Quantcast

 

Logo Protocolo y Etiqueta

Del aseo. Del aseo en general

Nada hay que comunique mayor grado de belleza y elegancia a cuanto nos concierne, que el aseo y la limpieza

 

Manual de Buenas Costumbres y Modales (1852)

Chico bañándose. Normas de aseo según Carreño
Normas de aseo. Chico bañándose. Normas de aseo según Carreño

Normas de aseo en general necesarias para mantener un buen aspecto personal

Manual de Buenas Costumbres y Modales. Urbanidad y Buenas Maneras

Aquella urbanidad

1. El aseo es una gran base de estimación social, porque comunica a todo nuestro exterior un atractivo irresistible, y porque anuncia en nosotros una multitud de buenas cualidades de que la pulcritud es un signo casi siempre infalible.

2. El aseo contribuye poderosamente a la conservación de la salud, porque mantiene siempre en estado de pureza el aire que respiramos, y porque despojamos nuestro cutis de toda parte extraña que embarace la transpiración, favorece la evaporación de los malos humores, causa y fomento de un gran número de nuestras enfermedades.

3. Nada hay, por otra parte, que comunique mayor grado de belleza y elegancia a cuanto nos concierne, que el aseo y la limpieza Nuestras personas, nuestros vestidos, nuestra habitación y todos nuestros actos, se hacen siempre agradables a los que nos rodean, y nos atraen su estimación y aun su cariño, cuando todo lo encuentra presidido por ese espíritu de pulcritud que la misma naturaleza ha querido imprimir en nuestras costumbres, para ahorrarnos sensaciones ingratas y proporcionarnos goces y placeres.

4. Los hábitos del aseo revelan además hábitos de orden, de exactitud y de método en los demás actos de la vida; porque no puede suponerse que se practiquen diariamente las operaciones que son indispensables para llenar todas las condiciones del aseo, las cuales requieren cierto orden y método y una juiciosa economía de tiempo, sin que exista una disposición constante a proceder de la misma manera en todo lo demás.

5. Los deberes que nos impone el aseo, no se limitan a nuestras personas y a lo que tiene relación con nosotros mismos, sino que se extienden a aquellos de nuestros actos que afectan o pueden afectar a los demás; pues seria gran descatado el excitar de algún modo el desaseo de los que nos rodean, no sólo con nuestras acciones, sino también con nuestras palabras.

6. De la misma manera, sería una indignidad imperdonable, y además un hecho impropio de la honradez que debe reinar en todos nuestros actos, y contrario a la caridad y a la benevolencia, el poner poco esmero y cuidado en el aseo de lo que otra persona ha de tomar en sus manos o llevar a sus labios, cuando se halla ausente y debe por lo tanto suponerse confiado en nuestra buena fe y en la delicadeza de nuestra conciencia.

Ver el manual completo de Antonio Carreño.

 

contentG Stats

¡Ayúdenos a mejorar!

¿Le ha parecido útil o interesante el artículo?

  • Nada
  • Poco
  • Algo
  • Bastante
  • Mucho
A 50 personas le ha parecido
Valoración 4.0
con una puntuación de 4.0 sobre 5

Nota

  • 1238

    Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia

    Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo

Su opinión es importante.

Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.

Contenido Relacionado

  • Modestia y limpieza de los vestidos. Vestuario limpio y en perfecto estado

    El cuidado del vestuario para conservarlo en perfecto estado Aquella urbanidad La manera de poner límites a la moda , tocante a los vestidos, y de impedir a sus seguidores el caer en excesos, es el someterla y reducirla a la modestia , que debe ser la

  • D.8. Del aseo para con los demás.

    Reglas de cortesía: buena educación con los demás Aquella urbanidad Todas las personas, de cualquier condición social, merecen respeto. 1. Fea costumbre y pésima educación es acercarse demasiado a la persona con quien hablamos . Cuidémonos de la saliva

  • La urbanidad y el aseo personal. Apariencia

    La urbanidad y el aseo personal Aquella urbanidad No hay nadie que no deba tomar por regla y práctica el peinarse todos los días y no hay que presentarse nunca ante quien sea con los cabellos desordenados y desaliñados . Téngase sobre todo cuidado de

  • Imagen Protocolo

    Manual de Buenas Costumbres y Modales. Urbanidad y Buenas Maneras. 1. El aseo en nuestra persona debe hacer un papel importante en nuestras diarias ocupaciones; y nunca dejaremos de destinarle la suma de tiempo que nos reclame, por grande que sea la entidad

  • D.5. El aseo de nuestros vestidos.

    Mantener limpia la ropa y en buen estado Aquella urbanidad 1. Nuestros vestidos deben estar siempre bien limpia , bien cuando estamos en la calle, en la escuela, en alguna visita o dentro de nuestra casa. 2. Debemos cuidar en todo instante que nuestra

  • Imagen Protocolo

    Manual de Buenas Costumbres y Modales. Urbanidad y Buenas Maneras. 1. La benevolencia, el decoro, la dignidad personal y nuestra propia conciencia, nos obligan a guardar severamente las leyes del aseo, en todos aquellos actos que en alguna manera están,

  • Imagen Protocolo

    ¿Cuál es la primera obligación que nos impone la Urbanidad? La de ser aseados y limpios, pues de lo contrario causaríamos fastidio y asco a todo el mundo. Para conseguir esto, ¿qué reglas debemos practicar? Muchas, pero las principales son las siguientes:

  • Grifos de un lavabo.

    La primera impresión no solo es cuestión de tener un buen vestuario La higiene de una persona es un tema muy importante tanto para el cuidado tanto de la salud como para el de la imagen personal. Pero también hay que remarcar, que la higiene de una persona,