No echar broncas a los demás. Evitar las discusiones y las reprimendas (con vídeo)
No es bueno echar broncas o reprimir a los demás, porque no funcionan o funcionan muy poco.

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Regañar. La ineficacia de las reprimendas y las broncas. No al refuerzo negativo
No es bueno echar broncas o reprimir a los demás, porque no funcionan o funcionan muy poco. Si nos acostumbramos a echar broncas, acabaremos reprimiéndonos a nosotros mismos. Echar una bronca es un mal hábito.
Cuando echamos una bronca a alguien le estamos castigando. Le estamos "diciendo" con ese acto que no haga una cosa que nos molesta o que está mal hecha. La mayoría de las personas no aceptamos bien que nos riñan o que nos echen una bronca. Es un refuerzo negativo que no tiene un resultado muy bueno a largo plazo.
¿Se echan broncas a cualquier edad?
Con el avance de la edad, las broncas o las reprimendas tienen que reducirse o eliminarse. Los castigos o las broncas no son demasiado positivas, ni suelen dar buenos resultados. Hay que tratar de ser positivos, de cariñosos, de ser amables... porque es una forma de enseñar de una forma positiva. Aprendizaje positivo.
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Hay que motivar al cambio sin echar broncas o sin reñir. Porque las broncas suelen tener un mal resultado tanto en la vida personal como en la vida profesional.
Las broncas tienen una parte emocional importante, y tenemos que saber controlar estas emociones. Es mejor reparar que "bronquear". Si por ejemplo tu pareja, no hace una cosa, no la riñas o la eches una bronca. Es mejor dar oportunidades para reparar algo que se ha hecho mal o no que no se ha hecho. Si se riñe, se crea un mal ambiente, o como dicen ahora los jóvenes, un mal rollo. Además, como hemos dicho, no suele servir para mucho.
Rafael Santandreu, psicólogo y colaborador habitual del maravilloso programa de RTVE "Para todos la 2" nos ofrece una serie de consejos para mejorar nuestras relaciones con los demás y evitar tener que echar broncas, reñir o castigar,
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