Cuestiones sobre la urbanidad. V
La urbanidad y la civilidad para los jóvenes en unas simples cuestiones.

Cuestiones sobre la urbanidad.
¿Aprueba Vd. la conducta de los alumnos soplones?
Al salir de la escuela, ¿qué deben hacer los niños bien criados?
¿Estamos obligados a respetar a nuestros Soberanos y a las demás autoridades que nos gobiernan?
¿Qué le parece a Vd. de aquellos niños insolentes que se mofan de los viejos y de los infelices estropeados?
¿Qué consideraciones son debidas a los mayores en edad y saber?
¿Cedería Vd. su asiento a una persona respetable que viese estar en pie?
Si un superior mal informado le reprendiese sin motivo, ¿se manifestaría Vd. ofendido?
¿Qué acciones bajas tienen que evitarse principalmente delante de los mayores?
Cuando se dirige la palabra a otra persona, ¿cuál debe ser el tono de la voz?
Cuestiones sobre la urbanidad
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Muchas cosas que eran algo, dejándolas, fueron nada; y otras que eran nada, por haber hecho caso de ellas, fueron mucho.
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Hay que destinar a los huéspedes habitaciones confortables, con todos los objetos necesarios de uso cotidiano.
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Hablar con otras personas requiere tener algunos conocimientos sobre cómo manejarse de forma correcta en una conversación
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Actos inurbanos o molestos a los presentes.
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Al principio del siglo XVII los ingleses consideraban como una manía del viajero Tomás Coryate, el haber llevado de Italia a Inglaterra el tenedor que ellos reputaron por mueble inútil.
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Debe, pues, alabarse a tiempo y con medida. Hay alabanzas tan excesivas que por lo mismo se declaran a sí mismas, convirtiéndose en sátiras.
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Cuando vivimos en medio de este desorden, perdemos miserablemente el tiempo en buscar los objetos que necesitamos, los cuales no podemos hallar nunca prontamente.
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Dotado de tan recomendables prendas, y tan admirables cualidades, ninguno era más a propósito para dictar un sistema de buena crianza.
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Debemos tener siempre la cara y las manos limpias.
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Hemos de recibir a los invitados con agrado, estando en casa una hora antes aproximadamente de la señalada. Si somos invitados, iremos un cuarto de hora antes.
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La buena crianza es la única cosa que a primera vista dispone los ánimos en favor nuestro, pues para conocer los grandes talentos es menester más tiempo.
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La religión es uno de los puntos más generales de conversación, y también más murmurado.

