Don Juan Carlos y el paraguas
Hay momentos en los que es mejor tomar un decisión para evitar tensiones. La agilidad de don Juan Carlos para tomar una decisión

foto base Hans - Pixabay Imágen Generada por IA
Anécdota del rey don Juan Carlos y Jordi Pujol
El Rey viajaba en avión hacia Barcelona para visitar el Salón Náutico, pues como todos sabemos, el Rey es un gran aficionado a todo tipo de deportes y, en especial, a los náuticos.
Era un día muy especial pues iba a asistir a su primer acto oficial en compañía de su padre, Don Juan de Borbón. También había muchas otras personalidades invitadas al Salón Náutico.
Al llegar al aeropuerto del Prat, en Barcelona, y apenas se disponía a bajar del avión, empezó a llover torrencialmente, cosa con la que no debían contar los encargados de protocolo, pues surgió un pequeño problema, solamente había dos paraguas para tres personalidades: Don Juan Carlos, Jordi Pujol y Constantino de Grecia, que era uno de los invitados al Salón Náutico que acompañaba a Su Majestad el Rey.
Te puede interesar: La educación si tiene precio
Los responsables de protocolo, visiblemente nerviosos, trataban de resolver el problema lo antes posible.
Al ver la indecisión y el nerviosismo que se había apoderado de los responsables de protocolo, Don Juan Carlos tomó del brazo a Jordi Pujol y se puso a caminar hacia la terminal, como si no estuviera cayendo el agua que estaba cayendo. Ambos caminaron como si tal cosa, ante la mirada atónita y estupefacta de todos los presentes.
Algunas de las personas que estuvieron presentes en tal momento, cuentan que Su Majestad iba diciendo entre bromas:
Como está el tiempo, lo mismo llueve que hace sol.
Como en la mayoría de los casos, Don Juan Carlos supo salir al paso y evitar que los funcionarios de protocolo se pusieran más nerviosos de lo que ya estaban.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
La caballerosidad del general Grant delante de todos sus soldados
-
Durante una visita en la ciudad, cuentan que cuando se dobló para entrar en el coche, rompió el pantalón, por lo que todos sus ayudantes se llevaron una gran sorpresa ante tal hecho, no sabiendo como reaccionar
-
Cuando una persona viste de una forma desaliñada y con prendas que no parecen de buena calidad se dice que viste de trapillo
-
Las flores, el abanico, las piedras preciosas... hay muchos "lenguajes" pero pocos tan divertidos como el del amor y el color de la corbata
-
Anécdota del Presidente de la República Argentina rompiendo el protocolo en un acto.
-
Mayordomos: el oficio de servir bien. Visten de uniforme, de chaqué reglamentario: pantalón gris marengo a rayas negras, camisa blanca con cuello wing y puño doble...
-
Los comportamientos que para la gente corriente son 'normales', pueden ser muy diferentes cuando nos referimos a la compleja etiqueta Real
-
Un día primero de diciembre de 1955 la valiente postura de no ceder un asiento en un autobús fue el inicio de un cambio histórico
-
Anécdota sobre la inauguración de la nueva cocina del restaurante Akelarre de Pedro Subijana
-
No se puede llevar hasta el extremo el cumplimiento de las reglas de etiqueta. Hay que ser educado pero con una buena dosis de sentido común
-
Anécdota sobre Otto von Bismarck asistiendo a un banquete, cuando en la mesa le sentaron al lado de la mujer de un conocido escritor
-
Anécdota relatada por Don José Antonio de Urbina para el suplemento el Semanal










