Protocolo y Etiqueta 2.0Protocolo y Etiqueta 2.0

-

-

Del modo de conducirnos dentro de la casa. Del acto de levantarnos.

  • La costumbre de levantarnos temprano favorece nuestra salud porque nos permite respirar el aire puro de la mañana.

Herramientas

Reproductor VOZ

  • VOZ Voz 

Participa


  • Cerrar

Autor y Fuente

  • Autor

    Manuel Antonio Carreño

  • Fuente

    Manual de Buenas Costumbres y Modales. 1.852

 

Compartir

  • technorati

  • Facebook

  • meneame

  • wikio

Manual de Buenas Costumbres y Modales. Urbanidad y Buenas Maneras.

1. Guardémonos de entregarnos nunca al rudo y estéril placer de dormir con exceso, y no permanezcamos en la cama sino por el tiempo necesario para el natural descanso.

2. Mientras el hombre vive esa vida material de los primeros años, su sueño no debe ser tasado, porque dirigido exclusivamente por la sabia naturaleza, contribuye a su desarrollo físico y a su salud. Pasada la infancia, el cultivo de su inteligencia le exige ya parte del tiempo en que antes dormía, y su sueño no debe exceder de ocho a nueve horas. Pero desde que la plenitud de su razón y los estudios y ocupaciones, serias le dan entrada en la vida social, ya no le está permitido permanecer en la cama por más de siete horas.

3. La costumbre de levantarnos temprano favorece nuestra salud porque nos permite respirar el aire puro de la mañana; y contribuye poderosamente al adelanto en nuestros estudios y demás tareas, porque la frescura del tiempo disipa en breve el sopor en que despertamos, y comunica a nuestro entendimiento gran facilidad en las percepciones, y a nuestros miembros grande expedición y actividad para el trabajo.

4. Después del sueño ordinario se encuentra renovado, digámoslo así, todo nuestro ser, por cuanto nos sentimos repuestos de las impresiones y fatigas del día; y claro es que si a tan feliz disposición para emprender nuestros quehaceres, se añade la benéfica influencia de una temperatura suave, nuestras operaciones serán mejor ejecutadas y más fructuosas, y las ideas que adquiramos serán más claras, distintas e indelebles.

5. Ninguna persona existe que pueda considerarse exceptuada de estas reglas, porque a nadie le es lícito permanecer en la ociosidad; y el uso de la cama fuera de los límites aqui establecidos, no es otra cosa que un cómodo y mal fingido pretexto para usurpar a nuestros deberes religiosos, morales o sociales, el tiempo que a ellos debemos consagrar.

6. El que no está dedicado al estudio, debe estarlo al trabajo en alguna industria útil; y aquel que tiene la desgracia de no amar el estudio, y la fortuna de vivir de sus rentas, encontrará en la religión, en las buenas lecturas y en la sociabilidad, un vasto campo de ocupaciones en qué emplear honestamente el tiempo, durante las mismas horas que pueda pasar bajo el yugo del trabajo el más laborioso menestral.

7. Al despertarnos, nuestro primer recuerdo debe consagrarse a Dios. Si no estamos solos, saludaremos en seguida afablemente a nuestros compañeros que estén ya despiertos, y tomaremos nuestros vestidos con el mismo recato con que los dejamos en la noche.

8. Es signo de mal carácter y de muy mala educación, el levantarse de mal humor. Hay personas a quienes no puede hablarse en mucho rato después que han despertado, sin que contesten con displicentes monosílabos. Para el hombre bien educado no hay ningún momento en que se crea relevado del deber de ser afable y cortés; y si al levantarse tiene su ánimo afectado por algún disgusto, lo oculta cuidadosamente desde el momento en que alguno le dirige la palabra.

9. Las mismas consideraciones que hemos guardado al acostarnos a las personas con quienes vivimos en un mismo aposento, les serán guardadas naturalmente al levantarnos; así es que si en este acto sucediere que aún duerme algún compañero, no turbaremos su sueño con ningún ruido ni de ninguna otra manera, ni abriremos puertas o ventanas de modo que el aire frío penetre hasta su cama, o la luz le hiera el rostro directamente.

10. Pero el que duerme acompañado cuidará de no prolongar su sueño, sin un motivo legítimo, hasta llegar a embarazar las operaciones de los demás, pues ésta no sería menor incorrección que la de perturbarlos cuando son ellos los que están durmiendo.

11. Cuando tengamos que levantarnos antes de la hora ordinaria, ya sea porque estemos de viaje, o por otro motivo cualquiera, no nos creamos autorizados para perturbar a los que duermen, con la bulliciosa preparación de nuestro equipaje, que ha debido quedar terminado en la noche, ni con el ruido excesivo que pueden ocasionar las diversas operaciones que hayamos de practicar para el aseo y compostura de nuestra persona, apertura de puertas, salidas de la casa, etc.

12. Algunas personas se creen relevadas de estos cuidados cuando se encuentran en un hotel; así es que al levantarse para emprender viaje, alborotan el edilicio, y despiertan y molestan a los demás huéspedes que permanecen en sus camas. Guardémonos de proceder así jamás, y tengamos presente que el que de esta suerte se conduce en un hotel, se despoja del derecho de ser a su vez considerado, y prueba que su educación, excluyendo a los extraños, no está fundada en la benevolencia, que es su verdadera base.

13. Dispuestos ya para emprender un viaje de madrugada, despidámonos en la noche de las personas con quienes vivimos, sin dejar esto nunca para el acto de levantarnos; pues sólo cuando se trata de personas muy estrechamente ligadas por los vínculos de la sangre o de la amistad, dejará de ser incorrecto el que las despertemos para decirles adiós.

14. Acostumbrémonos desde niños a arreglar nuestra cama, luego que en nuestra habitación haya corrido libremente el aire por algún rato.

15. No salgamos nunca de nuestro aposento sin estar ya perfectamente vestidos; y no creamos que la necesidad de salir de improviso por un accidente cualquiera, nos autorice para presentarnos mal cubiertos o en traje poco decente.

16. La costumbre de tomar algún ligero alimento al levantarnos, a más de ser generalmente útil para la salud, contribuye a suavizar nuestro aliento, el cual no puede ser puro mientras no se pone algo en el estómago. Y téngase presente, que ningún cuidado ni sacrificio debemos ahorrar por conseguir la inestimable ventaja de tener siempre un buen aliento.

17. Tan sólo los enfermos deben tomar el desayuno en la cama; los que gozan de salud lo harán después que se encuentren aseados y vestidos. Es chocante que una persona que ha de levantarse  y salir de su habitación, se haga conducir antes el desayuno a la cama, donde lo toma sin haberse lavado la boca ni las manos.

18. Una vez que estemos en disposición de presentarnos delante de los demás, cuidemos de informarnos de la salud de nuestra familia. Semejantes actos de obsequiosa etiqueta, reconocen por móvil el afecto a las personas con quienes vivimos, y sirven para fomentar ese mismo afecto, y para hacer cada vez más grato y dulce el interesante comercio de la vida doméstica.

  • Alta el

    13/04/2007

    Modificado el

    05/09/2010

    Contenido ID

Seguir Navegando

Contenido relacionado Familiar Virtudes, modales y educación Buscador de Protocolo más de 40.000 entradas


¿Te ha gustado?

Facebook

Google +

Nota

  • 1252

    Artículos HistóricosLos artículos Históricos se publican a modo de referencia, para conocer la historia y evolución social de los buenos modales, el saber estar y la etiqueta. Habitualmente pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos y desfasados con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte lo que se pueda decir en este tipo de artículos históricos referenciados en este portal a título informativo nada más.

 


Contenido Relacionado

Más Relacionados

Citas Célebres

    • Lo importante no es lo que se come, sino cómo se come. Epícteto.

Preguntas con Respuesta

Acceso Usuarios

E-Mail

Contrasena

Recordarme

Acceso de Usuarios Registrados.

Usuarios RegistradosSi no está registrado vaya a Registro de Usuarios. También puede Recordar su Contraseña.

 

Acerca de protocolo.org

Protocolo y Etiqueta es un portal enciclopédico de conocimiento especializado en el protocolo ceremonial, y en el uso y costumbres adecuados a las buenas maneras y comportamientos den las diferentes culturas y civilizaciones.

El editor no se hace responsable de las opiniones expuestas en las secciones de comentarios públicos.

Existe una Política de Privacidad relativa a los usuarios registrados del portal. Contenidos inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual.

Publicidad

Si dessea Anunciarse en protocolo.org tenemos una página con un mapa publicitario del portal

Contacto