Cómo montar a caballo.
Equitación. Al tiempo de montar, no se han de tomar las riendas ni demasiado cortas ni demasiado largas.

Montar a caballo.
Puesto el pie izquierdo en el estribo, no debe su punta hacer cosquillas al caballo. La rodilla se pegará al cuarto de la silla y la pierna estará perpendicular; no trayendo la silla, cargándose ni haciéndola volver en el instante de levantarse.
Se procurará antes de pasar la pierna derecha extendida sobre la grupa del caballo sin tocarle, tener la mano izquierda sobre la delantera de la silla, a fin de sostenerse y montar suavemente.
Montado ya, debe llevarse la pierna derecha hacia adelante, e inclinar el cuerpo hacia atrás, para no dejarse caer perpendicularmente sobre el riñón del caballo, sino que resbale oblicuamente sobre la silla.
Al tiempo de montar, no se han de tomar las riendas ni demasiado cortas ni demasiado largas; demasiado largas, el caballo echaría a andar; demasiado cortas, podría el caballo no prestarse por un movimiento elástico al asiento del jinete.
La mano izquierda tiene a un tiempo las crines y las riendas iguales. Si el caballo se rehúsa, acortad la rienda derecha del bocado, y cuando se le monte quedará tranquilo; y si el caballo está embridado, se deberá tener corta la rienda derecha del bridón, y no la de la brida.
Puesto ya a caballo, tened una rienda del bridón en cada mano, o si está embridado, ajustad vuestra rienda, e inclinad sobre el estribo derecho para enderezar la silla, si se hubiese ladeado.
Que vuestros estribos caigan perpendicularmente a lo largo de los costados de la silla; calzad el estribo introduciendo el pie por de fuera; nada es más ridículo y hace formar peor opinión de un jinete, que verle calzar el estribo pasando el pie entre la acción y el cuerpo del caballo, como también cuando sus acciones se quedan vueltas.
-
7311

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Uno de los puntos más esenciales que debe observarse en la buena formación de las cartas, es atender y poner la consideración sobre la persona a quien se escribe
-
Por grande que sea la dignidad, por alto el empleo que ocupemos, ninguna consideración nos dispensa del respeto que debemos a nuestros padres.
-
Ver todas las cosas con claridad perfecta, descubrir los móviles reales que se ocultan tras apariencias engañosas, encontrar el odio bajo la lisonja, la ruindad bajo mentida nobleza...
-
La conversación ha de ser libre y alegre sin disolución, ni ligereza; dulce y agradable sin estudio, ni lisonja, y proporcionada a las personas con quien se habla.
-
La benevolencia, que une los corazones con los dulces lazos de la amistad y la fraternidad, que establece las relaciones que forman la armonía social
-
La importancia de la memoria y la voluntad en las acciones diarias de una persona de bien.
-
La escritura es el maravilloso arte que da color y cuerpo a los pensamientos.
-
Los romanos tenían la costumbre de entregar al principio de la comida una nota de los manjares que se presentarían en la mesa.
-
Manifestar siempre en todos los casos una opinión exactamente conforme con la del interlocutor, aun cuando ésta se rectifique, constituye una disposición de ánimo determinada por muy distintas causas
-
En confianza hay quien fiscaliza nuestros actos, quien curiosea nuestros muebles, quien lee por encima del hombro las cartas que escribimos...
-
No hagas a otro lo que no quisieras que otro te hiciera a tí.
-
Normas de comportamiento de las niñas en la iglesia.



