La simpatía y la cordialidad social (con vídeo)
Los excesos de cordialidad y simpatía pueden levantar ciertas sospechas o recelos en las personas que interpretan este exceso como una forma de conseguir algo por la otra parte

foto base StockSnap - Pixabay Imágen Generada por IA
Ser afectuoso y amable. Los excesos de cordialidad y simpatía
Cómo ser una persona simpática y cordial
La simpatía y la cordialidad exageradas en una persona suelen ser interpretados como una forma de tratar de ganarse a los demás. Ser una persona extrovertida no debe confundirse con ser una persona de euforia exagerada y desmedida.
Cuando se dan estos excesos de "simpatía" la mayoría de las personas recelan de este tipo de comportamientos por desconfianza. Suelen creer que van a ser engañadas o bien que van a ser objeto de una "trama" para conseguir algo. Suelen ver una segunda intención detrás de tanta amabilidad. Lo que popularmente se dice como "nos quiere vender la moto".
Señales de alerta ante una 'cordialidad' excesiva
Las personas tan "cordiales y extrovertidas" suelen invadir nuestro espacio personal. Suelen ser personas demasiado expresivas, que gesticulan mucho, que tienen un tono de voz elevado e incluso gritan, que llegan al contacto físico.
Hay que buscar un punto de equilibrio. No podemos caer tampoco en la antipatía o la hosquedad. Ni tanto, ni tan calvo. Debemos encontrar ese término medio en el que comportarnos de forma agradable sin exageraciones, pero tampoco siendo demasiado apocados o cohibidos.
Conocer a la persona
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Otro dato importante es saber con quién estamos tratanto. No todas las personas somos iguales. Por nuestra educación, por nuestra cultura, por nuestras creencias, por nuestra manera de ser... por eso debemos tener la suficiente "habilidad" para manejar nuestro grado de simpatía y cordialidad en función de cómo sea la otra persona, pero siempre de una manera prudente, sin exageraciones.
Diferencias culturales
Cada persona es un mundo y el entorno y la cultura son factores importantes que suelen marcar nuestro carácter. Aún a riesgo de caer en algunos tópicos, los latinos y los mediterráneos suelen tener una forma de hablar mucho más 'intensa', más expresiva que una persona asiática o que muchos de los habitantes de los países nórdicos, que suelen ser mucho más reservados.
En el estupendo programa de RTVE "Para todos la 2", Teresa Baró, nos hace una breve exposición sobre esta forma tan cordial de relacionarse de algunas personas.
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