Reglas de urbanidad Página 25
Todos los artículos de Reglas de urbanidad
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Buen espíritu deportivo. Saber ganar. Saber perder.
En el juego hay que seguir las reglas, no hacer trampas y comportarse de manera deportiva y educada. -
Sobre la amabilidad y la simpatía. La bondad. Educación y amabilidad en la mesa.
La buena educación tiene como principio, como base, un sentimiento de bondad que nos lleva a ser amables con las personas que nos rodean. -
Sobre el comportamiento en el colegio y centros de educación. Cómo y por qué debemos aceptar las incomodidades del colegio.
Cómo y por qué debemos aceptar las incomodidades del colegio o de otro centro de enseñanza. -
Sobre el orden. ¿Qué es el orden? Niñas ordenadas y desordenadas. Orden en nuestra persona, en nuestra ropa y en nuestras cosas.
Podemos decir que el orden es el sistema para colocar las cosas en el sitio que les corresponde. -
Continuando con el orden. El desorden. Vencer la pereza. Soluciones prácticas.
Dos consecuencias de la pereza: desorden y doble trabajo. -
De saber hacer la tentativa a ... En una palabra, santo, que es decirlo todo de una vez.
Compita la atención del juicioso con la detención del recatado: gran juicio se requiere para medir el ajeno. -
De gracia de los entendidos a ... Es felicidad juntar el aprecio con el afecto.
Los sabios hablan con el entendimiento, y así su alabanza causa una inmortal satisfacción. -
De el que supiere poco téngase siempre a lo más seguro a ... Hombre de ley.
El que sabe puede empeñarse y obrar de fantasía; pero saber poco y arriesgarse es voluntario precipicio. -
De no proseguir la necedad a ... No condenar solo lo que a muchos agrada.
Hacen algunos empeño del desacierto, y porque comenzaron a errar, les parece que es constancia el proseguir. -
De Has de procurar los medios humanos como si no hubiese divinos a ... Ni será ni tendrá a ninguno todo por suyo.
Has de procurar los medios humanos como si no hubiese divinos, y los divinos como si no hubiese humanos. -
De las burlas sufrirlas pero no usarlas a ... ¿Cuándo se ha de discurrir al revés?
Es gustosa la burla; sobrado saberla sufrir, es argumento de capacidad. Da pie el que se pica a que le repiquen. -
De nunca permitir a medio hacer las cosas a ... Saber usar de la necedad.
Todos los principios son informes, y queda después la imaginación de aquella deformidad: la memoria de haberlo visto imperfecto no lo deja lograr acabado. -
De no ser ocasionado ni para empeñarse, ni para empeñar a ... Abrir los ojos con tiempo.
Hay tropiezos del decoro, tanto propio como ajeno, siempre a punto de necedad. Encuéntranse con gran facilidad y rompen con infelicidad. -
De en el cielo todo es contento, en el infierno todo es pesar a ... Cuándo no puede uno vestirse la piel del león.
Estamos entre dos extremos, y así se participa de entrambos. Altérnanse las suertes: ni todo ha de ser felicidad, ni todo adversidad. -
De son tontos todos los que parecen y la mitad de los que no lo parecen a ... Saber jugar de la verdad.
Alzóse con el mundo la necedad, y si hay algo de sabiduría, es estulticia con la del cielo; pero el mayor necio es el que no se lo piensa y a todos los otros define. -
De no pagarse de la mucha cortesía, que es especie de engaño a ... Tener que desear para no ser felizmente desdichado.
No necesitan algunos para hechizar de las yerbas de Tesalia, que con sólo el buen aire de una gorra encantan necios, digo desvanecidos. -
De sin mentir, no decir todas las verdades a ... Hallar el consuelo en todo.
No hay cosa que requiera más tiento que la verdad, que es un sangrarse del corazón. Tanto es menester para saberla decir como para saberla callar. -
De no gastar el favor a ... Nunca regirse por lo que el enemigo habría de hacer.
Los amigos grandes son para las grandes ocasiones. No se ha de emplear la confianza mucha en cosas pocas, que sería desperdicio de la gracia. -
De conocer los defectos dulces a ... Usar del retén en todas las cosas.
El hombre más perfecto no se escapa de algunos, y se casa o se amanceba con ellos. Haylos en el ingenio, y mayores en el mayor, o se advierten más. -
De pensar por anticipado a ... Hablar de atento.
Pensar anticipado: hoy para mañana, y aun para muchos días. -
De no escucharse a ... Saber vender sus cosas.
Querer hablar y oírse no sale bien; y si hablarse a solas es locura, escucharse delante de otros será doblada. -
De galantería de condición a ... Topar luego con lo bueno de cada cosa.
Su mayor lucimiento libra en los lances de la venganza: no se los quita, sino que se los mejora, convirtiéndola, cuando más vencedora, en una impensada generosidad. -
De no hacer negocio del no negocio a ... Hacer, y hacer parecer.
Muchas cosas que eran algo, dejándolas, fueron nada; y otras que eran nada, por haber hecho caso de ellas, fueron mucho. -
De tener amigos a ... Vivir a lo práctico.
Todo amigo es bueno, y sabio para el amigo. Entre ellos todo sale bien. -
De la mitad del mundo se está riendo de la otra mitad a ... No aguardar a ser sol que se pone.
No dependen las perfecciones de un solo agrado: tantos son los gustos como los rostros, y tan varios. -
Lecciones de moral, virtud y urbanidad.
Padres de familia, enseñad primeramente a vuestros hijos las cosas necesarias, en seguida las útiles, y por último, las que sirven de adorno.
