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De la urbanidad con los vecinos, en verso

No por la envidia inspirado te goces en que padezcan; no quieras que te aborrezcan, que es muy triste ser odiado

 

Nuevo Manual de Urbanidad y Buenas Maneras, escrito en verso para la infancia. París, 1.880

Urbanidad y buenos modales en verso
Urbanidad en verso. Urbanidad y buenos modales en verso

Los niños y la buena educación con los vecinos. Buenos modales con los vecinos

Aquella urbanidad

Se con todos generoso,
 

nunca con actos mezquinos

molestes a tus vecinos

imprudente y caviloso.

 

No por la envidia inspirado

te goces en que padezcan;

no quieras que te aborrezcan,

que es muy triste ser odiado.

No alimentes baladí

maligna murmuración;

si no tienes compasión

¿Quién la ha de tener de ti?

 

No gozándote en el mal,

piedras arrojes sin tino

al tejado del vecino

porque el tuyo es de cristal.

 

No siembres el desconcierto

con voces desaforadas,

ni con locas carcajadas

que no estás en un desierto.

 

No hacia las casas ajenas

mirando estés todo el día;

no hagas el papel de espía

porque de oprobio te llenas.

 

Si por desdicha cruel

tu vecino llanto vierte,

ten compasión de su suerte,

se generoso con él.

Su desventura comprende,

ve con respeto su llanto;

suspende tu alegre canto

y hasta tus juegos suspende.

 

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