Logo Protocolo y Etiqueta

Buenos modales en los juegos, en verso

Nunca juegues estruendoso, ni en la calle, ni en azotea, ni en otro sitio que sea para los juegos peligroso

 

Nuevo Manual de Urbanidad y Buenas Maneras, escrito en verso para la infancia. París, 1.880

Urbanidad y buenos modales en verso
Urbanidad en verso. Urbanidad y buenos modales en verso

Reglas de cortesía para los juegos y otras diversiones

Aquella urbanidad

Cuando busques el placer

de los juegos de tu edad,

las reglas de urbanidad

debes presentes tener.

 

Nunca juegues estruendoso,

ni en la calle, ni en azotea,

ni en otro sitio que sea

para los juegos peligroso.

El niño bien educado,

no debe nunca gritar,

ni participio tomar

en un juego atropellado.

 

Procura tener buen juicio,

y maldades nunca inventes,

sino juegos inocentes

que a nadie causen perjuicio.

 

Si en jardín estás jugando,

se moderado en tu juego,

no saltes ni corras ciego

las flores despedazando.

 

No des tus pasos en pos

siembres destrucción y horrores;

piensa, niño, que a las flores

las ama y las cuida Dios.

 

Nunca con gozo maldito,

hieras a un pobre animal,

que juego que causa mal

no es un juego, es un delito.

 

No tomes por diversión

juegos toscos y villanos,

porque los juegos de manos

juegos de salvajes son.

No debes nunca tomar

pólvora y lumbre en tu juego,

piensa, niño, que con fuego

es peligroso jugar.

 

contentG Stats

¡Ayúdenos a mejorar!

¿Le ha parecido útil o interesante el artículo?

  • Nada
  • Poco
  • Algo
  • Bastante
  • Mucho

Nota

  • 2310

    Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia

    Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo

Su opinión es importante.

Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.

Contenido Relacionado

  • Urbanidad y buenos modales en verso

    El niño bien aseado y su apariencia exterior Aquella urbanidad Antes del juego y paseo, oh niño, constantemente tu ocupación preferente ha de ser tu propio aseo. Cada día al levantarse, el hombre bien educado, debe siempre con cuidado manos y cara lavarse.

  • Imagen Protocolo

    Reglas relativas a todos los comensales en general. ¿Qué reglas principales deben tener presentes en la mesa? Es la mesa el más crítico puesto, y en que más brilla la urbanidad; así que, guardaremos atentos los preceptos que voy a explicar: 1. El principio

  • Imagen Protocolo

    Reglas de urbanidad para los alumnos de la escuela. ¿Qué se deben los condiscípulos entre sí? Se deben tratar los niños que a una escuela concurrieran con mucha afabilidad y con amistad sincera; jamás han de motejarse, y si en la calle se encuentran,

  • Imagen Protocolo

    Décima para felicitar a un hermano. Con paz y tranquilidad, con sosiego y alegría, de vuestro patrón el día por mil años disfrutad. Hoy que os rinde la amistad afectos mil placenteros, los votos puros, sinceros, de vuestro hermano acoged, en vuestra dicha

  • Cantautor con guitarra

    Cortesía, de Pablo Milanés El compositor y cantautor Pablo Milanés no ofrece en su canción 'Cortesía' una breve lección de urbanidad. Cortesía Limón, limonero las niñas primero. Ceder la derecha, quitarse el sombrero, jugar a la dama y a su caballero.

  • Imgen del libro

    Guardar la compostura en la mesa Aquella urbanidad No ofrezcas, si le has usado, a ninguno tu cubierto, ni tomes con él manjares de la fuente que esté en medio; tómalos con otro limpio que así conviene al aseo. Comida que estés probando ni vaso en que

  • Imagen Protocolo

    Versos por la ausencia del objeto amado. ¡Oh! torna pronto, torna a mis brazos, querida mía, mi dueño amado; que yo aquí solo mi vida arrastro. Entre desdichas, entre quebranto, siempre en mi amada ando pensando. De mi memoria, yo no la aparto, que ella

  • Imagen Protocolo

    Un niño felicita las Pascuas a una señora. Con vuestra gracia y bondad en tan fausto y grato día, recibid, señora mía, esta prueba de amistad. En ella va con verdad mi sentimiento expresado; ojalá que haya logrado demostar con mi cariño, cuánto os quiere