Autor
Juan de Escoiquiz, Canónigo de Zaragoza y Sumiller de cortina de S.M.
Fuente
Tratado de la obligaciones del hombre. 1821.
El cuidado del cuerpo debe consistir principalmente en dos cosas:
1º. En procurar conservarlo sano.
2º. En cuidar de hacerlo ágil y robusto.
Gran parte de nuestras enfermedades proviene de los excesos en el comer, ya por la cantidad, ya por la mala calidad de lo que se come.
Cualquiera pues que desee vivir sano, debe acostumbrarse con tiempo a refrenar la gula, no comiendo sino lo suficiente, y absteniéndose particularmente de aquellas cosas que más suelen dañar a la salud, como de comer demasiados dulces o demasiadas cosas saladas, o picantes, demasiada fruta, o fruta sin madurar, y de otras cosas semejantes.
Debe además evitar todo peligro de hacerse mal, no exponiéndose a dar caídas, ya poniéndose en precipicios, ya saltando apresurado las escaleras, o jugando con palos, armas y compañía. Igual cuidado ha de tener en manejar el cuchillo o cualquiera instrumento con que pueda herirse, y en no aventurarse neciamente y sin necesidad a los ardores del sol, a la lluvia, a la nieve, o a otra cualquiera cosa en suma que pueda dañar a su salud.
Pero como a pesar de todas nuestras cautelas la naturaleza humana está sujeta a varios males; cuando llegue el caso de que nos veamos acometidos de alguna enfermedad, hemos de procurar librarnos de ella cuanto antes; y para esto debemos tomar no solo sin reparo ni repugnancia, sino con ánimo y resignación, cuantos remedios se nos prescriban, y ejecutar todo aquello que se nos mande por el que esté encargado del cuidado de nuestra salud.
"Cuando llega la enfermedad, hay que librarse de ella lo antes posible"
Además de conservarla, debemos procurar que el cuerpo se haga cada día más ágil y robusto; y no consiguiéndose esto sino por medio del ejercicio, conviene acostumbrarse con tiempo al movimiento y a la fatiga, que son las dos cosas que más contribuyen a mantener el cuerpo sano, y a darle agilidad y robustez.
Es menester también hacerse con método y prudencia a sufrir el calor, el frío, y todo género de incomodidades; huyendo de la pereza y de la demasiada delicadeza, que debilitando el cuerpo, lo afeminan y ponen en estado de enfermar fácilmente con cualquiera friolera.
Alta el
27/04/2010
Modificado el
29/04/2010
Contenido ID
Contenido relacionado Social Urbanidad, Etiqueta e Historia Buscador de Protocolo más de 40.000 entradas
6588
Los artículos Históricos se publican a modo de referencia, para conocer la historia y evolución social de los buenos modales, el saber estar y la etiqueta. Habitualmente pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos y desfasados con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte lo que se pueda decir en este tipo de artículos históricos referenciados en este portal a título informativo nada más.
Acceso de Usuarios Registrados.
Si no está registrado vaya a Registro de Usuarios. También puede Recordar su Contraseña.
Protocolo y Etiqueta es un portal enciclopédico de conocimiento especializado en el protocolo ceremonial, y en el uso y costumbres adecuados a las buenas maneras y comportamientos den las diferentes culturas y civilizaciones.
El editor no se hace responsable de las opiniones expuestas en las secciones de comentarios públicos.
Existe una Política de Privacidad relativa a los usuarios registrados del portal. Contenidos inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual.
Si dessea Anunciarse en protocolo.org tenemos una página con un mapa publicitario del portal
Algunos contenidos de este portal web están bajo una licencia de Creative Commons.Aviso Legal
Protocolo y Etiqueta es un portal de Cronis OnLine. Copyright © 1995-2010 Cronis On Line S.L. - Todos los derechos reservados.