Organizar una cena en el 230 aniversario de la visita Real de la Casa de Saboya Piamonte. Palacio de San Martino Alfieri, Italia (con vídeo)
La cena comienza con una recepción nocturna en el Palacio de San Martino Alfieri para todos los invitados. Se conmemora la Visita Real de la Casa de Saboya Piamonte hace 230 años. La familia Saboya Piamonte, reinó en la Italia unificada desde 1861

fotograma reportaje Cuisine Royale - RTVE
Organización y preparativos para una gran cena en el Palacio de San Martino Alfieri, Italia
Banquete conmemorativo de la visita Real de la Casa de Saboya Piamonte al palacio de San Martino Alfieri
La cena comienza con una recepción nocturna en el Palacio de San Martino Alfieri para todos los invitados. Se conmemora la Visita Real de la Casa de Saboya Piamonte hace 230 años. La familia Saboya Piamonte, reinó en la Italia unificada desde 1861.
Una de las anfitrionas, Giovanna San Martino, organiza junto a sus hermanas una gran cena en el Palacio de San Martino Alfieri, situado en la zona del Piamonte y terminado de construir en 1721. El Piamonte está situado en el norte de Italia, al oeste de Milán. La región se ubica entre Asti y Alba y es muy famosa por sus vinos, sus trufas y sus avellanas. El Palacio de San Martino Alfieri forma parte de la historia de Italia. Cesare Alfieri fue presidente del Senado italiano. Y fue uno de los padres fundadores de la Constitución de 1848.
Documentos históricos sobre las tradiciones culinarias
En el vecino castillo de Govone, enclavado en la colina vecina del Palacio de Alfieri, Isella Zanutto, que estudió antropología, busca material sobre viejas recetas y tradiciones culinarias en la biblioteca del Castillo de Govone. Isella hace un interesante descubrimiento. Encuentra en un libro un esquema de la disposición para una goûter, que se celebró en el año 1783 en el Palacio de San Martino Alfieri. Los Saboya estaban allí, en Govone, ya que esta era su residencia de verano. Y fueron invitados por la familia Alfieri a esta gran goûter, que era el equivalente a nuestra merenda sinoira, una típica merienda-cena del Piamonte.
Te puede interesar: Organizar una cena en el castillo de Chillingham (con vídeo)
El documento encontrado por Isella relata un gran banquete en los siguientes términos:
El servicio se componía de 12 platos principales y 14 postres. Todos servidos al mismo tiempo. Se sirvieron capones, considerados aun hoy en día como una auténtico manjar.
Las anfitrionas plantean que sería divertido hacer hoy en día algo parecido a aquel banquete. Pero no están seguras de si sería posible servir tantos platos y le piden consejo a María, la cocinera. Ella sugiere recrear solo los mejores platos. Propone servir los clásicos agnolottis cuadrados piamonteses con carne de cerdo; del lomo, que es magro; y la salchicha. Y luego un poco de verdura, que puede ser remolacha, espinacas y un puñado de arroz, trucha y de postres zabaione.
¿Dónde va a tener lugar la cena? Eligiendo el espacio más adecuado
Las anfitrionas van a celebrar una reunión en el palacio principal, donde tendrá lugar la cena en recuerdo de la visita del rey. El palacio está vacío la mayor parte del año ya que es imposible calentar todo el edificio. Solo se utiliza para ocasiones especiales. Y ahora las hermanas deben decidir en qué habitación se celebrará la cena. Dudan entre un gran salón, o bien un comedor aledaño a este salón de proporciones mucho más adecuadas. Es un espacio mucho más adecuado para el número de invitados que van a participar en la cena.

fotograma reportaje Cuisine Royale - RTVE
Es hora de poner la mesa
En el comedor del Palacio San Martino comienzan los preparativos. Se colocan los manteles de lino de Flandes que han sido almidonados. Una vez bien colocados y estirados, llega el momento de disponer la vajilla adornada con el escudo familiar. Como centro de mesa, un precioso adorno procedente del sur de Alemania. Porcelana imitando los setos que rodean los jardines de palacio.
Ubicar a los invitados en la mesa. Asignar a cada invitado su sitio
Las hermanas deciden dónde colocar a cada invitado. Encabezando la mesa, Grimaldi. Luego, una de las hermanas coloca su cartel con el nombre en el sitio de la mesa elegido. Sergio, Flavia, Francesca, Teresa, Maximilian, Vittorio, Lidia y así hasta terminar con toda la lista de invitados. Intentan crear una buena disposición de los invitados tratando de colocar juntos a los que comparten intereses similares.
Empiezan a llegar los invitados. Las hermanas reciben a los primeros invitados en la Orangerie. El aperitivo es un vino espumoso de la cercana región de Asti.
Terminado el aperitivo los invitados se trasladan sin prisas del invernadero al castillo para acceder al comedor, donde está todo dispuesto para la gran cena.
La princesa Giovanna es la única hermana que hace de anfitriona. La marquesa Antonella no es aficionada a las grandes reuniones y la marquesa Emanuela prefiere quedarse entre bastidores supervisando.
Comienza la cena. A diferencia de hace 230 años, cuando toda la comida se servía al mismo tiempo, hoy los platos se sirven por separado. Se sirven primero los agnolottis. Luego se sirve un consomé servido con pasta real. El capón se coloca sobre la mesa como plato principal. Aunque se sirve en rodajas en los platos, una de las aves se exhibe entera con orgullo para asegurarse de que recibe la apreciación que merece por parte de los invitados. Termina la cena sirviendo los postres.
Entre los invitados, hay dignatarios locales, la princesa Guadalupe de Portugal, el príncipe Alois de Orleans-Borbón y Maximiliano von Trauttmansdorff con la duquesa Lidia. A lo largo de los años, algunas de las tradiciones que se celebraban en la corte real han sido adoptadas en círculos más amplios. Curiosamente hasta el siglo XIX, solo la nobleza comía con cuchillo y tenedor, una costumbre que surgió en los círculos aristocráticos hace menos de 200 años.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Una mirada puede 'decir' muchas cosas si se hace de una determinada forma o en un determinado momento. Se puede mirar a otra persona con diversas 'intenciones'
-
A través del contacto telefónico innumerables consumidores configuran la inicial impresión de la "identidad corporativa"
-
La Semana Santa no siempre se celebra en las misma fechas. Aquí le explicamos las razones
-
Los buenos modales no son una cuestión de modernidad sino de aceptar unas convenciones que nos hacen vivir de una forma más cordial y agradable a todos
-
La condición de compañera del nuevo presidente francés, y no de esposa, de Valérie Trierweiler no será un problema en las visitas al extranjero o en las recepciones oficiales en Francia.
-
Soy mujer, y cuando sea anciana seguramente pediré la silla, pero mientras sólo sea una persona mayor pero razonablemente sana, me daría vergüenza hacer parar, por ejemplo, a un obrero que viene de trabajar todo el día y se queda dormido de cansanci
-
Las relaciones sociales implican tener que comunicarnos, en algunas ocasiones, con personas que no conocemos
-
Aprender a llevar una casa moderna y activa con confianza, gracia y estilo
-
El juego tiene una etiqueta que le es enteramente peculiar, y consiste en todas aquellas finas y generosas demostraciones que se hacen entre sí las personas que juegan
-
Las reglas de protocolo y etiqueta son necesarias en cualquier sociedad para tener una buena convivencia. Respetar estas reglas supone aportar un poco cordialidad y amabilidad a nuestro día a día
-
Por qué utilizamos en plural palabras como felicidades, buenos días, condolencias, saludos, etcétera
Más allá de la gramática y de las reglas de cortesía: El poder de los plurales expresivos y su relación con los buenos modales -
Los medios de comunicación sirven para informar y transmitir determinados mensajes a una o varias personas, a los miembros de un determinado colectivo o comunidad...










