
Las visitas.
Las visitas, ya no son lo que eran antaño. Actualmente, aunque se siguen haciendo (no con la asiduidad que se hacían antes) carecen de cualquier tipo de formalidad (en la mayoría de los casos). Alguno recordamos, como se arreglaban nuestros padres para acudir a visitar a los Señores de Pérez, o como mamá arreglaba la casa y disponía la merienda porque recibíamos la visita dominical de nuestra tía Pepita o de los señores García. La visita era una costumbre totalmente instaurada en nuestra sociedad.
Evolución.
Las nuevas costumbres, y seguramente, la gran oferta de ocio que existe en la actualidad han dado al traste, en gran medida, a este tipo de "esparcimiento" que suponía el hecho de realizar o recibir visitas. Con todo lo dicho, no queremos dar a entender que cuando recibamos una visita, la podamos recibir en bata o en pijama. Hay cuidar unos mínimos detalles de higiene y aspecto personal. No que hay que vestir de gala, pero si de una forma adecuada.
Llega la visita. Suena el timbre, nuestra visita debe estar en la puerta.
1. Mirilla.
Puede echarse un vistazo por razones de seguridad, pero no es correcto esta "radiografiando" un buen rato como va, con quien viene, etc. No se hace esperar a la gente a la puerta. Y menos "fisgoteando", puesto que se suele notar en la mirilla.
2. La puerta.
Tenga todo preparado. No haga esperar a abrir la puerta quitando cosas de la mesa u otros sitios, dándose el último toque al maquillaje o al vestido, etc. Una vez abierta la puerta, no se detengan a charlar en ella. Hágales pasar y cierre la puerta. También debe evitar que abra el más pequeño de la familia y avise a grito pelado la visita.
En casa. En función de la confianza que se tenga, y si es la primera visita, podemos ofrecernos a enseñarles la casa, aunque por regla general nunca se enseñan ni la cocina, ni los baños. Si tenemos personal de servicio, este será el encargado de servir, pero no de preguntar. Preguntan los anfitriones de la casa si desean tomar algo. Tampoco se debe abandonar la visita y dejarles solos durante un espacio de tiempo (por corto que sea). Si nos dan un detalle hay que agradecerlo, tanto el detalle como el gesto. En definitiva hay que hacerles sentir como si estuviesen en su casa. Y para quedar como un buen anfitrión podemos ampliar la información en el capítulo "Ser un perfecto anfitrión".
Alta el
28/07/2003
Modificado el
11/03/2012
Contenido ID
Contenido relacionado Familiar Las visitas Buscador de Protocolo más de 40.000 entradas
Acceso de Usuarios Registrados.
Si no está registrado vaya a Registro de Usuarios. También puede Recordar su Contraseña.
Protocolo y Etiqueta es un portal enciclopédico de conocimiento especializado en el protocolo ceremonial, y en el uso y costumbres adecuados a las buenas maneras y comportamientos den las diferentes culturas y civilizaciones.
El editor no se hace responsable de las opiniones expuestas en las secciones de comentarios públicos.
Existe una Política de Privacidad relativa a los usuarios registrados del portal. Contenidos inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual.
Si dessea Anunciarse en protocolo.org tenemos una página con un mapa publicitario del portal
Algunos contenidos de este portal web están bajo una licencia de Creative Commons.Aviso Legal
Protocolo y Etiqueta es un portal de Cronis OnLine. Copyright © 1995-2010 Cronis On Line S.L. - Todos los derechos reservados.