Obligaciones positivas. Respecto a los maestros. los bienhechores, los mayores y los superiores
Obligaciones para con los demás. Hay que conocer una serie de normas de cortesía y respeto para relacionarse con los demás

protocolo.org Imágen Generada por IA
Obligaciones respecto a los mayores, bienhechores, maestros y superiores
Tenemos para con los otros algunas obligaciones, que son generales y comunes para todos, y otras respectivas a cada uno en particular.
Obligaciones positivas
Estas se reducen a hacer a todos todo el bien que podamos.
Los actos que principalmente debemos ejecutar en beneficio de los demás son los que se llaman obras de misericordia, así espirituales como corporales, que no repetiremos aquí, estando ya explicadas en el Catecismo.
Solo añadiremos que no hay en el mundo deleite más dulce y más puro que el de hacer bien a otro, ni satisfacción que más llene nuestro corazón que la de poder hacer feliz a alguno.
Así, siempre que se presente ocasión de poder favorecer a cualquiera, debemos aprovecharla con el mayor anhelo, sin detenernos en sufrir cualquiera incomodidad que traiga consigo, seguros de que la complacencia que nos resultará, la compensará superabundantemente.
Obligaciones particulares
Respecto a los maestros
Lo mismo que debemos a los padres tenemos que agradecer proporcionalmente a los maestros que se fatigan en instruirnos. Por consiguiente estamos obligados a profesarles también un verdadero amor, un justo agradecimiento, una obediencia filial y un sincero respeto , y procurar recompensarlos con nuestra aplicación y buena conducta de los trabajos que sufren para beneficio nuestro.
Respecto a los bienhechores
También debemos profesar amor y agradecimiento a todos los que por cualquier término nos hicieran algún bien, conservando en la memoria sus beneficios, y anhelando ocasión de pagárselos. La ingratitud es el vicio más vergonzoso y más abominable en que puede incurrir el hombre .
Respecto a los mayores y superiores
Es preciso también que tengamos respeto y reverencia a todos aquellos que son nuestros mayores por su edad, por su clase o por su autoridad , y singularmente a los Ministros de Dios, como son Obispos, Sacerdotes y compañía, presentándonos delante de ellos con modestia, y hablándoles con humildad y sumisión.
Aun con más razón debemos hacer esto con nuestros propios superiores, a los cuales además hemos de estar subordinados, ejecutando prontamente cuanto nos manden.
-
6693

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
En un templo debemos mostrar un profundo respeto y recogimiento.
-
Las personas ignorantes en materia de educación creen que la franqueza las autoriza para usar entre su familia palabras y acciones verdaderamente indecorosas. No siempre la confianza debe ir ligada a la franqueza total
-
Si no os es dado libertaros de la conversación de semejantes gentes, abandonadles.
-
Desprecia el falso saber, es malo. Pero estima el saber verdadero, que siempre es útil. Estímalo, lo poseas, o no lo poseas tu mismo
-
Cuando se va al teatro con señoras, uno de los caballeros que las acompañan debe adelantarse a tomar los billetes a la entrada.
-
Las costumbres domésticas influyen notablemente en el modo como nos conducimos entre extraños; porque no basta saber las reglas de buena crianza, es preciso tener la costumbre de practicarlas.
-
Cuando se visita a alguien, si la puerta está cerrada es muy descortés golpear fuerte, o dar más de un golpe.
-
El paso apresurado es mal visto, así como el pesado, el artificioso y femenil da a entender soberbia o livianidad.
-
Debemos respetar a nuestros semejantes, y evitar que exista cualquier tipo de enemistad o rencor.
-
Por enemigos que seáis de esta diversión, la urbanidad exige que alguna vez toméis parte; por ejemplo, no es dado el negaros a hacer la partida al amo de la casa.
-
Lo que más contribuye a dar elegancia a una persona y a que sea considerada como persona prudente y educada es el mantener todas las partes de su cuerpo en la posición que la naturaleza o el uso exigen
-
El hombre que se ocupa en su trabajo y en sus aficiones no desarrolla vicios y corrupciones


