Cómo hablar en público sin miedo. Dónde miramos cuando tenemos que hablar en público. Tener seguridad en uno mismo (con vídeo)
La mayoría de las personas que tienen que hablar en público se suelen poner nerviosas antes y durante su intervención

foto base robinsonk26 - Pixabay
Cómo hablar en público y mantener la compostura. Conectar con la audiencia
Los nervios son una de las principales causas por las que una persona teme hablar en público. Hablar de forma fluida en público es mucho más sencillo de lo que la mayoría piensa.
Es bastante habitual cuando alguien se presenta ante el público, que esté muy nerviosa y no sepa dónde mirar, qué hacer con las manos, etcétera.
Una de las maneras de ganar tranquilidad en el 'diálogo' que hay que mantener con el público es mirarles. El público no es nuestro enemigo. Hay que mirar de un modo general al público, por muy amplia que sea la audiencia. Se puede hacer un 'barrido' general durante toda la charla o conferencia.
Las miradas deben ir dirigidas a todo el público. Tanto al que nos sonríe como al que nos pone mala cara -lo que se conoce como 'cara de pocos amigos'-. Si solo miramos a una parte del público, la otra puede sentirse desatendida.
Te puede interesar: Técnicas para hablar en público. Superar el miedo con conocimiento
Las notas de apoyo para 'retomar el camino'
Para hablar en público no es una mala idea contar con unas notas de apoyo. Notas para 'guiar' pero no para leer como si fuera un discurso. Si miramos mucho a las notas, dejamos de conectar con el público. Además, se puede transmitir la sensación de que no se domina el tema del que está hablando.
Una buena nota para hablar en público debe ser muy esquemática, con letra grande, con colores, etcétera. Cualquier cosa que nos facilite leerla en un momento dado es bienvenida. Cualquier persona puede despistarse o tener un olvido en un momento dado. La nota sirve para poder volver a retomar el 'hilo' de la charla.
Preparar y ensayar, claves del éxito para hablar en público
La mejor forma de ganar seguridad para hablar en público, sin la menor duda, es practicar. Ensayar y preparar el discurso con un cierto tiempo de antelación. Pero no solo es cuestión de memorizar lo que se va a decir. Hay que ensayar las miradas, los gestos, los movimientos, etcétera.
Teresa Baró, colaboradora habitual del programa de RTVE "Para todos la 2" nos da las claves para hablar en público de un modo tranquilo y correcto.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
La 'prueba del vecino' es una prueba infalible que logra, en casi todos los casos, que los conflictos familiares desaparezcan al instante
-
Los gestos para afirmar o negar algo pueden ser muy diversos en algunas partes del mundo
-
Aprender a hablar es aprender a escuchar y a callar. En cualquier tipo de conversación hay que saber dar las dosis justas de cada ingrediente: hablar y escuchar
-
Los políticos acostumbrados a todo tipo de situaciones también cometen algunos errores
-
Los gestos nos dicen, en muchas ocasiones, más cosas que las propias palabras
-
Las relaciones no presenciales o mediante redes de comunicación también necesitan contar con reglas o normas de comportamiento que las faciliten
-
Ser fotogénico no está relacionado siempre con la belleza. Se puede ser muy guapo, muy atractivo... pero no salir bien en las fotos
-
Qué dice la forma de caminar. La manera de caminar es muy personal. Andar seña identidad (con vídeo)
La forma de andar de una persona puede proporcionar información importante sobre su actitud, sobre su estado de ánimo, etcétera. -
Es tan importante saber dar una buena primera impresión como saber terminar un encuentro de manera adecuada. La llegada es tan importante como la despedida
-
La importancia de establecer relaciones con los demás suele partir de una buena conversación
-
El "no saludo" a Doña Letizia en una recepción oficial es ¿un fallo de protocolo o una falta de educación? Hay otros muchos fallos en diversos actos
-
Si quiere ser un perfecto anfitrión no debe perderse este estupendo vídeo que podríamos haber denominado "El manual del perfecto anfitrión"











