Historias de mayordomos
Mayordomos: el oficio de servir bien. Visten de uniforme, de chaqué reglamentario: pantalón gris marengo a rayas negras, camisa blanca con cuello wing y puño doble...

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Mayordomo: una vida al servicio de los demás
Visten de uniforme, de chaqué reglamentario: pantalón gris marengo a rayas negras, camisa blanca con cuello wing y puño doble, corbata negra con nudo windsor, chaleco gris plata, levita negra, zapatos negros de cordones, guantes de algodón blancos y reloj de cadena en la cintura.
Son mayordomos, palabra que proviene del latín maior (mayor) y domus (casa). En inglés,su equivalente butler tiene su origen en la palabra francesa bouteiller, que antiguamente designaba al encargado de la bodega.

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Jordan Mitchell y M.ª Julia Prats recuerdan en un documento de la escuela de negocios IESE que a principios del siglo XX, el mayordomo supervisaba todos los servicios de comidas y bebidas de las casas de la aristocracia británica. La decadencia de esta clase social se tradujo en una reducción del personal del servicio doméstico, por lo que el mayordomo asumió más responsabilidades y se convirtió en el encargado de la casa.
¿Cuánto vale un mayordomo?, se preguntan Mitchell y Prats. Deben de valer mucho cuando son objeto de estudio en las escuelas de negocios.
Magazine ha visitado en Holanda The International Butler Academy y hablado con su equipo directivo y los 14 alumnos. Relata las historias de una profesión con poca vida privada para sus protagonistas, que acaban abdicando de la propia y callando la ajena. Discreción, disciplina y buena presencia son cualidades imprescindibles.
"He trabajado con gente que sé que cometía ilegalidades, pero no podemos juzgar a nuestros amos ni ponerlos a ellos o a otros trabajadores en peligro. Debemos protegerlos, y a nosotros también", señala Curtis Akerlind, que cambió la dirección de castings en Hollywood por la servidumbre y ahora es el mayordomo jefe de la escuela. Si contaran lo que saben..., pero no lo harán. Son historias de mayordomos.
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