¿Cómo contestar una llamada telefónica? Cómo responder a una llamada de teléfono
La educación es tan importante de forma presencial como contestando a una llamada telefónica. Lo forma de contestar una llamada de teléfono dice mucho de una persona. En el caso de una empresa, dice mucho de la empresa

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Contestar una llamada de teléfono. ¿Cuál es la forma correcta de contestar una llamada telefónica?
Común a todas las llamadas telefónicas: contestar lo antes posible. No dejar que suene demasiadas veces el teléfono. Incluso, si estamos muy ocupados, podemos descolgar el teléfono y decir algo así como: "en un momento estoy con usted", "por favor, espere, le atenderé en unos segundos", etc. Solo se debe hacer si verdaderamente vamos a tardar unos segundos. No debemos poner llamadas en espera durante varios minutos.
Los usos sociales y las costumbres pueden ser diferentes en cada país o región. También cada casa o empresa pueden emplear diversas fórmulas para contestar una llamada. Desde un simple 'Dígame' a una identificación completa de la persona que contesta. Lo importante es decir algo. En las llamadas de empresa se suele contestar con el nombre de la empresa y el de la persona que atiende la llamada.
Sonreír. Aunque no nos vean, es mejor sonreír al responder a una llamada. Genera actitudes positivas en la otra persona de forma natural. La voz 'suena distinta' cuando una persona sonríe. Suena más armoniosa y agradable.
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Atender únicamente la llamada telefónica
Si estamos ocupados, podemos dejar en espera a una persona durante unos segundos. Lo que no debemos hacer es mantener otra conversación sin poner en espera la llamada. No se atiende más de una conversación al mismo tiempo.
Si estamos comiendo, mascando chicle, etc. no debemos contestar una llamada. Es de pésima educación oír masticar a una persona mientras nos habla.
Si hablamos de otros países, las costumbres para contestar una llamada de teléfono son muy diversas. Desde repetir el número de teléfono cifra a cifra, hasta contestar con expresiones hechas, tales como "Soy yo quien le habla", "Aló", "Bueno", "Pronto", etc.
Si no hemos entendido el nombre de una persona o el de la empresa, no debemos dudar en pedir que nos lo repitan. Si es a nosotros a quienes nos piden que lo repitamos o que lo deletreemos, no debemos molestarnos por esa petición.
No debemos hablar de forma acelerada -demasiado rápido- o con un volumen de voz muy alto. Si la llamada no es de calidad es mejor repetirla.
Si se corta la llamada, debe marcar de nuevo la persona que realizó la llamada, no la persona que contestó esa llamada.
Por último, cuando una llamada se torna 'violenta' o algo iracunda porque se quiere reclamar algo, expresar una queja, etc. hay que tratar de reconducirla. Si no podemos, diremos al interlocutor que colgaremos si no se calma. Si a pesar de los esfuerzos persiste en su actitud, nos veremos obligados a terminar la llamada.
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