Quantcast

 

Logo Protocolo y Etiqueta

Urbanidad del modo de proceder en la mesa.

Es señal de sensualidad, jamás permitida, romper los huesos, sea con el cuchillo o con cualquier otra cosa, o golpearlos sobre la mesa o sobre el plato.

 

Reglas de cortesía y urbanidad cristiana para uso de las escuela cristianas.
Imagen Protocolo y Etiqueta
Imagen Protocolo y Etiqueta protocolo.org

Urbanidad del modo como hay que proceder con los huesos, la salsa y la fruta.

Es muy indecoroso servirse los huesos con toda la mano, como si se agarrara un palo. También exige la cortesía tocarlos lo menos posible. Y si es necesario, hay que hacerlo con dos dedos, y sostenerlos por algún sitio que no pueda llenar de grasa los dedos.

Es algo mucho más feo roerlos alrededor con los dientes y sujetarlos con las dos manos, como hacen los perros con sus patas. También es indecente sorberlos, haciendo ruido, de forma que lo oigan los demás.

Incluso, no se deben llevar a la boca. Hay que contentarse con quitar de ellos, con suavidad, la carne con el cuchillo, con la mayor limpieza posible, y luego colocarlos en el plato, sin arrojarlos nunca al suelo, lo cual sería falta de urbanidad muy grande.

Es señal de sensualidad, jamás permitida, romper los huesos, sea con el cuchillo o con cualquier otra cosa, o golpearlos sobre la mesa o sobre el plato; o sacudirlos para sacar la médula. Hay que sacarla con el tenedor o con la punta del cuchillo, o con el mango de la cuchara, si se puede hacer fácilmente; de lo contrario, ni siquiera hay que intentar hacerlo.

Sin embargo, es mucho mejor y mucho más educado no preocuparse en modo alguno por extraer la médula de los huesos.

Es mucho mejor no tomar salsa en la fuente, pues eso denota siempre cierta sensualidad en la persona que lo hace. Pero cuando se toma, hay que hacerlo con la cuchara, después de limpiarla con la servilleta, y verter luego la salsa en el plato.

Es muy descortés echar salsa en todos los trozos de carne en el plato, a medida que se comen. Y más aún lo es untar el pan en la salsa. Pero es feísimo untar en ella el pan o la carne que ya se ha mordido, después de haberlos llevado a la boca.

Respecto de las frutas, confituras y otras cosas que se dan como postre, la cortesía exige ser muy comedido en tomarlas, y que se coman sólo con moderación. Proceder de otro modo sería denotar que se está apegado a este tipo de golosinas.

Particularmente los niños tienen que guardarse mucho de hacer cualquier seña con los ojos o con los hombros que indique lo que desean. Deben esperar a que se lo den.

Algo que jamás está permitido hacer, sobre todo cuando se está a la mesa de una persona a la que se debe respeto, es guardarse en el bolsillo o en la servilleta fruta para llevársela, como sería, por ejemplo, una manzana, una pera, una naranja, etc.

Cuando se está en algún jardín, nunca está permitido tomar frutas o flores, o pedir permiso para llevárselas, a menos que pertenezca a algún amigo íntimo. La urbanidad exige que allí nunca se toque nada.

Es gran descortesía ofrecer a alguien una fruta o cualquier otra cosa, de la que ya se hubiera comenzado a comer. También es indecoroso tragarse las pepitas de la fruta, o cascarlas con los dientes, o con alguna otra cosa, para sacar la almendra.

También lo es, escupirlas sobre el plato, o arrojarlas al suelo o al fuego. Hay que tomarlas, más bien, con la mano izquierda, medio abierta, y dejarlas luego con discreción en el plato.

 

contentG Stats

¡Ayúdenos a mejorar!

¿Le ha parecido útil o interesante el artículo?

  • Nada
  • Poco
  • Algo
  • Bastante
  • Mucho

Nota

  • 13553

    Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia

    Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo

Su opinión es importante.

Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.

Contenido Relacionado

  • Imagen Protocolo

    Emilio. - Papá, acabo de hacer una cosa que me parece buena. El Padre. - Y ¿qué es lo que has hecho, amigo mío? Emilio. - Toda la noche pasada estuve pensando en lo que V. nos contó ayer tarde; pareciéndome que el canario que estaba en la jaula sufriría

  • Modo de preguntar, informarse, repetir y dar su parecer

    La manera correcta de preguntar, informarse y dar su parecer según las reglas de urbanidad Aquella urbanidad Es una gran descortesía interrogar y hacer preguntas a una persona a la que se debe consideración , e incluso a cualquier persona que sea, a menos

  • Imagen Protocolo

    Del decoro doméstico. Es una máxima saludable portarse con atención y civilidad con las personas que nos han dado algún motivo de disgusto; pero para proceder de este modo es preciso saberse dominar a sí mismo, y por desgracia es la ciencia más difícil:

  • Imagen Protocolo

    La corbata. No solamente es la corbata un adorno agradable sino también un aderezo útil . El dulce calor que mantiene, facilita el juego de los órganos, hace la voz más sonora y más grata y el semblante más fresco. Su uso facilita mil acciones diversas;

  • Imagen Protocolo

    Las comidas. El abate Cosson, profesor de bellas letras en el colegio Mazzarino, consumado en la enseñanza y arte del latín, griego y literatura, se reputaba por un pozo de ciencia , e imaginaba que un hombre, a quien eran familiares Persio y Horacio,

  • Imagen Protocolo

    Una de las dotes principales de la conversación es el decoro ; guardándolo a todas las cosas y a todas las personas, nos granjearemos la reputación de atentos y delicados. Hay frases que repugnan a la piedad de las personas religiosas, hay nombres propios

  • Imagen Protocolo

    Obligaciones para con los maestros y condiscípulos. * Pregunta. ¿Qué debemos a los maestros? Respuesta . Siendo la educación e instrucción lo más precioso en el hombre después de su existencia, miraré a mis maestros como a unos segundos padres y en consecuencia

  • Imagen Protocolo

    La urbanidad en la iglesia. ¿Qué debe hacer una niña bien educada al entrar en la iglesia? Humedecer los dedos anular e índice de la mano derecha en agua bendita y presentarla a las señoras que le acompañen; persignarse con devoción, doblar la rodilla