Quantcast

 

Logo Protocolo y Etiqueta

Reglas de la conversación.

Los niños hablan en muchas ocasiones más de lo que deben, por lo que hay que enseñarles a hablar solo cuando se les pregunta.

 

Arte de escribir pot reglas y con muestras. 1798.
Imagen Protocolo y Etiqueta
Imagen Protocolo y Etiqueta protocolo.org

Reglas de la conversación.

Como la poca reflexión de los niños les hace hablar muchas veces más de lo que es menester, y por más reglas que se les den nunca serán suficientes para las que necesitan, propondremos todavía otras muchas, y aun no pocas casi conformes a las que ya están dadas, para enseñarles el cómo y cuándo han de hablar sin salirse de los límites de la moderación.

Las palabras, pues, deben ser medidas, modestas, sin afectación, vanidad ni sandez. La conversación ha de ser libre y alegre, sin disolución ni ligereza; dulce y graciosa, sin lisonja ni estudio, y proporcionada a las personas con quienes se habla. No se ha de hablar ni alto, ni bajo, ni de un modo afeminado, porque es odiosa toda violencia en palabras y acciones. No se usarán frases, locuciones, ni modos de hablar de gente ordinaria; tampoco se reirá sin motivo, ni tendrá la boca abierta sin decir palabra. A nadie debe satirizar ni contristar con palabras picantes, altivas o de desprecio. Calle lo que se le encargó que no se dijese, o aquello que conozca que puede traer algún inconveniente.

Siga la costumbre de los pueblos en los tratamientos de las personas, informándose antes de cómo debe ser. Nunca hablará de sí mismo con estimación y alabanza, y si fuere preciso hágalo con suma moderación. Cuando alguno le elogie en su presencia, atribuyalo a la bondad y cortesanía del que hablare. A vista de los mayores nunca usara de truhanerías ni chocarrerías para hacer reír a otros, porque son despreciables.

Jamás hablará por señas como los pantomimos, ni dará la preferencia a alguno que esté presente, dejando desairado a otro que también lo esté. No compare con persona de respeto cosa baja ni despreciable, ni critique la hermosura o fealdad de las criaturas, ni la perfección o imperfección de su cuerpo y talle, porque es dádiva del Altísimo, y no está en mano del hombre el poder formarse.

No ofenda a nadie con sus palabras, ni de motivos de que se quejen; hable de todos con elogio, y de sí con suma modestia. Disimule cualquiera falta de cortesía o de lenguaje, y aunque conozca ser mentira no se de por entendido con la persona que así proceda; sírvale solo de gobierno para lo sucesivo, y trátela con cautela. Si le vituperan sin razón, o le tratan con grosería, sufra todo cuanto pueda, y con palabras corteses y afables de su descargo o los insultantes y procure aquietarlos.

Cuando alguno le hable no le mirará de alto abajo como para registrarle, ni hará gestos con los ojos, boca, cabeza, etc., porque es una falta de urbanidad reparable. Tampoco volverá la cabeza a otro lado cuando alguno le hable; pero si él lo hiciese con muchos que sean desiguales, la volverá hacia el más digno como en ademán de hablarle; cuando no hubiese superioridad entre ellos, la inclinará ya a unos, ya a otros; y si estando éstos en conversación llegase él a hablarles, no pregunte de que trataban, ni se empeñe tampoco en enterarse.

 

contentG Stats

¡Ayúdenos a mejorar!

¿Le ha parecido útil o interesante el artículo?

  • Nada
  • Poco
  • Algo
  • Bastante
  • Mucho
A 12 personas le ha parecido
Valoración 2.8
con una puntuación de 2.8 sobre 5

Nota

  • 16434

    Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia

    Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo

Su opinión es importante.

Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.

Contenido Relacionado

  • Imagen Protocolo

    De los importantes. Entre las ridiculeces más numerosas en la tierra, que lo son más que las estrellas en el firmamento, la que más compasión causa a todo hombre sensato es la nulidad importante . Son frecuentísimos en las cortes de todo el mundo , sin

  • Imagen Protocolo

    Escasez de placeres civiles en los pasados siglos. Disminuyendo la suma de placeres inocentes queda, en igualdad de circunstancias, más tiempo y más capital para los placeres ilegítimos. La historia de las artes puede sugerirnos alguna idea acerca del

  • Imagen Protocolo

    Las institutrices. Para realizar con buen éxito su misión de educadora, la mujer necesita una persona de entera confianza que pueda reemplazarla cerca de su hijo en los momentos que haya de atender a otros deberes. Una persona de la familia, una buena

  • Imagen Protocolo

    Tiempo. Está en boca de todos y en práctica de muy raros la máxima de que, reflexionamos poco sobre el uso y valor del tiempo; apenas hay reloj de sol que no tenga alguna aguda sentencia sobre este asunto; y no hay holgazán alguno de estos que pasan todo

  • Imagen Protocolo

    La cortesía con los niños. El niño es sumamente sensible y tan activo que representa el movimiento continuo. Un interno prurito le obliga a agitarse, a correr, saltar, dar golpes, echar a perder cuanto llega a sus manos, y encaramarse a todas partes.

  • Imagen Protocolo

    Cortedad. Su carácter. Diferencia de la cortedad a la modestia. Es gran mérito no ser corto. Medio entre la cortedad y el descoco. Se ha de desarraigar desde la niñez. La cortedad nos hace torpes. Mal modo de comer. Habla con cuidado y con tino. Desatención.

  • Imagen Protocolo

    Las visitas y los saludos. Después del saludo a la señora de la casa , el visitante va a estrechar la mano de las personas que conoce. La señorita visitada le presenta a las demás. Primero repite el nombre del visitante: "El señor de ..... o la señora

  • Salon con muebles de época.

    En el interior de la casa. Una vez que hemos examinado cuanto las reglas de la sociedad exigen en sus relaciones con ella, veamos lo que la distinción y talento de la mujer reclaman para el interior del hogar . Es triste, tristísimo, ese concepto de la