Quantcast

 

Logo Protocolo y Etiqueta

Acciones urbanas en la mesa.

En la mesa hay que comportarse de forma educada tanto a la hora de conversar como a la hora de tomar los alimentos.

 

La urbanidad en verso. 1851.
Imagen Protocolo y Etiqueta
Imagen Protocolo y Etiqueta protocolo.org

Acciones urbanas en la mesa.

Las olivas pueden sin dificultad cogerse con los dedos desde el plato en que se hayan servido.

Es muy opuesto a la civilidad el roer y limpiar mucho los huesos y el sacar la médula que contengan.

El cuchillo, si no lo mudan en los diversos manjares que se sirvan, se limpiará al terminar cada uno de ellos con una migaja de pan, que se dejará en el borde del propio plato antes que el criado pase a recogerlo.

Es muy usado el fijar el pan en el tenedor cuando quiera empaparse en la salsa del propio plato. Cuando el convite es algo suntuoso, la salsa debe dejarse en el plato.

El pañuelo la sacaremos cuando nos sea preciso toser, estornudar o sonarnos. El escupir lo evitaremos durante la comida.

Las gracias que debemos dar a los comensales que nos sirvan o acerquen alguna cosa, no las omitiremos para con los criados.

El pan se acerca y ofrece a los comensales con el cuchillo y nunca con la mano.

Aunque algunas personas dan a título de fineza algún bocado de su plato a otros de sus comensales, no me parece nada propio el practicarlo, mayormente si en la mesa hay forasteros o desconocidos.

La servilleta debe estar colocada encima de los muslos durante la comida.

Los comensales deben también por su parte abstenerse de ensalzar directamente ningún plato; pues esto supone una desaprobación implícita de los demás platos que no se alaban.

Para tomar los manjares expresados -los que se pueden tomar con la mano-, no deben emplearse más dedos que el pulgar y el índice.

El pan debe cortarse sin separar la miga de la corteza.

También se sirven con cuchara, los guisados que se traigan a la mesa divididos en partes proporcionadas; los buñuelos, las croquetas y otros manjares fritos; los trozos de pescados de grande tamaño; los rellenos y los que contienen dentro de sí los grandes pasteles; las fresas y las frutas secas, si bien estas últimas se sirven y toman a veces con el cuchillo.

La perdiz se parte con cuchara.

La sandía se parte por en medio.

Algunos dicen que las frutas tiernas como el melocotón y la pera, deben mondarse antes de ofrecerse a una persona; mas esto siempre tiene el inconveniente de no ser muy adaptado a la limpieza, pues al mondarse es muy fácil que se toque con los dedos lo que haya de comer la persona a quien se ofrezcan.

 

contentG Stats

¡Ayúdenos a mejorar!

¿Le ha parecido útil o interesante el artículo?

  • Nada
  • Poco
  • Algo
  • Bastante
  • Mucho

Nota

  • 16627

    Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia

    Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo

Su opinión es importante.

Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.

Contenido Relacionado

  • Imagen Protocolo

    Del arte de trinchar, y del servicio de la mesa. La costumbre, ya muy generalizada, de sacar los manjares ya trinchados en grandes fuentes, ha quitado su importancia a este arte, que en tiempos anteriores formaba una parte muy esencial de la buena educación

  • Imagen Protocolo

    Juventud Rural. Nociones de urbanidad. El sabio Licurgo, gobernador de Grecia, quiso demostrar al pueblo la necesidad de la buena educación. Con tal fin tomó dos cachorritos que habían nacido juntos, y enseñó a uno a cazar, mientras que al otro le dejó

  • Imagen Protocolo

    Los saludos, los cumplidos y las visitas. Como nuestros placeres comunicados a los demás crecen y el disgusto disminuye, es claro el motivo porque el uso quiere que visitemos a nuestros semejantes en los días de prosperidad y de desgracias , para congratularse

  • Imagen Protocolo

    El aseo. El primer deber que nos impone la urbanidad, es el aseo del cuerpo , en especial de las partes descubiertas. Nuestros pueblos castellanos están constituidos, en su mayor parte, por personas robustas que gastan la vida sujetando con su mano la

  • Imagen Protocolo

    131. Galantería de condición. Tienen su bizarría las almas, gallardía del espíritu, con cuyos galantes actos queda muy airoso un corazón. No cabe en todos, porque supone magnanimidad. Primero asunto suyo es hablar bien del enemigo, y obrar mejor. Su mayor

  • Imagen Protocolo

    El respeto a la vejez. ¿Por qué aprecia el hombre todo aquello que cuenta más siglos de antigüedad? Se enajena a vista, o a la relación sola de aquellos antiguos y soberbios monumentos del arte, que pudieron salvarse entre las ruinas que causa el tiempo

  • Imagen Protocolo

    Del bautismo. La elección de padrinos del recién nacido está sometida a las costumbres de las distintas poblaciones. Unas veces, y es lo más general, convidan los padres, y otras se ofrecen a serlo los parientes o amigos íntimos . Cuando los padres son

  • Imagen Protocolo

    De los deberes respectivos. Entre nacionales y extranjeros. El que se encuentra en un país extraño, lejos de su casa y su familia, es acreedor a que los hombres civilizados se ocupen de servirle y procuren hacerle más tolerable su aislamiento. Es una