Los gestos también pueden ofender. Gestos ofensivos e insultar con gestos (con vídeo)
Con los gestos, sin decir una sola palabra, se puede insultar, molestar y ofender

protocolo.org - FP Pro
Gestos que se hacen para ofender o molestar. Gestos ofensivos
Las palabras no son las únicas formas que tiene una persona para ofender. Con los gestos, sin decir una sola palabra, se puede insultar, molestar y ofender. Aunque no todos los gestos tienen el mismo significado en todas las partes del mundo.
La mayoría de las veces los gestos se hacen de forma voluntaria. Pero hay algunos gestos, sobre todo los que se hacen con la cara, que se pueden hacer de forma involuntaria -una cara de asco, una mirada lasciva, etcétera-.
Uno de los agravantes que pueden añadir más 'daño' a los gestos que ofenden o molestan, son hacerlos en público. Cuando se insulta o se humilla en público, el daño que se hace es mucho mayor.

RTVE - Para todos la 2
Cuidado con las interpretaciones de los gestos
Las diferencias culturales pueden ser un factor importante a la hora de "interpretar" un mal gesto. Por ejemplo, en los países árabes enseñar la suela del zapato es un gesto ofensivo. También el contexto es relevante para diferenciar un insulto de una broma.
Te puede interesar: Los insultos. Las palabras soeces y malsonantes (con vídeo)
A un insulto no se debería responder con otro insulto porque solo haría que generar más incomodidad y malestar tanto en las personas que se insultan como en sus acompañantes.
El contexto en el que se realiza un gesto es importante. También es fundamental la interpretación que puede hacerse de un gesto. Entre amigos puede ser un gesto de broma, pero en otros contextos o ámbitos ese mismo gesto puede ser molesto u ofensivo.
Gestos para ofender a distancia
El gesto para insultar o molestar en algunas ocasiones se hace porque con la voz no se lograría el propósito. Porque estamos en un ambiente ruidoso, como en una discoteca o concierto; porque estamos muy lejos, por ejemplo, en un campo de fútbol, etcétera.
Gestos voluntarios o involuntarios
La mayor parte de los gestos ofensivos se hacen de forma voluntaria. No es una reacción inconsciente e involuntaria. Solo algunas expresiones con la cara pueden hacerse de manera involuntaria, sin apenas darse cuenta.
La colaboradora habitual del programa de RTVE "Para todos la 2" Teresa Baró nos indica los principales insultos y ofensas que se pueden hacer con un simple gesto.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Hay dos tipos de personas: las que les gustan que les inviten a todo y las personas que no les gustan que les inviten a nada o a casi nada
-
Cómo establecer nuevas relaciones y no quedarnos sin palabras cuando no sabemos iniciar una conversación
-
No siempre hay que fijarse en los que lo hacen mal, sino en la mayoría de las personas que hacen bien las cosas. Las personas educadas son mayoría, aunque nos parezca lo contrario
-
¿Qué colores nos favorecen más? Depende. Hay personas a las que les favorecen más los tonos fríos y a otras les van mejor los tonos cálidos
-
Los labios pueden expresar muchas cosas, como estados de ánimo, o bien, para demostrar desconfianza, entre otras cosas
-
Causar una buen primera impresión es importante, pero no lo es menos saber despedirse y dejar una buena impresión
-
La forma de comportarse en una reunión alrededor de una mesa puede ser determinante para causar una buena o mala impresión. Los modales en la mesa son una de las mejores pruebas de la educación recibida por una persona
-
A diario nos encontramos con personas muy desconfiadas que se encuentran a la defensiva ante cualquier atisbo de acercamiento
-
Los nombres pueden tener diversos orígenes, que en su día también pudieron parecer novedosos...
-
Actos, eventos y protocolo dentro del ámbito institucional donde hay que aplicar normas, leyes y reglamentos de todo tipo
-
Las personas mayores suelen ser, en general, las que piensan que muchos jóvenes no tienen buenos modales y son bastante maleducados
-
Detrás de cualquier exposición hay unos preparativos previos muy intensos en los que nada se deja al azar o la improvisación











