Quantcast

 

Logo Protocolo y Etiqueta

Tratamientos, márgenes, firmas y demás circunstancias de las cartas. I

Las primeras dificultades que ocurren a los muchachos, y aún a algunos adultos que carecen de práctica, se fundan sobre el tratamiento que se ha de dar a la persona a quien se escribe.

 

Tratado de Urbanidad y Cortesía. 1800.
Imagen Protocolo y Etiqueta
Imagen Protocolo y Etiqueta protocolo.org

Tratamientos, márgenes, firmas y demás circunstancias de las cartas.

Las primeras dificultades que ocurren a los muchachos, y aún a algunos adultos que carecen de práctica, se fundan sobre el tratamiento que se ha de dar a la persona a quien se escribe; sobre la anchura que ha de tener el margen de la carta; sobre el modo de poner la subscripción y la firma, y como ha de ponerse el sobrescrito para dirigir la carta.

Para vencer estas dificultades es conveniente advertir que en España los tratamientos que se usan son los siguientes:

Tú.

Este tratamientos manifiesta superioridad como de Señor a Vasallo, de padres a hijos, de amos a criados; o indica confianza, como entra hermanos y parientes, y entre amigos íntimos, y también de personas mayores de edad a niños.

Señor, Vuesamerced o Usted.

Este tratamiento es el más común y el que, generalmente hablando, se usa entre iguales, así en la conversación, como por escrito: "Vmd., es abreviatura de Vuesamerced".

Señoría.

Está recibido por práctica común, el que se de tratamiento de Señoría a todos los títulos de Castilla, como Duques, Condes y Marqueses (si no son Grandes de España), a los del Consejo de Su Majestad, esto es, a los Ministros togados de los Consejos, Cancillerías y Audiencias de provincias, a los Mariscales de campo, Brigadieres y Coroneles, Gobernadores de Plazas, Intendentes del ejército, a los Ministros Plenipotenciarios o enviados del Rey a reinos extranjeros, al Confesor del Rey o Príncipes, si no tiene otro por razón de dignidad, y a los Inquisidores, porque también pertenecen al Consejo de Su Majestad, y en fin, a los Abades Mitrados.

Ilustrísimo Señor.

Se da este tratamiento a los Presidentes de los Consejos si no tienen otro mayor por otro título; a los Arzobispos y Obispos, a los Camaristas de Castilla e Indias, a los Cabildos de las iglesias catedrales, cuando se escribe a todo el cuerpo junto, y al Inquisidor general, si no tiene otro título de mayor dignidad.

Excelencia.

Este tratamiento se da a los Grandes de España y a sus mujeres y viudas, a los Consejeros de Estado y Secretarios de las Secretarías del Despacho Universal de Estado, Gracia y Justicia, de Hacienda, de Indias, Guerra y Marina; a los Embajadores, a los Capitanes Generales del Ejército, a los Tenientes Generales, a los Caballeros Grandes Cruces de la Real y distinguida órden española de Carlos III.

Eminencia.

Se da este tratamiento a los Cardenales del Sacro Colegio Apostólico Romano.

Alteza.

Este dictado se da a los Príncipes y Princesas, a los Infantes e Infantas de España, al supremo Consejo de Castilla, y a los demás Consejos establecidos en Madrid, inclusa la Sala de Alcaldes de Corte.

Majestad.

Este tratamiento se da únicamente al Rey y a la Reina.

Santidad.

Este dictado solo corresponde al Pontífice Romano, como cabeza de toda la Santa Igleisa.

 

contentG Stats

¡Ayúdenos a mejorar!

¿Le ha parecido útil o interesante el artículo?

  • Nada
  • Poco
  • Algo
  • Bastante
  • Mucho

Nota

  • 16208

    Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia

    Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo

Su opinión es importante.

Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.

Contenido Relacionado

  • Cartas amorosas

    Las cartas de amor: las declaraciones amorosas en las cartas de época Aquella urbanidad La pasión que más generalmente domina al género humano es la del amor . Un tiempo hay en que el hombre delira por amoríos, y hay quien jamás en su dilatada vida puede

  • Imagen Protocolo

    De los almuerzos. El almuerzo es una comida de familia . Un solo criado le sirve, y se retira puestos los platos sobre la mesa, para no volver sino cuando se toma el café o el té. Es el momento de las conversaciones íntimas; se cuentan los lances de la

  • Imagen Protocolo

    Objetos de capricho. El cigarro y la pipa. La costumbre de fumar se ha hecho tan general, que ya no se repara en la delicadeza de las señoras que aborrecen el olor del tabaco. Todos han reconocido que el humo que se exhala de las hojas de la Habana tiene

  • Grupo a migas. Juicios críticos, comentarios y observaciones que dañan o molestan a los demás

    Juicios críticos, comentarios y observaciones que dañan o molestan a los demás Aquella urbanidad Dignos de todo aplauso son los espíritus educados y serenos que, con honrada reflexión, atraviesan por el mundo observando siempre la entraña de las cosas,

  • Imagen Protocolo

    Sátira cortés. Al condenar como inurbanas las villanías y las injurias, no entiendo prohibir el oportuno y prudente uso de la ironía y de la sátira , que ejercitándose en las preocupaciones y en las locuras de los hombres, logra muchas veces entronizar

  • Imagen Protocolo

    Juventud Rural. Nociones de urbanidad. El sabio Licurgo, gobernador de Grecia, quiso demostrar al pueblo la necesidad de la buena educación. Con tal fin tomó dos cachorritos que habían nacido juntos, y enseñó a uno a cazar, mientras que al otro le dejó

  • Imagen Protocolo

    El amor a la verdad. El primero de nuestros deberes es amar la verdad y creer en ella . La verdad es Dios. Amar a Dios y amar la verdad son una misma cosa. Procura, amigo mío, buscar animosamente la verdad , y no dejarte seducir por la falsa elocuencia

  • Imagen Protocolo

    El Padre. - Las relaciones que existen entre los dos sexos hacen que haya alguna diferencia en el modo de conducirse el uno con el otro. Los hombres deben tener un respeto más distinguido, una complacencia más atenta para las mujeres que para las personas