El olfato y la comunicación no verbal. Olores personales y olores de espacios u otros lugares (con vídeo)
Un determinado olor, un determinado aroma lo podemos asociar a una determinada persona, a un lugar concreto...

foto base Richárd Ecsedi - Unsplash
El poder del olfato y qué información podemos obtener de un olor
El olor puede ser una forma de comunicar información. Lo puede transmitir nuestro cuerpo o un determinado lugar: nuestra oficina, nuestra casa, nuestro coche... De hecho se ha estudiado científicamente que hay olores que se relacionan con sensaciones y recuerdos. Por ejemplo, alguien que quiere vender su casa si logra que el ambiente huela a café recién hecho tendrá muchas más posibilidades, ya que olor del café recién hecho se ha demostrado que nos evoca a un ambiente cálido y hogareño.
Una de las características del olor es que nos puede transmitir una serie de informaciones agradables -como un perfume-, en unas ocasiones, y desagradable, en otras -como el olor del sudor-.
El olor y nuestras relaciones sociales, laborales y familiares
El olor puede condicionar una relación en cualquiera de los ámbitos de nuestra vida. Las causas pueden ser dos principalmente:
Te puede interesar: El aspecto físico. Tener buena apariencia (con vídeo)
1. Falta de higiene. El olor viene provocado por una falta de higiene corporal y del cuidado de las prendas de vestir.
2. Un problema médico. Hay algunas enfermedades que pueden ser la causantes del mal olor, incluso, algún tipo de medicación también puede ser la causa.

kropekk_pl - Pixabay
Los cosméticos y el olor corporal
Los productos de higiene son para el aseo personal, pero el resto de los cosméticos tienen fines estéticos. En el caso concreto de los perfumes y las colonias, no están para tapar o enmascarar olores sino para complementar nuestro propio olor. La mezcla de una mala higiene y un perfume puede resultar apestoso.
Te puede interesar: ¿A qué huelo? Fragancias social. El perfume (con vídeo)
También, existen en el mercado perfumes muy estudiados para 'seducir'. Son creados 'científicamente' para tratar de seducir y resultar más atractivos a personas de ambos sexos.
Los productos de perfumería suelen ser el 'maquillaje' del olor. Es la manera de tratar de comunicar a los demás sensaciones más agradables y, en muchos casos, también nos identifica. ¿Quién no conoce a alguna persona por su perfume?
Teresa Baró, colaboradora del estupendo programa de TVE Para Todos La 2, nos ofrece, una curiosa exposición de la relación que puede guardar el olfato con la comunicación no verbal.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Perdonar no es un acto de debilidad, sino todo lo contrario, es un acto de fortaleza...
-
Si quiere ser un perfecto anfitrión no debe perderse este estupendo vídeo que podríamos haber denominado "El manual del perfecto anfitrión"
-
Los prejuicios sociales pueden causar conflictos en nuestra vida social. Por eso es bueno conocerlos y, en determinados casos, tratarlos
-
La sonrisa es una de las principales muestras de la felicidad de una persona. Una persona sonríe cuando se siente alegre y contenta
-
Curso de Protocolo de Tele Madrid. ¿Qué es el protocolo? Origen del protocolo y definiciones
-
La mirada transmite una información muy importante sobre el tipo de relación que une a las personas
-
Todos tenemos un espacio en el que nos movemos con cierta comodidad y tranquilidad. Es lo que conocemos como espacio personal
-
¿Cómo meto todo esto en la maleta? Es la típica pregunta que nos hacemos cuando vemos todo lo que queremos llevarnos de viaje
-
El consultorio de Carmen Lomana en RTVE. Saber estar y buenas maneras según Carmen Lomana
-
Nos excusamos por llegar tarde, por no acudir a una cita o reunión, por romper algo, por tropezar o tener un accidente, por no hacer bien un trabajo o tarea determinada, etcétera. Hay excusas para casi todo
-
Al poner la mesa colocaremos primero un muletón. Luego un mantel, impecablemente planchado, sin arrugas
-
Aprender a hablar es aprender a escuchar y a callar. En cualquier tipo de conversación hay que saber dar las dosis justas de cada ingrediente: hablar y escuchar











