Protocolo y Etiqueta 2.0Protocolo y Etiqueta 2.0

-

-

 

El usuario no parece haber hecho login en el lugar adecuado.

Debate Contenidos


(Debate) Los ojos y la mirada. Miradas que hablan. Sinceridad.

(Debate) La persona que quiere hacer profesión de humildad y modestia y tener un exterior formal y sereno, tiene que conseguir que sus ojos sean dulces, pacíficos y comedidos.

Dice el Sabio que a menudo se conoce por los ojos lo que uno lleva en el fondo del alma, su bondad o su mala disposición (Eclo 19, 29); y si bien no es enteramente seguro, sí suele ser una señal bastante corriente. Por esto, uno de los primeros cuidados que hay que tener en cuanto a lo exterior, es el de componer los ojos y regular el modo de mirar.

La persona que quiere hacer profesión de humildad y modestia y tener un exterior formal y sereno, tiene que conseguir que sus ojos sean dulces, pacíficos y comedidos.

Aquellos a quienes la naturaleza les ha negado esta ventaja y no gozan, por tanto, de dicho atractivo, deben esforzarse por corregir tal carencia mediante cierta compostura risueña y modesta, cuidando que sus ojos no resulten más desagradables [aún] por su negligencia.

Los hay con ojos terribles, que revelan un hombre encolerizado o violento; otros los tienen excesivamente abiertos y miran con osadía: es señal de espíritus insolentes, que no respetan a nadie.

A veces algunos tienen ojos extraviados, que nunca se detienen y miran sin parar a un lado y a otro: es típico de espíritus ligeros. Otros, en alguna ocasión, tienen los ojos tan fijos en un objeto que parece que quieren devorarlo con la mirada; y, no obstante, sucede a menudo que tales individuos no prestan la mínima atención al objeto que tienen delante: de ordinario son personas que están pensando intensamente en algún negocio que les interesa mucho más; o bien divagan sin detener su mente en cosa concreta.

Hay otros que miran al suelo fijamente, y a veces incluso alternativamente, a los lados como quien busca algo que acaba de perder: son espíritus inquietos y desconcertados, que no saben qué hacer para salir de su desazón.

Estas diversas maneras de fijar los ojos y de mirar son enteramente opuestas a la cortesía y a la distinción, y no se las puede corregir sino manteniendo el cuerpo y la cabeza derechos, con los ojos modestamente bajos, y procurando conservar un exterior natural y simpático.

Si es impropio llevar la vista muy elevada, también lo es, para los que viven en el mundo, llevarla muy baja: eso tiene más pinta de religioso que de seglar. Si bien los eclesiásticos y los que pretenden serlo deben dejarse ver con mirada modesta y exterior muy circunspecto, ya que conviene a los consagrados, y a los que desean entrar en este estado, acostumbrarse a la mortificación de los sentidos y mostrar por su modestia que, estando consagrados a Dios o deseando serlo, tienen el espíritu ocupado en él y en lo que le concierne.

Se puede adoptar respecto a los ojos la norma de tenerlos medianamente abiertos, a la altura del cuerpo, de modo que se pueda percibir distinta y fácilmente a todas las personas con las que se está. No se debe fijar la vista sobre nadie, particularmente sobre las personas de sexo diferente o que sean superiores; y, al mirar a una persona, deberá ser de modo natural, dulce y honesto, tal que la mirada no delate ninguna pasión ni afecto desordenado.

Es muy descortés mirar de través, ya que es signo de desprecio, cosa que no puede permitirse salvo, a lo más, a los amos respecto de sus criados, al reprenderles de alguna falta grave en la que hubieren caído. Produce mala impresión mover continuamente los ojos, guiñarlos una y otra vez, todo lo cual es índice de poco juicio.

No es menos contrario a la urbanidad que a la misericordia, el mirar con curiosidad y ligereza todo lo que se ofrece y debe procurarse no mirar demasiado lejos y sólo delante de sí, sin volver la cabeza y los ojos de un lado a otro. Pero como el espíritu del hombre le impulsa a verlo y saberlo todo, es muy necesario velar sobre sí mismo para abstenerse de ello, dirigiendo a menudo a Dios estas palabras del Profeta Rey: Dios mío, desvía mis ojos y no permitas que se paren a mirar cosas inútiles.

Es muy descortés mirar por encima del hombro, volviendo la cabeza: hacerlo es despreciar a las personas presentes. Dígase lo mismo de mirar por detrás o por encima de la espalda de otra persona que lee o tiene alguna cosa, para enterarse de lo que lee o tiene.

Hay defectos, con relación a la vista, que manifiestan tanta vulgaridad o ligereza que, de ordinario, sólo los niños o los escolares pueden caer en ellos. Por chabacanos que sean, nadie extrañe el que figuren aquí, con el fin de que los niños se guarden de ellos y de que se les pueda vigilar para impedir que se entreguen a los mismos.

Los hay que hacen muecas para parecer horribles, otros remedan a los bizcos o bisojos para provocar la risa. Los hay que levantan los párpados con los dedos; otros miran cerrando un ojo, como los ballesteros cuando apuntan. Todos estos modos de mirar don descorteses e indecorosos. No hay personas razonables ni niños educados, que no consideren estas muecas indignas de un hombre cuerdo.


Mensajes Sobre este tema

    Usuarios Registrados

    Para escribir mensajes en este foro es necesario ser un usuario registrado. Por favor introduzca sus datos de acceso en el formulario que encontrará en la columna derecha. O vaya a Registro de usuarios para registrarse. Es fácil, rápido y totalmente gratuito.

    Política de Privacidad

    Los datos personales recabados de los suscriptores formarán parte de una base de datos propiedad de  CRONIS ONLINE  con CIF B-24418337 y con domicilio a estos efectos en León - Caño Badillo 7. Como responsable del fichero, CRONIS ONLINE garantiza el cumplimiento de la Ley Orgánica 15/1999 de Protección de Datos de Carácter Personal y el RD 1720/2007 que la desarrolla. Sus datos serán incorporados a un fichero debidamente inscrito en la Agencia de Protección de Datos.

    La finalidad de este fichero es gestionar el servicio ofrecido a través de la Web site www.protocolo.org. CRONIS ONLINE dispone de las medidas de seguridad que garantizan la seguridad y la confidencialidad en el tratamiento de sus datos de carácter personal. En todo momento el usuario podrá ejercitar sus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición al tratamiento de sus datos, dirigiendo una comunicación por escrito a la dirección indicada anteriormente o a través del correo electrónico datosusuarios@cronis.net.

    El suscriptor declara ser mayor de edad siendo el único responsable de la veracidad y exactitud de los datos suministrados. CRONIS ONLINE adoptará las medidas de índole técnica y organizativa necesarias que garanticen la seguridad de los datos de carácter personal y eviten así su alteración, pérdida, tratamiento o acceso no autorizado, habida cuenta del estado de la tecnología de acuerdo con lo establecido por el Reglamento de Medidas de Seguridad de los ficheros automatizados que contengan datos de carácter personal aprobado por el Real Decreto 1720/2007 de 21 de diciembre.

    Sin embargo, CRONIS ONLINE no puede garantizar la absoluta inexpugnabilidad de la red Internet y por tanto la violación de los datos mediante accesos fraudulentos a ellos por parte de terceros. Los usuarios responderán, en cualquier caso, de la veracidad de los datos facilitados y se hacen responsables de comunicar a CRONIS ONLINE cualquier modificación en los mismos, quedando CRONIS ONLINE exento de cualquier tipo de responsabilidad a este respecto. 

    El usuario presta su consentimiento para el envío de las comunicaciones comerciales y de marketing por cualquier medio, incluido el electrónico, sin embargo, si no desea que sus datos personales sean utilizados con estos fines marque la casilla correspondiente. Además, nos da su consentimiento para que podamos utilizar sus datos personales para enviarle información de terceras empresas oferentes de productos y servicios incluidos en este portal que sean de interés del usuario. Los datos no se ceden a terceras personas o empresas, sino que son utilizados, única y exclusivamente, por nuestra empresa. Si no desea que sus datos personales sean utilizados para los fines comerciales indicados en este apartado, marque la casilla correspondiente.

    • Google, como proveedor de terceros, utiliza cookies para publicar anuncios protocolo.org.
    • El uso de la cookie de DART permite a Google y a sus socios publicar anuncios basados en las visitas que los usuarios realizan en sus sitios o en otros sitios de Internet.
    • Los usuarios pueden inhabilitar el uso de la cookie de DART accediendo a la política de privacidad de la red de contenido y de los anuncios Google.

    Utilizamos empresas publicitarias asociadas para publicar anuncios cuando visita nuestro sitio web. Es posible que estas empresas usen la información que obtienen de las visitas a este y a otros sitios web (sin incluir nombre, dirección, dirección de correo electrónico o número de teléfono) para ofrecer a los usuarios anuncios sobre productos y servicios que les resulten de interés. Si desea obtener más información sobre esta práctica y conocer las opciones de que dispone para impedir que estas empresas usen dichos datos, haga clic aquí.

    Acceso Usuarios

    E-Mail

    Contrasena

    Recordarme

    Acceso de Usuarios Registrados.

    Usuarios RegistradosSi no está registrado vaya a Registro de Usuarios. También puede Recordar su Contraseña.

    Acerca de protocolo.org

    Protocolo y Etiqueta es un portal enciclopédico de conocimiento especializado en el protocolo ceremonial, y en el uso y costumbres adecuados a las buenas maneras y comportamientos den las diferentes culturas y civilizaciones.

    El editor no se hace responsable de las opiniones expuestas en las secciones de comentarios públicos.

    Existe una Política de Privacidad relativa a los usuarios registrados del portal. Contenidos inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual.

    Publicidad

    Si dessea Anunciarse en protocolo.org tenemos una página con un mapa publicitario del portal

    Contacto