Las buenas maneras y las nuevas tecnologías
Hay vida más allá del teléfono móvil, las zapatillas de marca, el coche guapo, la Play Station y el ordenador

foto base StockSnap - Pixabay
¿Nos hemos olvidado las buenas maneras? ¿Es culpa de la tecnología?
Ahora que parece que lo tenemos todo, o al menos eso creemos, hemos olvidado las buenas maneras. Hay vida más allá del teléfono móvil, las zapatillas de marca, el coche guapo, la Play Station y el ordenador. Al menos eso pienso yo.
Existen y siempre existieron las formas, porque tras ellas se esconde el contenido de las cosas. Cuestan tan poco y son tan de agradecer que, el practicarlas de un modo positivo, bien darían a este mundo un carácter más afable y personal.
- No sea usted un mal tipo y modere la velocidad de su máquina.
- No deje que su perro vaya dejando las necesidades por los rincones de esta ciudad, ni dibujando manchas de orín sobre las paredes.
Te puede interesar: Buenas costumbres y nuevas tecnologías (con vídeo)
- Haga el ruido justo, nunca más del necesario.
- Ceda, pues, el paso en la carretera de su existencia, ya verá como todo irá mejor.
- Deje de vocear en los bares y de meterse en vidas ajenas. No pierda la compostura y sonría ante la adversidad.
- Utilice la oración compuesta y dialogue con su adversario.
- Salude a sus vecinos y dé usted los buenos días, las buenas tardes y las buenas noches; dé las gracias por un detalle y téngalos usted con el resto. Sea educado y correcto, cortés, amable y sincero.
- Piense en usted, pero sobre todo en los demás. No haga comentarios zafios y no se entregue a la barbaridad.
- Sea amigo de la buena educación y deje de una vez por todas de tocar insistentemente el Claxon. Tenga paciencia y espere. Somos muchos y diferentes. Respete a mayores y niños. No atropelle a los débiles. Baje el volumen de su radio y póngase por una vez en el lugar del otro. Todos nos equivocamos, frene ante la soberbia que viene a ser la peor de las consejeras.
Resulta que en la era del genoma humano y la cibernética, la globalización y la comida basura, hemos dejado en el camino las buenas maneras, que vienen a ser una parte importante de nosotros mismos y que nos diferencia de los animales y las bestias, no estaría nada bien que olvidáramos lo aprendido y que nos volviéramos a estas alturas cavernícolas con A.D.S.L.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
La adolescencia suele ser una etapa 'complicada' para ellos y para sus padres porque es una época de muchos cambios
-
La elegancia abarca todos los comportamientos del ser humano. No solo en la forma de hablar y de vestir, sino, y aquí está el meollo del artículo, en la forma de ser y de tratar a los demás.
-
En Estados Unidos se hace una fiesta a los dieciséis años similar a la fiesta de los quince años de muchos de los países latinos
-
La falta de puntualidad es un problema que afecta a todos los ámbitos de nuestra vida. Desde el entorno laboral y profesional hasta en nuestra vida social y personal es un problema importante la impuntualidad
-
La urbanidad que no está basada en la virtud y en la bondad, es solo un falso oropel que solo puede ofuscar al necio y al ignorante
-
EL comportamiento de las personas, sobre todo en público, deber ser educado y respetuoso
-
Etiqueta social: Cómo usar nuestro teléfono móvil sin perder el contacto humano
-
Quienes utilizan sillas de ruedas son personas, no cosas. Las barreras arquitectónicas en las ciudades son cada vez menores, pero aun quedan muchas
-
Los complejos son emociones e ideas reprimidas que vienen dadas por diversas experiencias que las personas van teniendo a lo largo de su vida
-
Las equivocaciones con los nombres de las personas son mucho más habituales de lo que creemos
-
La precedencia de 'elementos' en número impar es relativamente sencilla. Pero cuando nos topamos con un número par de personas o banderas... vienen los errores
-
El ascensor como 'espacio público' para compartir tiene sus reglas no escritas. Unas reglas de cortesía que muchas personas parecen ignorar amparados en excusas tan frágiles como las prisas










