¿Cuánto debe durar una visita? La costumbre de hacer una visita
La duración de la visita depende mucho de la finalidad de la misma. No es lo mismo visitar a un enfermo que ir de visita a casa de un amigo o familiar

protocolo.org - FP Pro
La duración de una visita. ¿Cuándo terminar la visita?
La duración depende del tipo de visita que hagamos. También depende de dónde se haga la visita. Ir de visita a un hospital o a una casa ¿es lo mismo?. No. Claro que no. Cada visita tiene su tiempo. Las visitas deben se anunciadas con antelación.
Las llamadas visitas de cumplido o de cortesía, apenas se hacen. En pleno siglo XXI este tipo de compromisos apenas se tienen en cuenta. Ahora se visita de forma más espontánea. ¿Cuánto dura una visita de este tipo? Media hora es tiempo más que suficiente. Los anfitriones pueden requerir nuestra presencia un poco más de tiempo. Podemos aceptar.
Diez minutos es una duración apropiada para visitar a un enfermo. Tanto en casa como en un hospital. Únicamente alargaremos esa visita a petición del propio enfermo. También, si se encuentra solo podemos acompañarle hasta que llegue otra visita.
Te puede interesar: Las visitas por sorpresa son poco apropiadas. Mejor llamar antes
Si la visita es de 'compromiso', por no decir casi profesional, también debe ser corta. Quince o veinte minutos. Hablamos de esas visitas que hacemos al jefe o un superior jerárquico para conocer a su familia. Es mejor no rechazar la invitación del jefe.
Las visitas de mayor confianza no tienen una duración determinada. Son esas visitas en las que se habla un poco de todo: como está tal o cual persona, se habla de temas generales, se cuentan vivencias más personales, etc. Dejamos que todo fluya de forma natural.
En cualquiera de las visitas mencionadas, si los anfitriones nos invitan a tomar algo, sacan algo para picar, etc., todo ello acompañado de una agradable conversación, el tiempo de la visita se puede prolongar. Debemos estar atentos para fijarnos si los anfitriones tienen ganas de terminar esa reunión o el horario ya es inadecuado.
Saber terminar una visita
No esperemos a que nos inviten a marchar. Es mejor irse de forma voluntaria. Algunos consejos a este respecto que pueden dar una pista de cuándo hay que terminar una visita:
1. Es hora de irse cuando se acerca la hora de comer o de cenar.
2. Cuando llegan otras visitas -familiares, amigos, vecinos, etc.-
3. Si los anfitriones dan muestras de cansancio, recogen, miran con insistencia su reloj o alguna acción similar.
4. Cuando la conversación deja de ser fluida. Los silencios pueden ser muy incómodos.
Cada situación es distinta. Aunque hay indicios que suelen bastante comunes para casi todos los anfitriones. La experiencia nos ayuda a poder interpretar todos estos gestos y acciones. Puede que no siempre sean lo que parecen.
Para terminar, por mucha confianza que haya, no podemos hacer una de esas visitas para pasar toda la mañana o toda la tarde en casa de un amigo o familiar. Cada persona tendrá sus cosas o asuntos que resolver. No podemos ocupar todo su tiempo libre.
Si los anfitriones no están, por el motivo que sea, podemos dejar una tarjeta de visita para dejar constancia de la misma. De ahí viene su nombre.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Los más pequeños de la casa deben comportarse de forma educada en los espacios públicos donde se convive con otras personas
-
Cuando los niños salen a la calle es normal encontrar a otros amigos, a vecinos, a compañeros de clase... y a los padres de estos niños
-
Ser educado, en muchos casos, consiste en respetar no solo unas normas, también hay que respetar ciertas costumbres o tradiciones que son seguidas por muchas personas. Una de estas costumbres es la hora de la siesta
-
Los regalos se hacen por cortesía y es una forma de agradecer una invitación. En ocasiones, los regalos gastronómicos pueden trastocar un poco los planes de los anfitriones para ese encuentro o celebración
-
Cada plato en la mesa tiene una función determinada para tomar algunos tipos de alimentos según su preparación
-
Los compromisos sociales nos hacen acudir a fiestas en las que, en ocasiones, apenas conocemos a nadie
-
Los fumadores cada día tienen más difícil fumar no solo en la mesa, sino en cualquier otra parte de una casa o de un establecimiento público. El tabaco es perjudicial para el que fuma, También para las personas que están a su alrededor.
-
En un transporte público, al igual que en otros lugares, hay que guardar ciertas reglas de comportamiento
-
EL uso del ascensor tiene ciertas diferencias respecto al uso de otros elementos comunes de un edificio.
-
El tiempo de antelación necesario para hacer una petición de mano no tiene una regla establecida
-
Una visita puede tener múltiples finalidades, pero no debe confundirse con otros actos sociales de mayor entidad
-
Hay edificios donde los ascensores suelen estar muy ocupados por el gran número de personas que los utilizan, sobre todo a determinadas horas











