Logo Protocolo y Etiqueta

De las cenas.

Desembarazados ya de todos los negocios, como de todos los placeres, la cena se hacía sin cuidados ni inquietudes.

 

El hombre fino al gusto del día, ó, Manual completo de urbanidad, cortesía y buen tono.
Imagen Protocolo y Etiqueta
Imagen Protocolo y Etiqueta protocolo.org

De las cenas.

En otros tiempos se cenaba; pero como ahora se empieza a comer a las seis, y la mesa lleva a lo menos dos horas, ha pasado ya esta costumbre que no dejaba de tener sus encantos. Desembarazados ya de todos los negocios, como de todos los placeres, la cena se hacía sin cuidados ni inquietudes; "los quehaceres, para mañana" se decía, y entonces era cuando se verificaba el proverbio de que "en la mesa nadie envejece".

Nombradas fueron en Francia las cenas de Ninon en donde se encontraban un Villa Ceaux, Serigné La Chátre y Saint-Evremont. Es sabido que en las cenas de Madama Scarron, y después Madama de Maintenon se la suplicaba contase una historia cuando faltaba el asado. Posteriormente en las cenas que daba la señorita L'Espinasse, el plato de enmedio era una escribanía, y las sales, los dichos agudos y las anécdotas del día hacían los honores de la mesa.

Esta alegre comida tiene aun lugar entre los artistas, que obligados por su profesión a comer temprano cenan a la noche. También se cena en los bailes, dando a aquella refacción el nombre de ambigú. Es muy útil a los bailarines cansados, y las jóvenes a quienes el vals y la contradanza han excitado el apetito; aunque se debe notar que la pasión del juego ha hecho abandonar el vals por el tapete, y los ambigús a las tres de la mañana se van haciendo más raros.

 

contentG Stats

¡Ayúdenos a mejorar!

¿Le ha parecido útil o interesante el artículo?

  • Nada
  • Poco
  • Algo
  • Bastante
  • Mucho

Nota

  • 7114

    Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia

    Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo

Su opinión es importante.

Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.

Contenido Relacionado

  • Mesa de niños celebrando una fiesta.

    La mesa y la urbanidad para los niños Aquella urbanidad ¿Por qué dices que en la mesa se manifiesta con especialidad la fina educación de un sujeto? Porque en ella precisamente es donde con sus maneras y acciones acredita la relación que tiene la sociedad

  • Imagen Protocolo

    Urbanidad, saludos y presentaciones. Para saludar a una persona , después de habernos descubierto la cabeza con la mano derecha, inclinaremos humildemente el cuerpo, diciendo: "Dios guarde a Vd., caballero o señora, a usia, etc."; o bien otra salutación

  • Imagen Protocolo

    La urbanidad del rostro. Dice el Sabio que por el aire del rostro se conoce al hombre sensato . Por eso debe cada uno procurar componer de tal modo su rostro que al mismo tiempo sea amable y edifique al prójimo con su exterior. Para hacerse agradable

  • Imagen Protocolo

    Los chistes. Son también materia de risa las malas inteligencias , como por ejemplo, cuando un discurso es tomado en sentido opuesto al que le da quien lo pronuncia, de donde nace una contrariedad entre la pregunta y la contestación y una divergencia

  • Imagen Protocolo

    Preceptos generales de Urbanidad. * Pregunta. ¿Sería dar pruebas de cortesía el ponerse a leer un papel o libro sin pedir permiso a los circunstantes? Respuesta . Fuera al contrario una grosería notable, como lo sería igualmente hablar en idioma extraño

  • Imagen Protocolo

    Dedicatoria. Erasmo de Rotterdam, al niño Enrique de Bogoña, del más alto linaje y las más halagüeñas esperanzas, hijo de Adolfo, príncipe de Veere, salud. Si a aquel tres veces grande Pablo no le pesó de convertirse en todas las cosas para todos, a fin

  • Escuela de C.M. Henderson & Co., Chicago.

    Deberes para con nuestros semejantes Aquella urbanidad ¿En cuántas clases pueden distinguirse nuestros semejantes para el trato y comunicación social? En tres, a saber en superiores, iguales e inferiores. ¿Cómo te producirás con ellos para no fallar a

  • Imagen Protocolo

    31. Conocer los afortunados, para la elección; y los desdichados, para la fuga. La infelicidad es de ordinario crimen de necedad, y de participantes: no ay contagión tan apegadiza. Nunca se le ha de abrir la puerta al menor mal, que siempre vendrán tras