El invitado perfecto a una boda. Reglas de comportamiento
Al recibir una invitación de boda se asume, de forma tácita, que el invitado va a cumplir o acatar unas ciertas reglas o normas generalmente aceptadas

Katsunojiri
Bodas: cómo ser el invitado perfecto
Los compromisos sociales hay que "cumplirlos". Bien asistiendo a ellos o bien comunicando la imposibilidad de concurrir -por el motivo que sea-. No contestar o ignorar un compromiso al que nos han invitado es una falta de educación y una descortesía.
Reglas de etiqueta a seguir cuando nos invitan a una boda
1. Al recibir una invitación, hay que contestarla lo antes posible para confirmar o excusar nuestra asistencia.
2. No es muy apropiado enviar o entregar un regalo justo antes de la boda. Excepciones, salvo que en esa zona o región sea una costumbre o una tradición hacerlo de esta forma. Es muy incómodo para los novios recibir regalos o dinero el mismo día de su boda. Mucho peor, recibirlos durante o después de celebración.

chao-ye
3. Por muy originales o "trendy" que seamosvistiendo hay que tratar de adaptarse a la etiqueta que se marca en la invitación. O bien, adaptarse a lo que pueden aconsejarnos los novios o lo que sea habitual esa zona o región.
4. El vestuario a elegir no debe "hacer sombra" a los novios en su gran día. La novia, sobre todo, debe ser la gran protagonista del día.
Te puede interesar: Cómo vestir para asistir a una boda
5. Aunque la mayoría de la gente suele esperar fuera de la iglesia la llegada de la novia, lo correcto es esperar dentro de la iglesia. Es una forma, también, de acompañar en la espera al novio. La puntualidad es importante para no llegar después de la novia. La novia debería ser la última en entrar en la iglesia.

Unsplash
6. Con independencia de nuestras creencias religiosas, no es nada apropiado ir directamente al banquete. No nos cuesta nada esperar tranquilamente en la puerta de la iglesia para saludar y felicitar a los novios al terminar la ceremonia.
7. A la salida de la iglesia, se suele producir el clásico "lanzamiento de arroz" -prohibido cada vez en más parroquias-. Deberíamos lanzar el arroz de abajo arriba -bombeado- sin ser lanzado como auténticos proyectiles contra los novios. Tampoco debemos lanzar puñados y puñados de arroz; uno o dos puñados de arroz por invitado serán más que suficiente.
Te puede interesar: Regalos para los novios: la lista de boda
8. Las felicitaciones y fotos de rigor no deben entretener demasiado tiempo a los novios que tienen muchos compromisos que atender ese día.
9. Los padres de los novios y los padrinos también forman parte del "reparto" protagonista de ese día, junto a los novios. Es correcto, por lo tanto, felicitarles y tener con ellos una cierta atención.
10. La misma puntualidad que se solicita para la ceremonia la debemos seguir para acudir al banquete. Es muy habitual, al menos en muchas regiones o zonas, "tomar algo" de camino al banquete. Esas cervezas, vino, vermouth -vermú-, etcétera, no se deben alargar demasiado. Es muy poco correcto aparecer en medio del banquete cuando los invitados ya están comiendo.
11. En el banquete hay que aceptar el sitio que nos hayan asignado aunque no sea el que más nos agrade. Es incorrecto y de pésima educación cambiar la tarjeta de la mesa de cualquier invitado. Si queremos un cambio, cosa que no deberíamos hacer, "negociaremos" con otro invitado este posible cambio.

andreaegger
12. Salvo que los novios nos lo pidan, los niños muy pequeños no se deben llevar a una boda. Si la boda es muy familiar y hay muchos familias con niños pequeños, puede hacerse alguna excepción. Seguramente los novios lo habrán previsto y distribuirán los sitios acorde a estas circunstancias. Bien, los sitúan cerca de sus padres, o bien habrá preparada una mesa especial para los niños, con su propio menú.
13. Un invitado educado no abusa ni de la comida, ni de la bebida, ni de la conversación. Tampoco tiene ningún otro comportamiento grosero o maleducado.
Te puede interesar: ¿Cuánto sabes sobre las bodas? Vestuario, invitados, regalos... ¡Ponte a prueba!
14. No hagamos una despedida a "la francesa" -se llama despedida a la francesa cuando una persona se va de un sitio sin despedirse-. Antes de marcharnos es correcto despedirnos de los novios y agradecer la invitación y las atenciones recibidas.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
El tradicional reparto de gastos ha dado paso a una forma más negociada de pagar los gastos de la boda por parte de lo novios y sus padres
-
El vestuario para una boda es motivo de controversias. Hay muchas personas que quieren destacar incluso por encima de los protagonistas del día, los novios
-
Los novios suelen hacer oficial su relación por medio la petición de mano, paso previo a los preparativos generales de la boda
-
La tradición indica que se redactaban por escrito unos documentos conocidos como las 'hijuelas', que no eran más que un relación de bienes que cada cual aportaba al matrimonio
-
La organización de una boda requiere un trabajo intenso durante bastantes semanas
-
Los regalos de boda han ido evolucionando a medida que las costumbres y las tradiciones han ido cambiando al ritmo que los nuevos tiempos y las nuevas modas imponen
-
Las normas de este Protocolo social han ido pasando de una generación a otra y forman parte de ese saber estar que integra la cultura de una país
-
Las bodas son celebraciones sociales en las que amigos y familiares acompañan a los novios en su 'día grande'. Pero hay invitados cuyo comportamiento deja mucho que desear
-
El vestuario para acudir bien vestido a una boda es uno de los temas que más interesan a los invitados
-
El periódico La Razón propone a la ex modelo varios "looks" para la boda del año: la de su hijo Luis, Duque de Feria, con Laura Vecino. ¿Se vestirá de Valentino o de Oscar de la Renta?
-
No se suele hacer el mismo regalo si solo va la pareja, que si la pareja acude con todos sus hijos, por ejemplo
-
Si los novios optan por seguir la fiesta con sus invitados una vez terminado el banquete, es habitual que se cambien de ropa, por algún atuendo más cómodo











