¿Por qué somos tan egoístas? ¿Qué es el egoísmo? (con vídeo)
Una persona egoísta es aquella que se interesa mucho más por lo propio que por lo ajeno, llegando a pensar solo en sí mismo

foto base Imagen FR Imágen Generada por IA
Las personas que solo piensan en sí mismas
Hay muchas formas de ser egoístas
El egoísmo es simplemente anteponer los intereses de uno a los de los demás. Una persona egoísta es la que se interesa mucho más por lo propio que por lo ajeno.
El egoísmo es una directriz básica de supervivencia con la que nacemos y que va evolucionando en cuanto vamos 'entrando en contacto con la sociedad'. La sociedad y las personas se necesitan mutuamente, y por eso se aprende a 'negociar' en esta relación para no ser tan egoísta.
Como el egoísmo tiene una relación tan directa con la supervivencia, es fácil, afirma Guillermo, que este sentimiento egoísta se lleve a 'nuestro terreno' con lo que caemos en el egoísmo más perjudicial e insano.
Te puede interesar: Pensar en los demás antes que es uno mismo (con vídeo)
El impulso egoísta del yo, yo, yo -yoyitis-
'Ver la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el de uno'. El entorno social en el que nos movemos es el que nos va a hacer darnos cuenta que para participar en sociedad no podemos ser egoístas. O por decirlo mejor, no podemos ser muy egoístas.
Cada uno somos los protagonistas de nuestras 'propia película' pero no los únicos actores. El proceso de socialización nos hace ver que todo participamos en una 'gran película' donde no siempre somos los protagonistas -o no siempre debemos tratar de serlo-.
¿Cómo podemos gestionar el egoísmo?
El egoísmo es innato, aunque siempre en dosis moderadas. Cuando una persona prioriza sus sentimientos e intereses solamente en él, es cuando el egoísmo se vuelve malo e, incluso, excluyente. Todos somos egoístas, pero hay que serlo de una forma 'moderada'.
"Cada uno somos los protagonistas de nuestra 'propia película' pero no los únicos actores"
Hay que tratar de aprender que nosotros somos importantes pero los demás también. Creer que nosotros somos los únicos importantes y los demás no... es el principio del egoísmo. El otro puede pensar lo mismo, que el importante solo es él y por lo tanto nosotros nos vamos encontrar en la posición que nos parecía correcta para nosotros pero no para los demás. Lo que se puede decir 'que no hemos encontrado con la horma de nuestro zapato'. Es una manera de aprender, 'sufrir' un comportamiento como el nuestro pero dirigido hacia nosotros.
El maravilloso programa de RTVE "La aventura del saber", nos ofrece de la mano de Guillermo Blázquez y Alfredo García Gárate, psicólogos y autores del blog 'El diván de la ficción', una estupenda explicación sobre qué es el egoísmo, por qué somos egoístas y otras muchas cosas relacionadas con el egoísmo.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Las personas somos de manera muy distinta unas de otras, lo que no quiere decir que unas sean mejor o peor que otras
-
Los usos y costumbres del protocolo borgoñón fueron puestos en práctica el año de 1548
-
Los clientes son importantes y la base de cualquier negocio. No obstante, hay comportamientos que no se deben tolerar
-
El buen tiempo anima a disfrutar al aire libre si disponemos de un jardín, una terraza o un espacio abierto
-
Debemos tener en cuenta que una comunidad de vecinos es un pequeño ecosistema en el que viven muchas 'especies' -caracteres- distintas y cualquier alteración en este ecosistema puede generar problemas
-
Un buen comportamiento es algo más que seguir unas reglas o convenciones sociales. Es saber actuar de forma correcta y adecuada en cada momento o situación
-
Los jóvenes tienden a relajar sus normas de comportamiento en más ocasiones de las debidas. No consideran que sea necesario acatar algunas normas básicas de comportamiento que para las generaciones anteriores eran esenciales
-
Las insólitas, pero siempre atildadas, confesiones románticas de Frieda Holler, reina y señora de la etiqueta
-
Una cosa que hay que dejar clara, es que hacer las cosas bien no es hacer las cosas perfectas. Para hacer las cosas bien necesitamos tres ingredientes: tiempo, serenidad y disfrute...
-
Ni la confianza, ni la amistad pueden permitir que se salten las normas de la buena educación
-
Asistir a los clientes es importante en cualquier empresa. Escuchar sus necesidades y tratar de resolverlas de la mejor forma posible de atender a un cliente
-
Cada empresa y cada grupo es libre de "exigir" o recomendar un vestuario determinado para la ocasión











