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Malos gestos y comportamientos en la mesa. Hábitos a eliminar. Enseñar buenos modales en la mesa

Nunca es tarde para empezar a enseñar a los niños, aunque es mejor hacerlo desde sus primeros años

 

Cómo corregir los malos hábitos a la hora de comer
Malos hábitos. Cómo corregir los malos hábitos a la hora de comer

Cómo corregir los malos hábitos a la hora de comer

Los niños, como niños que son, se comportan, en algunos casos, de una forma un poco "desordenada" en la mesa. Suelen mostrar una cierta inquietud en la mesa. Es normal, pero siempre dentro de unos límites.

En la mesa, y también en otros lugares, hay que enseñarles a comportarse con una cierta educación y a mantener la compostura. Nunca es tarde para empezar a enseñarles, aunque es mejor hacerlo cuantos antes, en sus primeros años de vida.

Malos hábitos en la mesa que debemos corregir

Hay que enseñarles que en la mesa hay ciertas cosas que no se deben hacer. Cosas tales como:

- No se bosteza. Si por cualquier motivo el niño ha dormido mal, está cansado o tiene sueño, y no puede reprimir el bostezar, debemos enseñarle a poner la mano delante de la boca o hacerlo de una forma lo más discreta posible.

- No se rasca. Los niños, con cierta naturalidad, tienden a rascarse la cabeza, los brazos, etcétera, sin darle mayor importancia. Hay que enseñarles que no debe hacerse en la mesa porque es una cosa poco correcta. No es un gesto de mucha 'higiene' hacerlo en un sitio donde hay comida y donde estamos comiendo.

- No se hurga en la nariz. Los niños son muy propensos -al igual que algunos mayores- a meterse el dedo en la nariz. No es un gesto nada agradable en ningún momento, pero menos sentados a la mesa. Debemos hacerle ver que no debe hacer este tipo de acciones, porque es un gesto muy feo.

- No se juega con la silla. Las sillas han sido hechas para sentarse no para jugar, ponerse de pie sobre ellas, etcétera. No olvidemos que además, se puede dar un buen golpe si juega con la silla. Debe aprender a sentarse y a estarse quieto durante toda la comida.

- No se hurga en las orejas. Lo mismo que hemos comentado para la nariz. No es correcto andarse en las orejas, rascarse, etcétera. Si algo les molesta, lo mejor es que se retire de la mesa para ver si tiene algo metido en ellas.

- No se debe descalzar. Si los zapatos le aprietan o le molestan no debe quitárselos. Si está en casa podemos ponerles unas zapatillas, pero no debemos acostumbrarles a sentarse descalzos a la mesa.

- No jugar con la comida. Ni los niños ni los mayores pueden hacer bolitas con la miga de pan, jugar con los colines del aperitivo, etcétera. Los alimentos son para comer, no para jugar. No debemos dar un mal ejemplo si hay niños, haciendo cosas que a ellos les hemos dicho que están mal hacerlas. Por ejemplo, jugar con los cubiertos, hacer figuritas con la miga del pan, tocar los alimentos con las manos, etcétera, etcétera.

- No sin vestir. A la mesa se sienta uno vestido, no se debe sentar desnudo o solo con ropa interior. Hay que acostumbrarles a sentarse bien vestidos a la hora de comer.

- Gritar o hablar a voces. En la mesa no se grita, ni se dan voces. Las cosas se piden sin levantar la voz. Si es preciso se repite, pero no se levanta la voz.

Estos y algunos otros que nos habremos dejado en el tintero, son gestos, acciones y comportamientos que no podemos permitir en la mesa. Solo hay que tener un poco de paciencia y una pizca de perseverancia. El resultado merece la pena.

 

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