mucho tiempo de huésped en la casa, no debe por eso darse aires de importancia y pretender ayudar a los dueños en sus deberes de hospitalidad cerca de los otros invitados que llegan después.

No hay tarea más difícil que la de la hospitalidad, no solo para rodear a los huéspedes de todas las comodidades posibles, sino para mostrar sin cesar el rostro sonriente. Hay que ocultar todo cuidado, contrariedad o enojo propios de la vida cotidiana. Sería del peor gusto darles el espectáculo de discusiones agrias y de querellas íntimas. Y desde luego, es falta imperdonable es una persona elegante hablar de los precios de las cosas, de los criados, no de nada que con la organización y el servicio de la casa se refiera.

Ningún huésped debe despedirse de repente, sino prevenir con algunos días de anticipación su partida, salvo en circunstancias indispensables. Lo más conveniente es advertir a la llegada lo que durará su estancia.

El huésped que se despide ha de dar una propina a los criados y delicadamente algún regalo a los niños o a los dueños de la casa de un objeto de valía.

De vuelta a su casa, debe escribir en seguida una carta muy afectuosa para expresar su gratitud por las atenciones recibidas, y la política exige que se le conteste dentro de la misma semana.

No como huéspedes se consideran las personas de la familia que pasan largas temporadas en casa, como los padres y hermanos de uno u otro cónyuge. Sin embargo, las leyes de la hospitalidad nos obligan con ellas a las mismas atenciones y deferencias, sin que por otra parte su título de parientes cercanos les de derecho a entrar en el terreno propio de la señora de la casa.

Respecto al modo de tratar a los huéspedes, una persona de edad o de gran respeto goza en todas partes las mayores deferencias, pero se cuidará de que no aparezca desigualdad en el trato y que ninguna persona se crea humillada en nuestra casa.

 

contentG Stats

¡Ayúdenos a mejorar!

¿Le ha parecido útil o interesante el artículo?

  • Nada
  • Poco
  • Algo
  • Bastante
  • Mucho

Nota

  • 8121

    Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia

    Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo

Su opinión es importante.

Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.

Contenido Relacionado

  • Imagen Protocolo

    Origen de la correspondencia y la escritura. Mas de 200 años después de Cadmo pasó a Italia Evandro , Rey de la Arcadia, y enseñó el admirable arte de los caracteres a los pueblos que la habitaban. Sensible el Rey de los Latinos que dominaba entonces

  • Imagen Protocolo

    Del tocador al levantarse. Si durante la noche se ha transpirado por la cabeza, y los cabellos estuviesen húmedos, no se ha de quitar el gorro o el pañuelo sino algunos minutos después de dejada la cama; y de todas maneras no se han de quitar los algodones

  • Diccionario enciclopédico Brockhaus y Efron, publicado en Rusia,1890-1907.

    Ya no hay buenas maneras Aquella urbanidad El deterioro de las relaciones sociales es evidente . Antes, en mis tiempos, la gente estaba educada y si le pegabas a alguien una patada en los riñones, por ejemplo, se resolvía la cuestión con distinción y

  • Imagen Protocolo

    Murmurar, criticar y cotillear en sociedad. Un amigo mío me envió a decir que estaba algo indispuesto y no podía salir de casa; que fuera yo a verlo, y pasaríamos allí un rato en conversación. Sin perder un momento marché a verlo apenas recibí el recado;

  • Imagen Protocolo

    De las pasiones que perjudican principalmente a nosotros mismos. Temor. El temor es respectivo a los males o a los peligros. Muchas veces se afligen a los hombres, infinito, con vanas suposiciones o infundados temores , que después se desvanecen, y vienen

  • Imagen Protocolo

    Respeto a los padres, maestros y mayores. El cuarto mandamiento del Decálogo nos intima con estrechez la reverencia y respeto para con nuestros padres ; es el primer precepto, que se nos impone, en la segunda tabla de la Ley de Gracia, y al que debemos

  • Imagen Protocolo

    Del decoro particular del bello sexo. El decoro ha dictado para el bello sexo leyes más severas que para los hombres . Éstos disfrutan de algunas excepciones de las reglas generales; pero no hay excepción alguna para las mujeres. Los hombres pueden llevar

  • Imagen Protocolo

    Urbanidad de las faltas que se pueden cometer contra la cortesía hablando contra la ley de Dios. Hay gente que tiene a gala mostrar su irreligiosidad en el hablar, ya sea mezclando palabras de la Sagrada Escritura con cosas profanas, ya riéndose y mofándose