Doblar y cerrar una carta.
Hay muchos modos de doblar las cartas; el más sencillo es el mejor. Se dobla el papel a la larga.

Doblar y cerrar una carta.
Hay muchos modos de doblar las cartas; el más sencillo es el mejor. Se dobla el papel a la larga.
El cierre de la carta.
Antiguamente se hacia una gran diferencia entre el lacre y la oblea; pero en el día es igual cerrar con uno o con otro; generalmente se usa más la oblea; sin embargo, para el modo de ver de algunos, es mejor servirse del lacre cuando se escribe a persona de cumplimiento.
Cuando uno está de luto o se escribe a una persona que lo está se usa lacre u oblea negra.
-
15724

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Cuando uno es alabado no debe mostrar alegría, lo que sería señal de que a uno le gusta ser adulado
-
La desmedida idea de sí mismo mezclada al desprecio de los otros, constituye el orgullo.
-
Cuando uno se incorpora a un grupo de personas, es muy descortés preguntar por lo que se está diciendo.
-
El uso lingüístico se convierte en un indicio semiótico capaz de connotar y de evaluar socialmente a los individuos
-
El espíritu de urbanidad es cierta atención a que nuestras palabras y modales hagan que los demás queden contentos de sí mismos y de nosotros.
-
Los puntos principales de los artículos sobre la cortedad, la desatención, las distracciones, la economía y las gracias.
-
El hombre es un ser social y la urbanidad le ayuda a relacionarse de forma correcta con los demás.
-
Si una parte de la cortesía consiste en decir a cada uno lo que le conviene, está claro que a fin de que no falte asunto a la conversación debes hablar a cada uno de las cosas que más le ocupan o más le agradan
-
La higiene sirve para conservar la salud, prolongar la vida, perfeccionar la constitución del hombre, y preservarle de las enfermedades
-
La conversación ha de ser libre y alegre sin disolución, ni ligereza; dulce y agradable sin estudio, ni lisonja, y proporcionada a las personas con quien se habla.
-
El paseo con más personas requiere de cierta cortesía, atención y amabilidad.
-
La sociedad penaliza, muchas veces de forma injusta, a las personas que no visten o actúan como los demás.



