Buenos modales y reglas de cortesía para recoger nuestra maleta de la cinta transportadora de equipajes
Los viajes en avión son cada día más frecuentes y salvo que viajemos solo con un equipaje de mano, tendremos que acudir a una cinta transportadora de equipajes a recoger nuesta maleta

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El 'protocolo' en las cintas transportadoras de maletas de los aeropuertos
Cómo comportarse de forma correcta al recoger nuestro equipaje en una cinta transportadora de equipajes
La cinta transportadora de equipajes de los aeropuertos pueden estar más o menos concurridas dependiendo de cada vuelo y del tiempo que tarden en estar listos los equipajes para su recogida.
¿Qué reglas debemos seguir para recuperar nuestro equipaje de la cinta transportadora?
1. Cintas transportadores grandes para equipajes.
Si hay espacio suficiente por su longitud, cosa que suele ser normal en los aeropuertos más grandes, debemos situarnos en primera fila y esperar a que pase nuestro equipaje. Así lo podemos recoger cómodamente sin molestar a nadie.
No debemos pasar por delante de otras personas, desplazándolas de su primera línea, para ir a recoger nuestras maletas allá donde nos alcanza la vista. Tranquilos que la cinta se mueve y llegará a nuestra altura. Solo hay que tener un poco de paciencia.
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2. Cintas transportadoras pequeñas y cortas.
Si hay muchos viajeros esperando maletas y la cinta es corta, podemos ponernos en una segunda fila, atentos a la salida de las maletas. En cuanto veamos que nuestro equipaje está cerca, pediremos permiso a la persona que está delante de nosotros para que nos deje acceder a él.
No hay que dar empujones, pasar el brazo por encima de otras personas y mucho menos pasar las maletas y bolsas al vuelo por encima de otras personas. Les podemos propinar un buen golpe. No sería la primera vez que lo vemos en alguna cinta transportadora de equipajes.
No es apropiado, tampoco, pelearse por el sitio del principio de la cinta transportadora de equipajes por donde comienzan a salir las maletas. Ese sitio con unas aletas de goma -o de lo que sean- que es tan codiciado para los que quieren recoger rápidamente su equipaje.
También hay segundas oportunidades y más para nuestras maletas
No hay que preocuparse si no vemos nuestro equipaje al principio entre tantas maletas. Algunas pueden ser realmente parecidas.
En algunos casos atendemos una llamada al celular - móvil, o estamos pendientes de nuestro pequeño y cuando nos damos cuenta se nos ha pasado la maleta. No hay problema. Vamos a tardar un poco más de tiempo, pero volverán a darnos más oportunidades de recoger nuestra maleta en otras vueltas. Si se nos pasa porque hemos tenido una urgencia, con algunos de nuestros acompañantes o con los pequeños y, por poner un ejemplo, nos hemos ido al baño, los equipajes no recogidos son llevados a un departamento donde podemos reclamarlos y recogerlos.

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Para terminar, recordar que la peor experiencia que podemos tener en esas cintas transportadoras es ver que no salen nuestras maletas. Observar que cuando ya no queda nadie nuestras maletas siguen sin aparecer. En fin, ya sabemos lo que tenemos que hacer. Perder un poco más de tiempo y poner la correspondiente reclamación en el mostrador adecuado.
No debemos olvidar que las maletas pasan por multitud de lugares antes de llegar a nuestras manos: cintas automatizadas, túneles, manos de operarios, carritos, vehículos... y en ese trayecto se suelen perder algunas. O incluso, pueden ir en el avión equivocado y viajar a un destino distinto al nuestro. Al final, casi siempre aparecen, aunque sea tarde.
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