Quantcast

 

Logo Protocolo y Etiqueta

Reglas de hablar.

La conversación ha de ser libre y alegre sin disolución, ni ligereza; dulce y agradable sin estudio, ni lisonja, y proporcionada a las personas con quien se habla.

 

Tratado de Urbanidad y Cortesía. 1800.
Imagen Protocolo y Etiqueta
Imagen Protocolo y Etiqueta protocolo.org

Reglas de hablar.

Como la lengua, no obstante, su pequeñez, sea el miembro más difícil de arreglar nos ha parecido necesario dar en este capítulo algunos documentos proporcionados a la niñez, para que regulando nuestros discípulos sus palabras según las instrucciones que reciben, evitan faltas de la lengua, tan comunes entre gente de poca reflexión.

Las palabras deben ser medida, modestas, fuera de toda afectación, vanidad y sandez. La conversación ha de ser libre y alegre sin disolución, ni ligereza; dulce y agradable sin estudio, ni lisonja, y proporcionada a las personas con quien se habla. Se ha de hablar ni muy bajo, ni muy alto, ni afeminado; toda violencia en las acciones y palabras es fastidiosa.

El niño no utilizará frases, locuciones y modos de hablar de la gente baja. No reirá sin motivo, ni tendrá la boca abierta sin hablar. No dirá de modo alguno palabras equívocas y de mal sonido. A nadie satirizará, ni contristará con palabras picantes, de altivez o desprecio. Sabrá callar, lo que se le encargó que no dijere o de que pueda seguirse malas resultas.

En los tratamientos de las personas seguirá la costumbre de los países donde se halle, informándose primero. Nunca hablará de sí con presunción y alabanza; y si se viere precisado a hablar en honor suyo, siempre se hará con mucha modestia. Cuando en su presencia le alaben, atribúyelo a la bondad y cortesía del que hablare.

Nunca dirá truhanerías, ni chocarrerías, para reír en presencia de los mayores; y las omitirá entre iguales, si alguno hubiere de ofenderse de ellas.

Nunca responderá con la cabeza. Tampoco hará comparaciones, ni dará la preferencia a alguno en presencia de otros, no fuese que quedasen desairados los demás. No comparará cosa baja y de desprecio con alguna persona de respeto, ni aun igual en su presencia no dirá las faltas ajenas aun de las más visibles en la figura y cuerpo, para ridiculizarlas. En fin, no ofenderá a persona alguna con sus palabras, ni dará motivo de queja; hablará de todos con honor, y de sí mismo con modestia.

Disimulará cualquiera falta de cortesía o de lenguaje; y aunque conociere ser mentira, no lo manifestará, ni hará befa, ni se reirá. Si le vituperasen sin razón, o le faltasen a la urbanidad, sufra cuanto pueda, y con palabras corteses y afables dará su descargo, y procurará satisfacerlos.

Nunca mirará de pies a cabeza a las gentes, como para registrarlas, cuando le hablaren; ni arrugará la frente y narices, ni torcerá la boca; no sorberá los mocos, ni moverá desconcertadamente la cabeza. Hablando con muchos, se volverá hacia el más digno con más frecuencia, como que habla con él; si son iguales, unas veces a unos y otras veces a otros.

Nunca viniendo de fuera, preguntará de que se hablaba, ni aun para enterarse de lo que se está tratando.

 

contentG Stats

¡Ayúdenos a mejorar!

¿Le ha parecido útil o interesante el artículo?

  • Nada
  • Poco
  • Algo
  • Bastante
  • Mucho
A 20 personas le ha parecido
Valoración 3.7
con una puntuación de 3.7 sobre 5

Nota

  • 16126

    Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia

    Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo

Su opinión es importante.

Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.

Contenido Relacionado

  • Imagen Protocolo

    De los espectáculos públicos. Seria un error creer que no existen reglas de decoro y urbanidad que observar en los sitios públicos , pues aunque compremos nuestro derecho de asistir a ellos por medio del dinero, no por eso estamos dispensados de guardar

  • Imagen Protocolo

    La urbanidad de la boca, los labios, los dientes y la lengua. La boca no debe estar ni demasiado abierta ni demasiado cerrada ; y cuando se come, no hay que tener nunca la boca llena, sino que hay que comer con tal moderación que pueda estar uno en condiciones

  • Imagen Protocolo

    Emilio. - ¿Qué nos contará V. esta tarde, papá? El Padre. - Esta tarde os hablaré algo de los deberes morales del hombre. ¿Sabéis, hijos mios, cuál es el primero de ellos? Todos. - Sí, señor, sí, señor. El Padre. - Habla tú primero, Jacobito. Jacobito.

  • Un bautismo es una fiesta para el padre, la madre, los abuelos y los niños. Ceremonia de bautismo

    El bautismo. La fiesta familiar Aquella urbanidad Un bautismo es una fiesta para el padre, la madre, los abuelos y los niños que gustan de la bulla, la algazara y los dulces; pero es una contribución para el padrino. Mas si habéis aceptado el padrinazgo

  • Imagen Protocolo

    De la conversación. Una cosa hay, dice un autor célebre, que jamás se ha visto, y que tiene apariencia de no verse nunca, y es un lugar que no esté dividido en partidos , en que todas las familias estén unidas, los parientes se vean con confianza, en

  • Imagen Protocolo

    Origen de la correspondencia y la escritura. Mas de 200 años después de Cadmo pasó a Italia Evandro , Rey de la Arcadia, y enseñó el admirable arte de los caracteres a los pueblos que la habitaban. Sensible el Rey de los Latinos que dominaba entonces

  • Imagen Protocolo

    Tienes la mesa puesta, come lo que te guste. Respeta las preocupaciones de los demás sin hacerte esclavo de ellas, y concediendo a cada uno sus títulos, reserva tu estimación para el mérito . Sé unas veces serio, otras juguetón, pero bufón nunca ni afectado,

  • Imagen Protocolo

    La urbanidad y la cortesía. Es cosa llamativa que la mayoría de los cristianos sólo consideran la urbanidad y la cortesía como una cualidad puramente humana y mundana, y no piensan en elevar su espíritu más arriba. No la consideran como virtud que guarda