Reglas de etiqueta para las invitaciones a reuniones y otros entretenimientos
Al enviar las invitaciones, figuran en las tarjetas los nombres del marido y de la mujer, pero al contestar aceptando la invitación o excusando...

foto base Rawpixel - Unsplash Imágen Generada por IA
Invitar y responder a las invitaciones: reglas de etiqueta
Aquella urbanidad
Las invitaciones escritas son la manera más formal de invitar a alguien a una celebración, reunión o cualquier otro tipo de acto o evento.
Nada más convencional que las reglas de etiqueta; nada tan variado tampoco, porque en cada país son diferentes, y puede, por ignorancia, cometerse alguna grave falta. Hay que tener, pues, mucho cuidado con la observancia de las reglas sociales en cada país.
En todos, pero aquí se observa aun con más severidad, la mujer es la que dirige la vida social de la casa. Ella se encarga de las reuniones, de los entretenimientos, y ella es la responsable del éxito o fracaso de sus fiestas.
Al enviar las invitaciones, figuran en las tarjetas los nombres del marido y de la mujer, pero al contestar aceptando la invitación o excusando, se debe dirigir la carta a la señora, nunca al marido.
Te puede interesar: Cómo decir que no a una invitación (con vídeo)
Si la persona a quien se dirige una carta esta pasando unos dias en casa de algunos amigos, las cartas deben dirigirse a nombre de la persona anfitriona, añadiendo "c/o señora Fulana de tal", y no a nombre del señor Fulano de tal.
Todos estos pequeños detalles, que pudieran parecer naderías a algunas personas, son los que constituyen la red de la vida social, en la que muchas personas se enredan y pasan por descorteses, sin serlo en realidad.
-
20465

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
No es lo malo escrutar; lo malo es que el afán de investigación se traduzca en juicios críticos, en comentarios que única y exclusivamente pueden redundar en daño ajeno
-
El que en medio de la discusión lanza invectivas e insultos a sus contrarios, comete además una grave falta de respeto a la corporación entera
-
Debe, pues, alabarse a tiempo y con medida. Hay alabanzas tan excesivas que por lo mismo se declaran a sí mismas, convirtiéndose en sátiras.
-
Debemos acostumbrarnos en todos tiempos a fijar nuestros deseos en el bien infinito, y a no anhelar en el mundo más bienes que los que poseemos.
-
Algunos, dándose cuenta de su responsabilidad, cuando están en conversaciones más que frívolas, al acercarse los pequeños llaman la atención: "Cuidado, que hay ropa tendida".
-
Es gran descortesía impacientarse en el juego, cuando a uno no le salen las cosas como quisiera.
-
El hombre de ánimo delicado se abre a todos los sentimientos que engrandecen la naturaleza humana, y quisiera cerrarlo a cuantos la degradan.
-
Las personas en cuya casa se celebran, se sienten en la obligación indispensable de abrir su puerta a todo el mundo, indistintamente, por lo cual sus casas vienen a ser como lugares infames y públicos.
-
A los numerosos juramentos falsos abrió mucho campo la ignorancia, porque como casi nadie sabia escribir y no pudiendo consignárselos actos y documentos escritos, fue preciso confiar enteramente en la prueba testimonial y abusaron de ella.
-
Los príncipes a quienes en los pasados siglos había causado espanto la potente nobleza, aprovecharos todas las ocasiones de mermar sus privilegios
-
Manifestar que no perdéis una palabra de cuanto los otros dicen y que experimentáis los afectos que tratan de mover en vuestro ánimo, es un deber tan evidente que no necesita encarecerse.
-
El niño mirará siempre con horror tod acción o palabra, que de a entender desobediencia, desprecio, burla o poca atención a sus padres.


