¿Por qué nos autoengañamos?. ¿Por qué nos mentimos? Razones para autoengañarnos(con vídeo)
Los pequeños autoengaños, en el fondo, no dejan de ser más que pequeños sueños en la mayoría de los casos

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El autoengaño, ¿es bueno? ¿Por qué necesitamos engañarnos a nosotros mismos?
El autoengaño es una forma de negarse a ver la realidad. Es más fácil autoengañarse para no cambiar. Para no hacer frente a la realidad.
Dos son las razones principales por las que nos solemos autoengañar
1. La mente humana es limitada y no somos capaces de procesar tanta información. La mente tiene que tomar "atajos" para solucionar conflictos y enfrentarse a determinadas situaciones.
2. Por las emociones. Somos puramente emocionales. La razón suele estar al servicio de la emoción. Las personas somos seres mucho más emocionales que racionales, aunque creamos lo contrario.
Varios experimentos han demostrado que si nos basamos en la "pura razón", no saldríamos de nuestra casa, no podríamos sobrevivir. Por esta razón, el autoengaño, en su justa medida, es bueno y saludable para el ser humano.
Un ejemplo muy claro y cotidiano es la lotería. Jugar a la lotería es un acto irracional, porque si vemos las bajísimas probabilidades que tenemos de que nos toque no jugaríamos. Pero nos "autoengañarnos" diciendo que a alguien le tiene que tocar y por qué no voy a ser yo.
Estos pequeños autoengaños, que en el fondo muchos de ellos no dejan de ser más que pequeños sueños, nos ayudan a vivir mejor y a ser más felices. Pero, siempre que sea hagan de forma muy moderada.
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¿Cuántos tipos de autoengaño hay?
Sería imposible categorizar cuántos tipos de autoengaño hay. Tener un sueño o aspirar a conseguir algo, podría entrar de esta categoría, cuando el "objetivo" es prácticamente inalcanzable.
Cuando alguien habla con relativa seguridad y con mucha autoconfianza, puede transmitir un mensaje de "verdad" en un contenido que no lo es. Por eso, el propio autoengaño puede ser beneficioso para él, como ocurre en el caso de la política o en el mundo de la venta. Esta seguridad hace que el "mensaje" llegue como verdadero y creíble para los demás. Por eso, es importante también en el mundo de la comunicación, tan relacionado con el mundo del protocolo, cuyos actos "comunican".
Los sesgos y el autoengaño
Cada persona contamos la "historia" desde nuestro punto de vista. Uno suele explicar el mundo en base a lo que más sobresale -como dice el refrán: cada uno cuenta la feria según le va en ella- y podemos tener muchos errores, como es el error atribución. Es decir, crearnos opiniones e interpretamos el comportamiento de los demás basándose en factores de personalidad, pero no a factores de contexto.
Otro dato curioso sobre el autoengaño y los sesgos. Las estadísticas. Podemos leer muchas estadísticas sobre los temas más diversos, como por ejemplo, sobre accidentes, sobre enfermedades, etc. pero casi siempre vamos a pensar en los otros y no en nosotros como posibles "objetivos" de estos datos. Les va a pasar a los otros, no a mí. Una forma más de autoengaño para vivir más tranquilos.
Alfredo García Gárate y Guillermo Blázquez, psicólogos clínicos y colaboradores habituales del espacio de RTVE "La aventura del saber" nos explican por qué el ser humano se autoengaña y por qué es bueno en muchos casos este autoengaño.
La necesidad de autoengañarnos. Convencerse a sí mismo de una 'verdad'
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