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Consejos para tener un amigo para toda la vida. Habilidades sociales para mantener una buena amistad

La amistad es una relación entre personas mucho más cercana que una simple relación social. Una persona amable, bien educada y honesta que se relaciona con otras personas no es en sí un amigo. Hace falta mucho más

 

Un grupo de amigos espera el metro
Cómo mantener una buena amistad Tener buenos amigos. Un grupo de amigos espera el metro

No hay que confundir una relación cordial y educada con la amistad

Un buen amigo es el que se queda a tu lado cuando todo el mundo se va. Un buen amigo es el que saca lo mejor de ti. Un buen amigo es el que te hace tener los pies en la tierra. En definitiva, un buen amigo es un tesoro. Como diría mi abuela, un buen amigo es un 'mirlo blanco'. Hay muchas definiciones y frases sobre los amigos, pero no tantos consejos para tener y conservar un buen amigo.

En cuántas fiestas, celebraciones, ceremonias, etc., nos encontramos con decenas de 'amigos'. ¿Amigos? Utilizamos muy a la ligera esta palabra tan importante. Las reglas sociales nos hacen ser educados en todas las ocasiones. Lo que no hay que confundir la buena educación con la amistad. Ser educado y amable con una persona no es lo mismo que ser su amigo.

¿Cómo debe ser un buen amigo? Cualidades del buen amigo

Un buen amigo no te juzga. Un buen amigo te apoya, te comprende y te acepta tal y como eres. Pero, ¿cuáles son las características que debe tener un buen amigo? Veamos.

Ser leal. 

La lealtad significa estar presente en los buenos momentos y en los momentos difíciles. La lealtad es estar a su lado cuando surge cualquier dificultad. Es un compromiso no escrito que te une a esa persona. Es comprender que debes estar a su lado siempre que lo necesite.

Ser honesto.

Un amigo es aquel que te comprende y no te juzga. Lo que no quiere decir que no te diga lo que piensa, lo que siente y lo que cree que puede estar bien o mal según sus valores y creencias. La honestidad también es sinceridad.

Ser generoso.

Entrega y comparte su tiempo u otras cosas materiales sin esperar nada a cambio. Actúa con buenas intenciones y con amabilidad.

Un amigo generoso no conoce el egoísmo. Es capaz de anteponer tus propios intereses a los suyos si con ello sabe que te puede ayudar.

Ser auténtico.

Una persona que no tiene 'dobleces', que no finge ser otra persona, que es tal y como dice que es. La mejor manera de tener buenos amigos es siendo tú mismo. Cuando quieres ser la persona que no eres, empieza el 'baile de las máscaras'. Al final no es amigo de una persona auténtica, sino de un actor, de una persona que interpreta un papel. Un gran error que acaba con muchas amistades.

Tener un carácter alegre y positivo.

A todo el mundo le gusta estar cerca de una persona que se lo pasa bien, que es alegre y positiva. Compartir buenos momentos, divertidos, afianza mucho los lazos de amistad. Seamos sinceros, no todos los días, está claro, puedes estar alegre. Pero a lo largo del día se pueden hacer gestos para tratar de evitar las 'nubes de la tristeza'.  Por ejemplo, enviando un mensaje gracioso o una foto divertida para hacerle sonreír.

Tener 'la piel gruesa' y ser comprensivos.

Como en cualquier otro tipo de relación, es posible que en ocasiones los sentimientos se lastimen. Esa herida suele ser más profunda cuando se trata de alguien que realmente te importa. Antes de enfadarse o reaccionar mal, hay que hacer una pausa para considerar los motivos por los que dijo o hizo algo hiriente. A lo mejor, aunque te parezca hiriente, puedes reflexionar y pensar: ¿está siendo honesto y diciéndote algo que tal vez no querías oír, pero que necesitabas escuchar? Todo puede tener una explicación. 

Incluso, puedes pensar que un día malo lo tiene cualquiera. Pensar que ha tenido el día más horrible de su vida. Algunas veces los amigos son el paño de lágrimas, son los que 'pagan el pato', son las personas con las que te desahogas. Puede que sea el momento de ignorar esos comentarios o acciones hechas en momentos difíciles. Sobre todo, hay que saber perdonar.

Un buen amigo, en definitiva, es como el aire que respiras. Lo necesitas en tu vida, en los mejores momentos y hasta en los peores. A veces basta con una llamada telefónica de apoyo para que puedas hablar de tus esperanzas, miedos, sueños, anhelos... un poco de apoyo incondicional.

Saber que se cuenta con un buen amigo contribuye en gran medida a que te sientas menos solo y más fuerte ante cualquier situación a la que te enfrentes.

 

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