¿Cómo reaccionas cuando tu vecino aparece justo cuando no tienes ni un minuto? ¿Me paro a charlar o no? (con vídeo)
Los vecinos con una parte de nuestra vida, queramos o no. Salvo que vivamos en una casa aislada es normal y habitual cruzarse con los vecinos en el ascensor o en las escaleras. ¿Cómo llevamos esta relación?

protocolo.org
¿Eres de los que huyen del vecino o de los que siempre se paran a charlar?
Seguro que te ha pasado alguna vez. Sales de casa con prisa, con tus papeles en la mano, y justo aparece tu vecino. ¿Qué haces? ¿Paras a charlar aunque llegues tarde? ¿O haces un simple gesto y sigues tu camino?
Según una encuesta reciente, el 65% de las personas reconoce sentirse incómodo cuando evita hablar con un vecino, incluso aunque no tenga mucho tiempo.
Y es que la vida en comunidad está llena de estos pequeños dilemas sociales. No se trata de cumplir siempre con una regla fija, si no de aplicar un poco de sentido común, tener una pizca de empatía y, sobre todo, no perder la buena educación. Se puede hacer sin ser un maleducado.
Te puede interesar: Comunidades de vecinos y convivencia. Relaciones con los vecinos (con vídeo)
A veces un saludo rápido basta, pero otras veces merece la pena dedicar unos minutos, simplemente para hacer una pregunta de cortesía.
Si vas con prisa, dilo sin problema. Un simple perdona. Hoy no puedo parar. Nos vemos luego; es más que suficiente para "cumplir".
Es más elegante que hacer como que no has visto al vecino. Hacerse el despistado en este caso y, en muchos otros, no es la forma más correcta. ¿No te suena esa persona que se hace la despistada en el metro o en el autobús para no ceder un asiento?
Tampoco es lo mismo un vecino con el que tienes confianza, ese que te recoge el correo o te avisa si dejas las luces encendidas, que alguien con quien apenas cruzas palabra.
Aquí llega el dilema más común
Quién no tiene un vecino que siempre tiene una historia personal que contar. O, peor aún, ese vecino que cotillea sobre la vida de todo el vecindario.
Si te paras, corres el riesgo de quedarte atrapado. Si no te paras, quizás se lo tome mal. En estos casos, lo ideal es un término medio, un saludo corto, un par de frases y una salida elegante y efectiva: "Me encantaría seguir, pero llego tarde. Hablamos otro día."
Un simple gesto con la mano, una sonrisa o una frase corta como "buenas" ya es una muestra de respeto. No es necesario pararse siempre.
Al final, lo importante es mantener el equilibrio entre ser educado y no ser un grosero, sin dejar que esas pequeñas charlas interfieran en tu día a día.
El resultado es una convivencia más amable y una relación con los vecinos que saben que pueden contar contigo.
Piensa en esto. Saludar a un vecino no significa encadenarte a una conversación eterna, pero tampoco hay que desaparecer como un fantasma. Así que la próxima vez que te cruces con tu vecino, recuerda, no es obligatorio pararse siempre, pero hacer un gesto amable nunca sobra.
La clave está en saludar con educación y saber poner límites sin ofender.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Consejos de etiqueta para las cajas de autopago de los supermercados. Cómo usar una caja de autopago
Las nuevas tecnologías cada vez están más presentes en nuestro día a día. Ahora, también las empezamos a ver a la hora de pagar -
Para que una relación de amistad funcione tiene que haber una 'aportación' por ambas partes. Se tienen que 'implicar' ambas partes para que todo vaya mejor
-
Desde saber cómo se colocan las banderas en un acto deportivo o cómo deben sentarse los políticos en el Congreso de los Diputados a organizar un cumpleaños o preparar la mesa para una cena, el protocolo es la vía que resuelve estas dudas
-
El lenguaje no verbal no es universal. Un mismo gesto o ademán puede tener distinto significado en un país u otro
-
Muchas de las personas que faltan al respeto son personas poco empáticas, personas que no saben ponerse en lado del otro para ver que siente
-
La cortesía viene de muy lejos. Y más allá de que la etimología de la palabra nos remita a un mundo alcanforado de reyes, reverencias y formalidades varias.
-
Una persona con lesión cerebral quizá no pueda controlar bien sus impulsos. Hay que estar atentos para poder comprender bien su comportamiento
-
El comedimiento que se impone al hombre es semejante al que en otro tiempo se imponía a la mujer
-
El impacto de la intolerancia y la incultura en nuestra vida cotidiana
-
Los cruceros pueden servirnos para descubrir delicias gastronómicas de otros países que ni siquiera habíamos imaginado
-
El anfitrión es la persona encargada de hacer sentir cómodos a los invitados y de brindarles lo mejor de sí
-
Libros y documentos consultados para redactar y confeccionar el artículo sobre la civilización como modelo de vida










