Protocolo y Etiqueta 2.0Logo Navidad.. Logo Navida difu.

-

-

Modalidades de comunicación no oral, o discurso paralelo. Proxemia y paralenguaje.

  • El discurso oral no es la única forma o modalidad de comunicación entre integrantes de diferentes culturas.

Herramientas

Reproductor VOZ

  • VOZ Voz 

Participa


  • Cerrar

Autor y Fuente

  • Autor

    Néstor Antonio Pardo Rodríguez - nestorpardo.arroba.etb.net.co

 

Compartir

  • technorati

  • Facebook

  • meneame

  • wikio

INTRODUCCIÓN.

En este artículo vamos a tratar de manera resumida algunos aspectos relacionados con las modalidades comunicativas complementarias de la expresión oral, en mi concepto inadecuadamente designadas como "Paralenguaje". Si requiere mayor información o asesoría, puede comunicarse conmigo al correo electrónico o al teléfono que se indican más adelante.

El discurso oral no es la única forma o modalidad de comunicación entre integrantes de diferentes culturas. Las modalidades no orales o "paralingüísticas", y en especial la delimitación del espacio personal, pueden ser fuentes de conflicto o entendimiento, más allá del mensaje que porten las palabras.

COMUNICACIÓN Y COGNICIÓN.

El proceso de la comunicación consiste en la transmisión, hombre a hombre, de significados con cierto contenido intelectual o cognitivo, para evocar en otra persona el mismo contenido. Implica el intercambio conceptual entre dos o más interlocutores conscientes, fundamentado en el análisis y orientado a la aparición o modificación concertada de una conducta.

Así, la interacción discursiva presenta una doble estructura cognitivo - comunicativa que se basa en la confrontación respectiva de las experiencias previas y el conocimiento de una realidad particular por parte de cada participante en el proceso, con el contenido de cada uno de los mensajes intercambiados.

La validez de un acto comunicativo no se puede entender por aislado como la adecuada emisión de oraciones sintáctica y semánticamente bien estructuradas. Implica partir de un individuo que tiene un "Mundo Interno Subjetivo" caracterizado por sus conocimientos, experiencias, cultura, pertenencia a una familia y a un grupo social, estado de salud, anímico, etc., el cual en determinadas circunstancias, un lugar y un momento específicos tiene la intención de informar algo a otro individuo con un "Mundo Interno Subjetivo" diferente, con el fin de lograr un acuerdo enmarcado en una situación contextualizada.

Este acuerdo proposicionalmente diferenciado externamente, merced a la estructura lingüística, tiene que ser aceptado internamente como válido por los participantes. Es decir, no puede quedar en el aire la duda acerca de la intencionalidad real que tenían los interlocutores al expresarse.

Un amplio número de estudios han reportado cómo el discurso de tanto adultos como niños se relacionan con actividades específicas. Wood, McMahon y Cranstoun (1980); Bruner (1983); y Tizard y Hughes (1984) han explicado la manera en la cual ciertas actividades favorecen la comunicación. Por ejemplo, cuando un adulto y un niño pequeño (alrededor de los 18 meses) leen juntos un libro, la rutina de sentarse cerca y voltear las páginas ayuda a establecer exactamente de qué se está hablando. Además, la estructura de la actividad y su naturaleza repetitiva hacen más fácil para el primero predecir la respuesta lingüística del segundo.

En conjunto, estas características incrementan las oportunidades de que el adulto sea capaz de determinar lo que el niño está intentando decir, aunque su articulación todavía tenga un pobre desarrollo. De otro lado, las expectativas convencionales acerca de qué significados son apropiados para la actividad permite inferir una estrecha gama de posibles interpretaciones y se reduce la posibilidad de que se confunda la intencionalidad del niño (Scollon, 1979).

LOS SISTEMAS DE COMUNICACIÓN NO – ORAL (NO VERBAL).

Las modalidades de comunicación no - oral son todas aquellas señas o señales relacionadas con situaciones de interacción comunicativa que no se catalogan como palabras escritas o habladas. Se relacionan con el uso de la voz y el cuerpo para complementar el significado del mensaje, e informan acerca del estado de ánimo o la intencionalidad de la persona que habla.

Los signos de los sistemas de comunicación no – oral, pueden regirse por códigos culturales o reacciones naturales, que reforman de alguna manera, el significado del discurso hablado. Pueden ser utilizados consciente o inconscientemente, realizando actos de comunicación ocasionalmente imperceptibles para el emisor, pero no para el receptor. Son de carácter polifuncional y tienen, entre otras, las siguientes funciones:

1. Iniciar interacciones comunicativas.

2. Introducir temas de conversación.

3. Mantener el tema.

4. Terminar las interacciones cuando sea pertinente.

5. Complementar, matizar o modificar el contenido o sentido de la información portada por un enunciado oral: especificar el contenido, confirmar, reforzar, debilitar, contradecir o camuflar.

6. Regular la interacción y toma de turnos.

7. Subsanar las deficiencias orales.

Dentro de estas modalidades complementarias, se puede contar con aspectos:

1. SUPRASEGMENTALES DEL HABLA: Algunos autores denominan "PARALENGUAJE" a este componente vocal del discurso, una vez se le ha eliminado su contenido. Comprenden el timbre o cualidad individual de la voz, el ritmo, la prosodia (entonación y pausas), y la intensidad.

2. KINÉSICOS (O QUINÉSICOS): movimientos y posturas corporales, incluidos la mirada y el contacto corporal.

3. QUÍMICOS: lágrimas, humedecimiento de ojos o de labios, sudor corporal etc.

4. CRONÉMICOS: concepción, estructuración y uso del tiempo.

5. DÉRMICOS: sonrojo, palidez, sequedad e irritación cutánea.

6. TÉRMICOS: cambios de temperatura corporal.

7. PROXÉMICOS: concepción, estructuración y uso del espacio (proximidad al interlocutor).

Hall (1964) estableció una caracterización en el manejo del espacio personal del ser humano, en cuatro niveles:

ESPACIO DISTANCIA:

1. Íntimo 15 a 46 cm.

2. Personal 46 cm a 1.20 mts.

3. Social 1.20 a 3.6 mts.

4. Público Más de 3.6 mts.

LENGUAJE Y DISCURSO ORAL.

El lenguaje es una facultad de la mente humana con base en la cual se codifica o descodifica un mensaje. Tal facultad se operacionaliza o implementa, mediante una estructura neuropsicológica conformada por una red de alta complejidad de mecanismos y centros nerviosos especializados genéticamente en:

· la organización de la producción y el reconocimiento de las cadenas sonoras del habla;

· las reglas que gobiernan el ordenamiento secuencial de las palabras en frases y oraciones;

· y el sistema de significado que se adhiere a éstas, como consecuencia de las experiencias cotidianas y la interacción social del individuo en una variedad de situaciones comunicativas.

Es importante señalar que los centros cerebrales relacionados con el lenguaje se formaron y evolucionaron a medida que el hombre necesitó una comunicación más eficaz para la supervivencia de la especie y la tecnificación del trabajo.

Luria (1978) indica que el lenguaje se pudo originar en la actividad productiva y surgió bajo la forma de movimientos manuales abreviados que representaban ciertas actividades laborales y gestos señalizadores mediante los cuales los humanos se comunicaban entre sí. Sólo en el curso de un periodo histórico muy largo en el cual, generación tras generación, fueron apareciendo dispositivos neurológicos cada vez más especializados, se llegó a realizar la disociación entre gesto y sonido.

Los sonidos que el hombre primitivo emitía reiteradamente en una situación determinada provocaban una actividad analítico - sintética diferenciada de los analizadores auditivo y fónico - motor. La satisfacción de sus necesidades, posterior a tal conducta, reforzaba la correspondiente reacción vocal, así como la adecuada imagen acústica, afianzando en la corteza las asociaciones útiles (Spirkin, 1962).

Durante este proceso, se desarrolló un complejo código oral mediante el cual era posible no sólo representar objetos separados, sino abstraer la acción y la cualidad, categorizar a los objetos, representar sus relaciones más complejas y transmitir sistemas globales de conocimiento. El lenguaje, entonces, surge por la necesidad que tiene el hombre de relacionarse con sus semejantes y explicar su acción en el mundo.

Todas las estructuras cerebrales identificables están presentes desde el nacimiento, pero el desarrollo de las células continúa, incrementando la complejidad de la estructura dendrítica y expandiendo sus conexiones con otras neuronas (DeConde,1984), según la estimulación que se proporcione al niño y una adecuada nutrición.

PROXEMIA Y COMUNICACIÓN.

Todos los seres vivos, incluyendo al ser humano, delimitan su territorio individual o espacio personal mediante señales o signos espaciales, visuales, orales, temporales, químicos, etc., que constituye una extensión del organismo.

La proxemia, junto con los aspectos supra – segmentales del habla, la kinesia y cronémica conforman las que se pueden llamar variables paralingüïsticas de la comunicación. El espacio que la persona utiliza al interactuar, tanto con objetos como con personas, informa sobre muchos aspectos inherentes a su estatus, intereses, intenciones etc.

Las primeras nociones sobre proxemia aparecieron en los estudios etológicos respecto a la conducta animal. Más tarde, este concepto fue recogido por los antropólogos y otras disciplinas, entre ellas la Terapia del Lenguaje, Fonoaudiología o Logopedia.

El espacio personal en oficinas, escuelas, prisiones etc., ha sido objeto de diversos estudios, con el fin de conocer y favorecer las interrelaciones entre sus potenciales "habitantes". La ubicación de muebles y otros elementos en el espacio, puede favorecer o perjudicar la comunicación. Unas sillas situadas en semicírculo facilitarán la interacción de los integrantes dentro de una institución, mucho más que si éstas se colocaran unas detrás de otras, formando hileras.

Estas razones evidencian la necesidad de considerar las normas proxémicas a la hora de diseñar las construcciones, teniendo en cuenta el uso que se le va a dar a las mismas y las características de aquellos que van a convivir o interactuar en ellas.

La distancia entre dos personas, generalmente es un indicador del deseo o intencionalidad por establecer una relación o interacción. Sin embargo, factores culturales como las jerarquías, la autoridad o el liderazgo, son variables que determinan el grado de proximidad espacial.

Es evidente que la proxemia es un componente de la cultura, de manera que la delimitación o empleo del espacio varía significativamente de un sistema cultural a otro.

La mayoría de los estudios sobre las diferencias culturales en la proxemia coinciden en la división entre culturas de contacto y culturas de no contacto. En la primera categoría se incluyen a los latinos, árabes y mediterráneos. En la segunda se encuentran los norteamericanos, europeos del norte y asiáticos.

Según Hall, los ingleses, por ejemplo, desde pequeños comparten el espacio con los hermanos, de modo que su actitud para con su propio espacio es bastante diferente a la de otras culturas. Para ellos la privacidad espacial no es tan relevante, sino que manejan interiormente una serie de barreras, levantadas para aislarse cuando están en presencia de otras personas. Es decir, son capaces de estar solos, aún rodeados de muchas personas. Por ello, para los ingleses la proximidad espacial no implica necesariamente relaciones, ni comunicación.

Los ingleses están acostumbrados a escuchar atentamente, a prestar atención, y mantienen contacto permanente ojo a ojo, en las conversaciones. Por esta razón necesitan mantener distancias de unos dos metros, como mínimo, para no distorsionar la imagen. Esta característica puede crear importantes problemas en la interacción con un indígena wayuu (de la Alta Guajira, en Colombia), ya que mirar a los ojos es violar su espacio y dignidad personal.

El espacio personal en las culturas mediterráneas y, sobre todo en las latinoamericanas, tiene unos límites más reducidos. Hay una mayor aproximación y participación sensorial, incrementándose el contacto ocular y físico en las interacciones.

Dentro de cada cultura, los interlocutores conocen implícitamente cuáles son las distancias más adecuadas para cada interacción o relación. Tales espacios manifiestan significados compartidos, fruto de la socialización, y predisponen formas de comportamiento para la obtención de determinados logros.

IMPLICACIONES DE LA PROXEMIA PARA LA TERAPIA DEL LENGUAJE, FONOAUDIOLOGÍA O LOGOPEDIA.

Se debe admitir que un gran número de personas con Discapacidad presenta alteraciones marcadas en su comunicación, debido a la idea popular de que la expresión oral es la forma básica para interactuar dentro de una sociedad. Pero más allá, por el predominio de mitos e inexactitudes acerca de lo que significan Comunicación Humana y Discapacidad.

A menudo se lanzan campañas de sensibilización a la comunidad acerca del buen trato a los niños, el respeto por la diferencia, o se dictan medidas legales para garantizar el acceso de las personas con Discapacidad a la educación o al trabajo. Esto se contradice con la falta de políticas y acciones concretas para la capacitación y formación de la familia, las instituciones educativas y la comunidad, con miras a la diaria interacción con estas personas y su apoyo hacia una real integración con la sociedad.

La Terapia del Lenguaje, Fonoaudiología o Logopedia es la disciplina profesional de la Ciencia de la Comunicación Humana y sus Desórdenes, cuyo objeto de estudio es el proceso de interacción comunicativa del hombre. Éste es visto como el intercambio de mensajes en forma intencional y relevante entre dos o más participantes conscientes, y orientado a la aparición de una conducta o actitud cognitivo - comunicativa concertada, que permita el acceso al conocimiento.

El Terapeuta del Lenguaje, Fonoaudiólogo o Logopeda asume un papel provocador para el análisis de los potenciales cambios que debe asumir una persona que presente dificultades para comunicarse adecuadamente. Tal análisis debe hacerse en conjunto con su familia, el equipo profesional de una entidad educadora (sea en lo social o en el área de la salud) y la comunidad. No puede conformarse con un simple listado de necesidades o descripciones técnicas disciplinares, sino que en el análisis de las mismas es fundamental el conocimiento de los valores, creencias, costumbres de la persona y su comunidad, en relación con el abordaje de la problemática.

Ante todo, este profesional busca el bienestar comunicativo de las personas, que propicie un adecuado desempeño social y educativo. Por otro lado, asume al ser humano como generador y usuario del lenguaje, el cual comprende la integración de cuatro estructuras principales: neurológica, psicológica, lingüística y social. Esta red de alta complejidad posibilita la codificación y descodificación del acto comunicativo, traduciendo en palabras parte del pensamiento del individuo.

Lideres en la reformulación de los paradigmas de la Terapia del Lenguaje, Fonoaudiología o Logopedia como Costello (1983), Damico (1987), Miller (1989), Nelson (1989, 1990) y Simon (1987) cuestionan la efectividad de los procedimientos clínicos tradicionales para la intervención terapéutica en este campo. Anteriormente los profesionales de esta disciplina "atendían pacientes" dentro de un consultorio, sin que la familia o el educador supieran cómo se estaba adelantando el proceso terapéutico. Por otro lado, el "usuario" era visto como un ser sin determinación que repetía lo que se le solicitaba. No se le permitía participar en la toma de decisiones respecto a su proceso interno de valoración de la situación y los posibles y deseados cambios en la misma.

Una de las principales ayudas que puede ofrecer un Fonoaudiólogo, Terapeuta del Lenguaje o Logopeda es proporcionar modelos adecuados para hacer participar a la madre y al padre, proponerles que se acerquen y le hablen al hijo, promoviendo la recuperación del diálogo entre los padres y el niño, sobre todo en el caso de niños con discapacidades severas. La competencia comunicativa se adquiere desde la infancia. Los padres se convierten en interlocutores de las necesidades y afectos de su hijo y le ofrecen el modelo para el aprendizaje de estructuras lingüísticas, mucho antes de que el niño pueda hablar.

Creemos que estimulando el lenguaje, en forma natural, por medio del diálogo y el juego, el cerebro puede aprender. Si hay zonas del lenguaje dañadas, otras zonas pueden tomar la función de éstas. Lo importante es el estímulo constante, sistemático, adecuado a las condiciones del niño y su familia.

Para ello no hay necesidad de contar con espacios alejados del mundo cotidiano. La apertura de espacios para la persona con Discapacidad es tangible si se gesta desde el interior de las organizaciones formales e informales.

Exige un trabajo permanente en la estructuración de diseños intergrupales, credibilidad institucional y una intencionalidad de las comunidades que comparten la problemática del individuo y que aúnan esfuerzos para una cualificación de su vida en un plano de equidad respecto a sus congéneres. Las comunidades deben arbitrar recursos y movilizarse estratégicamente para lograr el bienestar del individuo y su ascenso en la comunidad con base en los derechos humanos.

Se parte de que cada individuo con Discapacidad desde que nace interactúa con un ambiente y tiene una serie de experiencias que le permiten paulatinamente comprender, valorar y prospectar su propia existencia. Posee unas características que varían de acuerdo con el proceso evolutivo, las cuales están determinadas por variables madurativas, hereditarias y heurísticas.

De lo anterior se desprende que no se trata de rotular al sujeto como "discapacitado" sino de ubicarlo en una óptica de oportunidades en la familia, institución educativa y comunidad. Esto representa un conocimiento del niño como individuo único e irrepetible que tiene unas potencialidades a aprovechar en el medio circundante y susceptible al cambio, dada la permeabilidad en su estructura psíquica. El ambiente de atención será todo el entorno que rodea a la persona, sin necesidad de crear uno específicamente para este fin.

Corresponde a la familia el establecimiento de unas relaciones reforzantes con el niño, la creación de un ambiente de estimulación desde períodos tempranos del desarrollo lo que repercute significativamente en la competencia social, desempeño intelectual e independencia personal, entre otros. La asesoría tiene un papel tanto de provocación como de capacitación.

Sin embargo, las decisiones dentro de un proceso participativo son tomadas por la comunidad. De ahí que la asesoría sea la actividad profesional mediante la cual uno o más especialistas ayudan a una comunidad a moverse eficazmente en la dirección que ésta escogió y suprimir las barreras que la separen de la cotidianidad, posibilitando continuamente que los niños tengan un conocimiento del mundo que les rodea, de las fuerzas que actúan sobre ellos, y del desenvolvimiento histórico y social como seres autónomos, productivos, formados para la vida, convivencia y solidaridad humanos.

BIBLIOGRAFÍA.

ALLPORT, Floyd. La respuesta condicionada como base para el lenguaje. En: PIAGET, Jean y otros. El lenguaje y el pensamiento del niño pequeño. Paidós, Barcelona, 1984.

ANGYLE. Michael Psicología del comportamiento interpersonal. Alianza Editorial, Madrid, 1994.

BERNSTEIN, Basil. Clases sociales, lenguaje y socialización. En: Revista Colombiana de Educación. Nº 15. Universidad Pedagógica Nacional, Santa Fe de Bogotá, D.C., 1985.

BORDEN, Gloria y HARRIS, Katherine. Speech science primer. Williams and Wilkins, Baltimore, 1980.

BRADY, Susan. Training phonological awareness: a study with inner-city kindergarten children. En: Annals of Dyslexia, Vol.44, The Orton Dyslexia Society, 1994.

BRUN, Jean. La mano y el espíritu. Fondo de Cultura Económica, México, 1975.

CROMER, Alan. Física para las ciencias de la vida. Editorial Reverté, Barcelona, 1978.

CRYSTAL, David. Patología del lenguaje. Editorial Cátedra, Madrid, 1983.

DI NICOLA, Lorenzo. Trattato di foniatria infantile. Edizioni Brenner, Cosenza (Italia), 1979.

FOCAULT, Michel. Las palabras y las cosas. Siglo XXI Editores, México, 1971.

FRANCESCATO, Giuseppe. El lenguaje infantil. Ediciones 62, Barcelona, 1974.

GODED, Jaime. Antología de la comunicación humana. Universidad Nacional Autónoma de México, México, 1976.

HABERMAS, Jürgen. Teoría de la acción comunicativa, complementos y estudios previos. Editorial Cátedra, Madrid, 1989.

Teoría de la acción comunicativa. Taurus Ediciones, Buenos Aires, 1989.

HALL, Edward T. La dimensión oculta. Siglo XXI Editores, México, 1986.

HALLIDAY, M. La interpretación social del hombre y el significado. Fondo de Cultura Económica, México, 1982.

HERNÁNDEZ, F. Y otros. Entorno al entorno . Laertes, Barcelona, 1985.

HINDE, Robert. Bases biológicas de la conducta social humana. Siglo XXI, México, 1977.

JOHNSTON, Elizabeth y JOHNSTON, Andrew. Desarrollo del Lenguaje. Lineamientos Piagetianos. Editorial Médica Panamericana, Buenos Aires, 1988.

KNAPP, M. L. La comunicación no verbal. El cuerpo y el entorno. Paidós, Barcelona, 1982.

LÉCUYER, Roger. La inteligencia de los bebés. Mundo Científico. Vol. 11. Nº 119. Madrid, 1991.

LEROI-GOURHAN, Andre. El gesto y la palabra. Imprenta Universitaria de Caracas, Caracas, 1971.

LUCAS, Ellyn. Semantic and pragmatic language disorders. Aspen, Rockville, 1980.

LURIA, Aleksandr. Cerebro y lenguaje. Editorial Fontanella, Barcelona, 1978.

El cerebro humano y los procesos psíquicos. Editorial Fontanella, Barcelona, 1979.

El papel del lenguaje en el desarrollo de la conducta. Editorial Cartago, Buenos Aires, 1979.

Lenguaje y pensamiento. Editorial Fontanella, Barcelona, 1980.

Los procesos cognitivos. Editorial Fontanella, Barcelona, 1980.

Sensación y percepción. Editorial Fontanella, Barcelona, 1981.

LUTMAN, Mark. The scientific basis for the assessment of hearing. En: LUTMAN, Mark y HAGGARD, Mark. Hearing science and hearing disorders. Academic Press, London, 1983.

McGREGOR, Graham. Language for hearers. Pergamon Press, London, 1986.

MILLER, George y GILDEA, Patricia. Cómo aprenden las palabras los niños. En: Investigación y Ciencia Nº 134. Prensa Científica, S.A., Barcelona, 1987.

MILLER, George. Lenguaje y comunicación. Amorrortu Editores, Buenos Aires, 1979.

PARDO, Néstor. La Secretaría de Educación y Cultura de La Ceja: Hacia la Excelencia Educativa. Informe al Concejo. La Ceja, Febrero de 1998.

PORTER, Robert Jr. What is the relation between speech production and speech perception? En : ALLPORT, Allan y otros. Language perception and production. Academic Press, London, 1987.

POYATOS, Fernando. La comunicación no verbal I. Cultura, lengua y conversación. Istmo, Madrid, 1994.

PROSHANSKY, H.M y otros. Psicología ambiental. El hombre y su entorno físico. Trillas México, 1978.

REIG, Ramón. La mente global. Libertarios, Madrid, 1994.

REY, Humberto. El recién nacido latinoamericano. Hospital Universitario del Valle, Cali, 1986.

ROSSI-LANDI, Ferrucio. El lenguaje como trabajo y como mercado. Monte Avila Editores, Caracas, 1970.

SAUSSURE, Ferdinand de. Curso de lingüística general. Losada, Buenos Aires, 1982.

SCHAFF, Adam. Introducción a la semántica. Fondo de Cultura Económica, México, 1978.

SKINNER, B.F. Conducta verbal. Trillas, México, 1981.

SOMMER, Robert Espacio y comportamiento individual. Colección Nuevo Urbanismo. Madrid, 1974.

STUDDERT-KENNEDY, Michael. The phoneme as a perceptuomotor structure. En: ALLPORT, Allan y otros. Language perception and production. Academic Press, London, 1987.

TRANTHAM, Carla y PEDERSEN, Joan. Normal language development. Williams and Wilkins, Baltimore, 1977.

TSEMEL, G. Application in speech recognition of some data on auditory segmentation and the perception of the speech wave parameters. En: FANT, Gunnar y TATHAM, M. Auditory analysis and perception of speech. Academic Press, London, 1975.

VERLEE, Linda. Aprender con todo el cerebro. Martínez Roca, Barcelona, 1986.

VIGOTSKY, Lev. El desarrollo de los procesos psíquicos superiores. Editorial Crítica, Barcelona, 1989.

Pensamiento y lenguaje. La Pléyade, Buenos Aires, 1977.

WALLON, Henri. Los orígenes del pensamiento en el niño. Ediciones Nueva Visión SAIC, Buenos Aires, 1976.

Del acto al pensamiento. Lautaro, Buenos Aires, 1947.

WELLS, Gordon. Aprender a leer y escribir. Editorial Laia, Barcelona, 1988.

  • Alta el

    08/08/2006

    Modificado el

    25/04/2009

    Contenido ID

Seguir Navegando

Contenido relacionado Social Conversar, hablar... Buscador de Protocolo más de 40.000 entradas


Contenido Relacionado

¿Te ha gustado?

Facebook

Google +

 


Mas Relacionados

Citas Celebres

    • Abanico de tonta, mal manejado con una mano, y peor con la otra. Anónimo.

Preguntas con Respuesta

Acceso Usuarios

E-Mail

Contrasena

Recordarme

Acceso de Usuarios Registrados.

Usuarios RegistradosSi no está registrado vaya a Registro de Usuarios. También puede Recordar su Contraseña.

 

 

Acerca de protocolo.org

Protocolo y Etiqueta es un portal enciclopédico de conocimiento especializado en el protocolo ceremonial, y en el uso y costumbres adecuados a las buenas maneras y comportamientos den las diferentes culturas y civilizaciones.

El editor no se hace responsable de las opiniones expuestas en las secciones de comentarios públicos.

Existe una Política de Privacidad relativa a los usuarios registrados del portal. Contenidos inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual.

Publicidad

Si dessea Anunciarse en protocolo.org tenemos una página con un mapa publicitario del portal

Contacto

 

Otros Portales de Cronis:


Licencia de Creative Commons

Algunos contenidos de este portal web están bajo una licencia de Creative Commons.Aviso Legal

 

Protocolo y Etiqueta es un portal de Cronis OnLine. Copyright © 1995-2010 Cronis On Line S.L. - Todos los derechos reservados. Recomendar este sitio.