Cómo hacer las cosas bien. No hacer las cosas a medias (con vídeo)
Una cosa que hay que dejar clara, es que hacer las cosas bien no es hacer las cosas perfectas. Para hacer las cosas bien necesitamos tres ingredientes: tiempo, serenidad y disfrute...

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Ser perfeccionista no es algo positivo, porque nos puede hacer sufrir
Decía John Wooden que "si no tienes tiempo para hacer las cosas bien, ¿cuándo vas a tener tiempo para hacerlas de nuevo?". Pero existe un término medio entre ser un perfeccionista y entre hacer las cosas mal o hacer las cosas a medias. Si nos exigimos mucho, como hacen los perfeccionistas, podemos sufrir, porque no es posible conseguir la perfección en todo lo que hacemos.
3 puntos claves para que hagamos lo que hagamos, lo hagamos bien.
Una cosa que hay que dejar clara, es que hacer las cosas bien no es hacer las cosas perfectas. Para hacer las cosas bien necesitamos tres ingredientes: tiempo, serenidad y disfrute.
Manejar el tiempo
1. El 15 h - 23 h. Es el tiempo medio que suele gastar una persona en ver la televisión durante la semana.
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2. Dedicar media hora al día en ordenar las cosas de nuestro día a día. Esta organización nos aporta una cierta serenidad y tranquilidad al tener controlado todo lo que tenemos que hacer durante el día.
3. Es muy importante dedicar tiempo a pensar. Cada día hay más empresas que contratan a gente para 'pensar'. Puede parecer que uno no hace nada cuando está pensado, pero es una de las cosas más importantes de la vida.
4. No dejarlo para otro momento. No es bueno postergar las tareas o los compromisos. Es mejor hacerlo ya y quitárselo de encima. No hacerlo, nos puede generar un cierto estrés y algo de ansiedad.
5. Tratar de averiguar qué es lo que nos roba tiempo y la energía durante el día. Simplemente tenemos que anotar en un papel o en una agenda los momentos en los que creemos que estamos perdiendo el tiempo.
Tener serenidad
Cuando estamos serenos podemos tener la mente mucho más concentrada para hacer un buen trabajo. Para tener serenidad necesitamos:
1. Meditar. Dedicar un rato a meditar nos aporta quietud y serenidad. Nos hace tomarnos las cosas con un poco más de calma.
2. Anticipar y planificar. Si podemos planificar y anticipar las cosas que vamos a hacer nos va a aportar seguridad porque podemos tener control sobre ello. El mejor imprevisto, dicen los expertos, es aquel que tenemos previsto.
3. Calcular un tiempo extra. Es importante no andar siempre con el tiempo justo para una reunión, para una entrevista, etc. Este tipo de situaciones contrarreloj nos generan ansiedad, nos hacen perder la concentración e incluso nos impiden centrarnos en obtener información complementaria sobre la situación. Por eso importante, tener un tiempo 'extra' para centrarnos y, si es posible, obtener información adicional del entorno.

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Aprender a disfrutar.
Se ha demostrado que existe una relación directa entre la capacidad de disfrutar y el rendimiento que tenemos cuando hacemos algo que nos gusta.
1. Buscar nuestro estado de flujo. Es el momento en el que estamos plenamente concentrados y disfrutando del trabajo o tarea que estamos haciendo. Como estamos 'disfrutando' las cosas suelen salir de una manera más natural y fluida.
2. Hacer una sola cosa a la vez. El cerebro 'multitarea' no funciona para hacer las cosas bien. Es mejor hacerlas de forma secuencial para hacerlas bien. Es mejor hacer una cosa bien que muchas mal.
3. Buscar el disfrute de las cosas bien hechas. Es pensar en el 'premio' que tendremos cuando terminemos nuestro trabajo o tarea. La recompensa de hacer una cosa bien puede venir dada de muchas formas: dinero, tiempo, reconocimiento, etc.
La estupenda psicóloga Patricia Ramírez Loeffler nos ofrece una serie de buenos consejos para hagamos las cosas bien. Lo que podemos resumir en una sencilla frase: "hagas lo que hagas, hazlo bien". El magnífico programa de RTVE "Para todos la 2" nos ofrece esta magnífica sección divulgativa sobre las habilidades sociales.
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