Manual de Carreño Página 1
Manual de Carreño. Buenos modales y saber estar

Manual completo de Buenas Costumbres y Modales de Manuel Antonio Carreño. Estructurado para facilitar su lectura y comprensión. Para niños y mayores, imprescindible en el conocimiento del saber estar y los buenos modales. A pesar del paso del tiempo sigue siendo una referencia fundamental de la cultura latina e hispana
Todos los artículos de Manual de Carreño
-
Es muy conveniente que la manera de llamar a la puerta de alguna idea de la visita que se anuncia.
-
Hay visitas que se dan por cumplidas o pagadas con el simple gesto de dejar una tarjeta de visita
-
Cada tipo de visita debe tener su propio tiempo y duración que no debe sobrepasarse para no resultar demasiado pesado para los anfitriones
-
Las visitas expresan amistad y consideración. y deben hacerse respetando unas reglas de cortesía y buena educación
-
Las visitas son una forma de mantener el contacto con amigos y familiares. Pero hay muchos tipos de visitas
-
Las visitas son una forma de socializar con amigos, vecinos y familiares. Pero para hacer y recibir visitas hay que tener en cuenta ciertas reglas de cortesía y etiqueta
-
Procuremos que las personas que nos visiten, sin excepción alguna, se despidan de nosotros plenamente satisfechas de nuestra manera de recibirlas y atenderlas
-
La costumbre de levantarnos temprano favorece nuestra salud porque nos permite respirar el aire puro de la mañana.
-
A veces los malos se presentan en la sociedad con cierta apariencia de bondad y buenas maneras, y aún llegan a fascinarla con la observancia de las reglas más generales de la urbanidad
-
Es una regla importante de urbanidad el someternos estrictamente a los usos de etiqueta que encontremos establecidos en los diferentes pueblos que visitemos
-
El hombre de buenos principios no sólo sabe conducirse dignamente con las personas con quienes está relacionado, sino que tributa también sus consideraciones a la sociedad entera.
-
Las personas entre quienes existen relaciones especiales, ya sean accidentales o permanentes, se deben respectivamente ciertas consideraciones también especiales.
-
Debe ir a dar la bienvenida a los vecinos recién llegados. Lo ideal es que esta visita se haga durante las primeras veinticuatro horas de estancia en la nueva residencia.
-
La moderación es la reguladora de los modales exteriores, así en el hombre como en la mujer.
-
Hay ciertas reglas que sirven de base y fundamento a todas las demás reglas del tacto social
-
Hombres y mujeres van a los bailes para bailar y disfrutar del baile, y las anfitriones invitan a sus amigos porque quieren que éstos se diviertan.
-
Las señoras no pueden ser invitadas a festines sino por otras señoras, o por un caballero casado en unión de su esposa.
-
El que en medio de la discusión lanza invectivas e insultos a sus contrarios, comete además una grave falta de respeto a la corporación entera
-
Es un error lastimoso, y en que jamás incurren las personas que poseen una educación perfecta, el creer que sea lícito conducirse en el templo con menos circunspección, respeto y compostura que en las casas de los hombres
-
Evitemos cuidadosamente que se nos oiga nunca levantar la voz en nuestra casa. La armonía debe reinar dentro de casa en todas las conversaciones
-
El que llega a una nueva vivienda debe ofrecerse a sus amigos, vecinos. Es una forma de presentarse a la nueva vecindad
-
La intolerancia para con los domésticos es tanto más injusta cuanto que en general son personas a quienes la ignorancia conduce a cada paso al error. Hay que ser comprensivos y enseñar algo cuando no se hace bien
-
Las personas ignorantes en materia de educación creen que la franqueza las autoriza para usar entre su familia palabras y acciones verdaderamente indecorosas. No siempre la confianza debe ir ligada a la franqueza total
-
Las personas de una misma familia que se encuentran desacordadas no pueden jamás recibir dignamente a una visita. La paz doméstica es fundamental tanto para la convivencia cordial como para las relaciones sociales de la familia
-
La pieza destinada para comer, estará ordinariamente montada con menos aparato que las piezas de recibo
-
Al retirarnos a nuestro aposento debemos despedirnos cortés y afectuosamente de las personas de nuestra familia y de cualquier otra que pudiera haber en la casa




















