Quantcast

 

Logo Protocolo y Etiqueta

Reglas de urbanidad para el hombre.

Las personas maleducadas no son bien vistas en sociedad y ni en cualquier otro ámbito,

 

Tratado de la obligaciones del hombre. 1821.
Imagen Protocolo y Etiqueta
Imagen Protocolo y Etiqueta protocolo.org

Como estamos destinados a vivir en sociedad con los demás hombres, es menester que aprendamos no solo nuestras obligaciones en materia de probidad respecto de ellos, para no ser desterrados como malvados, sino también las reglas de urbanidad, para que no huyan de nuestro trato si somos rústicos y mal criados.

No hay en efecto cosa más enfadosa ni más cansada que una persona impolítica.

Así propondremos ahora un breve sumario de las principales reglas de urbanidad , advirtiendo que para practicarlas con acierto no basta saberlas, sino que es necesario reparar la naturalidad y libertad con que las observan las gentes bien criadas y hechas al trato; pues por lo regular los niños hasta que se sueltan con la comunicación de las gentes, las siguen con tanta nimiedad, que algunas veces se hacen ridículos, no acertando a aplicarlas a las circunstancias de personas, lugares, tiempos y compañía, que como varían infinitamente, no pueden precaverse en un tratado aun más extenso que este.

"Las reglas de urbanidad son fundamentales para todas las ocasiones y circunstancias de la vida cotidiana de las personas"

Mas no por esto han de dejar de aprender dichas reglas; pues sabiéndolas, podrán errar levemente en alguna ocasión imprevista, hasta que una ligera práctica se agregue a la especulativa; pero si las ignoran, errarán en todas ocasiones, y la más larga práctica no bastará a civilizarlos.

Debo añadir también que aunque muchas de estas reglas comprenden igualmente a toda clase de gentes, como son las que tratan del respeto a los superiores, afabilidad con los iguales e inferiores, prudencia y moderación en las conversaciones; otras, como las del aseo en el vestido, ropa y compañía, deben entenderse con proporción a las circunstancias y posibilidad; esto es, que un pobre, v. gr. (verbi gratia = por ejemplo, tal como) que no puede andar sin remiendos, ni mudarse a menudo como el rico, procure a lo menos estar en cuanto pueda curioso, y sin causar fastidio a los que le miran por su abandono y negligencia.

En fin, la prudencia ha de presidir a la inteligencia y práctica de las expresadas reglas de urbanidad que son las que se verán en los siguientes artículos de la web.

 

contentG Stats

¡Ayúdenos a mejorar!

¿Le ha parecido útil o interesante el artículo?

  • Nada
  • Poco
  • Algo
  • Bastante
  • Mucho
A 6 personas le ha parecido
Valoración 2.3
con una puntuación de 2.3 sobre 5

Nota

  • 6290

    Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia

    Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo

Su opinión es importante.

Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.

Contenido Relacionado

  • Imagen Protocolo

    Pedantería. Cada virtud y cada excelencia tienen tan inmediatos sus vicios o debilidades contrarias, que en separándose uno del camino o saliendo de sus límites, se desliza y resbala, cayendo en uno de tales precipicios; la generosidad, suele llegar a

  • El origen de las reuniones y conversaciones. Reuniones en los castillos feudales

    El origen de las reuniones y conversaciones Aquella urbanidad Cuando no es bien conocida la conducta de una persona poderosa, cada uno de los circunstantes comunica a los demás lo que él ha visto. Se avaloran los hechos y las conjeturas, se confrontan

  • Imagen Protocolo

    Del bautismo. La elección de padrinos del recién nacido está sometida a las costumbres de las distintas poblaciones. Unas veces, y es lo más general, convidan los padres, y otras se ofrecen a serlo los parientes o amigos íntimos . Cuando los padres son

  • Imagen Protocolo

    Quien desee adquirir una pronunciación agraciada debe leer todos los días en alta voz un trozo a un amigo que lo entienda, y suplicarle que le interrumpa y corrija cuando vaya demasiado apriesa, cuando no marque los diversos períodos y miembros de cada

  • Imagen Protocolo

    Los chistes. Son también materia de risa las malas inteligencias , como por ejemplo, cuando un discurso es tomado en sentido opuesto al que le da quien lo pronuncia, de donde nace una contrariedad entre la pregunta y la contestación y una divergencia

  • Imagen Protocolo

    Urbanidad del modo como hay que llegarse a una persona a la que se visita, y cómo hay que sentarse y levantarse. Cuando se entra en la habitación de una persona y hay otros que le hablan , no debe uno acercarse, sino que debe permanecer junto a la puerta

  • Imagen Protocolo

    La urbanidad de la boca, los labios, los dientes y la lengua. La boca no debe estar ni demasiado abierta ni demasiado cerrada ; y cuando se come, no hay que tener nunca la boca llena, sino que hay que comer con tal moderación que pueda estar uno en condiciones

  • Imagen Protocolo

    De las maneras. Una noble y elegante exterioridad previene a nuestro favor, y da una idea elevada de nuestro talento y de nuestro carácter a las personas que no han tenido aun tiempo de conocernos. La moderación es la reguladora de los modales exteriores