Los niños, ¿cómo comportarse en los transportes públicos?
El comportamiento en público de los niños nos da la medida de su buena o mala educación. Cuando son pequeños es recomendable que vayan acompañados de algún adulto

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Comportamiento de los niños en el tren, metro, autobús... transportes públicos
Cuándo ceder el asiento, estar quieto. Saber estar en el autobús
Los niños suelen utilizar para sus desplazamientos al colegio y a otros destinos el transporte público. Por esta razón, es importante que aprendan a comportarse de forma correcta en estos transportes públicos.
Ceder un asiento es una costumbre que cada vez está más en desuso, pero hay que seguir poniendo en práctica esta regla de cortesía siempre que sea posible.
Si vamos tan panchos sentados en nuestro asiento del autobús o el metro, y vemos una persona mayor de pie, o una mujer embarazada, tendría que salir de nosotros el ofrecerle nuestro asiento. No debemos esperar a que nos obligue nuestro padre o nuestra madre, tiene que salir de nosotros mismos.
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También debe ceder el asiento el niño siempre que haya una persona que, por la circunstancia que sea, lo necesite más que él -gente con muletas o escayolada, personas con muchos paquetes o alguien con un niño en brazos, etc.-.
También a la hora de moverse debe ceder el paso a las personas mayores, siempre que eso no suponga un trastorno para moverse en el transporte público, y debe recordar que siempre se debe dejar salir antes de entrar.
Por mucho que se aburra, un niño no debe correr por el autobús, o ponerse a jugar con la pelota o cualquier otro elemento que pueda molestar a los demás pasajeros. Tampoco cantar, gritar o patalear, o hacer burla a los otros pasajeros.
Si quiere pasar por un sitio donde alguien se tiene que apartar, lo tiene que pedir por favor, y debe agradecer el gesto dando las gracias.
No debe entrometerse en lo que leen, escuchan o ven en su móvil u ordenador los demás pasajeros.
No debe hablar con desconocidos, aunque si puede responder con amabilidad si le preguntan algo.
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